Los precios del petróleo suben alrededor de un 1%, extendiendo las ganancias que llevaron al Brent por encima de los 100 dólares por barril en la sesión anterior, mientras los operadores se preparan para nuevas interrupciones en el suministro después de que Irán y Estados Unidos lanzaran los mayores ataques contra el transporte marítimo desde que comenzó su conflicto de seis meses.
Los futuros del Brent, de referencia para el mercado uruguayo, ganan 94 centavos, o un 0,93%, hasta los 102,15 dólares el barril, mientras el crudo estadounidense West Texas Intermediate (WTI) creció 1,45 dólares, o un 1,51%, hasta los 97,50 dólares.
El valor del Brent se disparó así cerca de un 30% desde los mínimos alcanzados a principios de agosto, ya que nunca se materializó un acuerdo permanente en Medio Oriente para cesar los ataques y los combates se reanudaron a finales de mes.
De este modo, los inversores empiezan a descontar que el conflicto va a durar más de lo que se esperaba hace un mes e incluso un tiempo superior al esperado apenas estalló el conflicto.
Donald Trump espera una guerra más extensa de lo previsto
El presidente estadounidense Donald Trump advirtió que Estados Unidos podría atacar la "Montaña del Pico" de Irán e instó a Teherán a ser cauteloso, mientras admitió que es probable que la guerra se prolongue más allá de las elecciones de mitad de mandato de noviembre.
Irán afirmó haber atacado diez buques cerca del estrecho de Ormuz el miércoles, después de que EEUU hundiera cinco petroleros iraníes. La Guardia Revolucionaria Islámica de Irán declaró que intensificaría su respuesta ante cualquier nuevo ataque.
Así, los flujos de petróleo que atraviesan Ormuz, la vía marítima que antes de la guerra transportaba aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas, se mantienen muy por debajo de los niveles anteriores a la guerra.
La presión también aumenta en el Mar Rojo, ya que los hutíes, alineados con Irán, intensificaron sus ataques contra Arabia Saudita y tomaron el control de la ciudad yemení de Mocha.
China puede ser el factor estabilizador
Ante este escenario, los analistas afirman que la durabilidad del repunte del crudo dependerá de China, el mayor importador del mundo. El gigante asiático intensificará sus compras en las últimas semanas tras meses de escasa demanda, impulsando así los mercados físicos de crudo, según indicaron analistas de ING en una nota.
De acuerdo a este razonamiento, si las compras chinas siguen recuperándose, podrían amplificar el impacto de cualquier interrupción en el suministro e impulsar los precios al alza, pero una reducción de las importaciones podría moderar las ganancias del mercado.