31 de agosto 2026 - 20:57

El gobierno congeló las tarifas de los combustibles y amortiguó una suba del 25% en el gasoil

Pese al aumento registrado en los valores internacionales de referencia por el conflicto en Medio Oriente, no habrá cambios en los surtidores.

El Poder Ejecutivo aplica por quinto mes consecutivo la cláusula de excepción para no trasladar la volatilidad del petróleo al mercado interno.

El Poder Ejecutivo aplica por quinto mes consecutivo la cláusula de excepción para no trasladar la volatilidad del petróleo al mercado interno.

El Poder Ejecutivo resolvió mantener sin cambios los precios máximos de venta al público de todos los combustibles a partir del 1° de setiembre, pese a que el Precio de Venta al Público (PVP) de referencia calculado por la Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua (Ursea) había marcado previamente un aumento de 25% para el gasoil y de 1% para la nafta.

Según ese cálculo de referencia, que traslada directamente los precios internacionales al mercado interno, correspondería un precio de 89,54 pesos por litro de Nafta Súper, 73,18 pesos por litro de Gasoil 50S y 98,96 pesos por kilogramo de supergás (GLP). Sin embargo, el gobierno decidió sostener los valores vigentes. De esta forma, los precios máximos de venta al público a partir de setiembre serán: 88,67 pesos por litro de Nafta Súper, 58,68 pesos por litro de Gasoil 50S y 93,56 pesos por kilogramo de Supergás.

La decisión se enmarca en la política que el Poder Ejecutivo adoptó desde abril para amortiguar en el mercado interno las variaciones generadas por los precios internacionales del petróleo, a raíz del conflicto en Medio Oriente. Frente a una nueva suba de los precios internacionales de referencia este mes, el gobierno mantiene el criterio de no trasladar esa volatilidad al mercado local, con el objetivo de dar estabilidad a los consumidores. Tanto el gasoil como la nafta y el supergás sostienen así sus precios, mientras que sus respectivos valores de referencia continúan en ascenso.

El caso del gasoil es el que muestra la brecha más marcada: mientras el precio de referencia subió de 55,90 pesos en enero a 73,18 pesos en setiembre, el precio efectivamente cobrado al público pasó de 55,90 pesos a solo 58,68 pesos en el mismo período. En términos de variación mensual, en setiembre el precio de referencia del gasoil subió 25%, mientras que el precio real se mantuvo sin cambios (0%).

En el caso de la nafta súper, la diferencia es menor: el precio de referencia pasó de 77,79 pesos en enero a 89,54 pesos en setiembre, mientras que el precio real llegó a 88,67 pesos, una diferencia bastante más acotada que la registrada en el gasoil.

Cómo funciona la metodología de fijación de precios

La fijación de precios de los combustibles en Uruguay se rige por la metodología aprobada mediante el Decreto N° 130/025, que toma como referencia internacional el Precio de Paridad de Importación (PPI) informado mensualmente por Ursea. Esa misma normativa prevé, en su artículo 5, la posibilidad de aplicar excepciones en situaciones como la actual, marco bajo el cual el gobierno continúa utilizando esa facultad para manejar los efectos de la volatilidad del mercado internacional.

El comunicado del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y el Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM) aclaró además que, en este período de excepción, resulta más apropiado seguir la evolución del PVP de referencia antes que la del PPI. Esto se debe a que el PPI solo refleja el precio estimado del combustible puesto en la planta de distribución de Ancap, mientras que el PVP de referencia incorpora otros componentes de la cadena, como la distribución, los impuestos y el factor de ajuste o estabilización previsto en la normativa vigente. Por esa razón, según el comunicado, analizar la variación del PPI de forma aislada no permite sacar conclusiones certeras sobre la evolución real de los precios en el mercado interno.

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