Los precios del petróleo mostraron una elevada volatilidad en la última jornada y finalmente recortaron parte de sus ganancias tras el anuncio de Estados Unidos de extender el alto el fuego con Irán, lo que moderó parcialmente la presión sobre los mercados energéticos.
El petróleo retrocedió tras la extensión del alto el fuego, luego de haber superado los u$s 100 por barril
Los precios del crudo mostraron fuertes oscilaciones en medio de la tensión entre Estados Unidos e Irán, con el estrecho de Ormuz aún prácticamente paralizado.
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El petróleo se estabilizó, pero la crisis en el estrecho de Ormuz mantuvo la tensión en el mercado
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El petróleo se disparó casi 5% y rozó los u$s 100 ante dudas sobre una rápida paz en Medio Oriente
El mercado del petróleo operó con marcada volatilidad ante señales mixtas desde el frente geopolítico.
Los futuros del crudo Brent habían llegado a tocar un máximo intradiario de 101,15 dólares, impulsados por versiones sobre un posible freno en las aciones de paz, pero luego retrocedieron tras confirmarse la continuidad de la tregua. En ese contexto, el Brent terminó con una suba de 4,22 dólares, o 4,4%, en torno a los 99,67 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) avanzó 2,52 dólares, o 2,8%, hasta los 92,13 dólares.
La dinámica reflejó la incertidumbre que domina al mercado, donde cada señal desde el frente diplomático genera fuertes movimientos en los precios. La extensión del alto el fuego fue interpretada como un factor de contención, aunque el mantenimiento del bloqueo naval estadounidense sobre Irán siguió limitando las perspectivas de oferta.
Persisten los riesgos sobre el suministro
A pesar de la tregua, el mercado continuó mostrando preocupación por el abastecimiento global de energía. El tráfico marítimo a través del estrecho de Ormuz permaneció prácticamente paralizado, con apenas tres embarcaciones transitando en las últimas 24 horas, según datos del sector.
Este corredor estratégico concentra cerca del 20% del suministro mundial de petróleo y gas natural licuado, por lo que cualquier interrupción tiene un impacto inmediato en los precios. Analistas del mercado advirtieron que ya se han perdido volúmenes significativos de crudo, lo que podría profundizar la escasez si la situación se prolonga.
En paralelo, los inversores siguieron de cerca las señales desde Irán, que aún no definió si participará en nuevas conversaciones con Estados Unidos. La falta de claridad sobre el rumbo de las acciones mantuvo elevada la prima de riesgo en el mercado energético.
Inventarios y factores globales en foco
A la incertidumbre geopolítica se sumaron factores vinculados a la oferta y la demanda. En Estados Unidos, datos preliminares mostraron una caída en las reservas de crudo tras varias semanas consecutivas de aumentos, lo que también brindó soporte a los precios.
Según fuentes del mercado, los inventarios de petróleo cayeron en torno a 4,5 millones de barriles en la última semana, mientras que las existencias de gasolina y destilados también registraron descensos significativos. Este escenario reflejó una demanda firme, en parte impulsada por el encarecimiento de los combustibles en medio del conflicto.
En el plano internacional, la situación también se vio influida por factores adicionales, como las tensiones en el suministro ruso y las señales mixtas desde Europa. Incluso indicadores económicos comenzaron a mostrar el impacto de la guerra, con un deterioro en la confianza de los inversores en Alemania. De este modo, el mercado petrolero continuó operando bajo un escenario de extrema volatilidad, condicionado tanto por la evolución del conflicto en Medio Oriente como por los fundamentos de oferta y demanda a nivel global.


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