11 de agosto 2026 - 16:03

El PIT-CNT desafió al gobierno y pidió "audacia", más impuestos al capital y acelerar la reducción de la jornada laboral

Este martes la central sindical elevó el todo ante la gestión de Yamandú Orsi con más reclamos alrededor de la reforma impositiva y de la necesidad de que el Estado tenga mayor protagonismo en el fomento del desarrollo del país.

El PIT-CNT llevó a cabo un nuevo acto y cuestionó al gobierno pidiendo audacia en sus decisiones. 

El PIT-CNT llevó a cabo un nuevo acto y cuestionó al gobierno pidiendo audacia en sus decisiones. 

El PIT-CNT elevó este martes el tono de sus reclamos al gobierno de Yamandú Orsi y colocó en el centro de la discusión económica una agenda que incluye una reforma tributaria con mayor carga sobre los sectores de mayores ingresos, revisión de las exoneraciones al capital, gravamen a la banca, reducción de la jornada laboral y un mayor protagonismo del Estado en la estrategia de desarrollo.

Uruguay necesita transformaciones y para llevarlas adelante necesita audacia”, sostuvo el dirigente de la Asociación de Bancarios del Uruguay (AEBU), Martín Ford, aunque marcó distancia con las políticas de ajuste promovidas históricamente por los organismos internacionales de crédito. La “audacia” que reclama el movimiento sindical, afirmó, debe estar vinculada a construir una estrategia nacional de desarrollo.

El planteo coincidió con el discurso de Sergio Sommaruga, dirigente de la educación privada, quien cuestionó la concentración de la riqueza y sostuvo que el crecimiento económico no se ha traducido en una mejora suficiente de las condiciones de vida de amplios sectores de la población. “Si no hay distribución de la riqueza, ningún problema estructural y de fondo se va a poder resolver”, afirmó.

El 1% más rico y una nueva reforma tributaria

Sommaruga sostuvo que la concentración de la riqueza constituye uno de los principales obstáculos para resolver problemas estructurales como la pobreza infantil, los asentamientos, los bajos salarios y la informalidad. En ese marco, defendió una reforma tributaria que tenga como primer componente un combate más fuerte a la evasión y la elusión fiscal. También reclamó revisar el gasto tributario y las exoneraciones otorgadas al capital.

Además, el dirigente cuestionó que Uruguay mantenga beneficios fiscales mientras existen restricciones presupuestales para financiar políticas sociales. “Cuando te dicen que no hay plata, también te están diciendo que los privilegios son normales y que tus reclamos no lo son”, sostuvo.

El planteo sindical incluye una sobretasa de 1% sobre el patrimonio del 1% más rico de la población. Ford también respaldó esa alternativa y sostuvo que quienes concentran una mayor proporción de la riqueza deben realizar un aporte adicional para financiar las prioridades sociales.

El reclamo de un impuesto a la banca

AEBU incorporó además al debate la rentabilidad del sistema financiero. Ford afirmó que la banca privada que opera en Uruguay es multinacional y sostuvo que sus niveles de ganancias han aumentado de forma sostenida. Según el dirigente, durante el primer semestre las instituciones bancarias alcanzaron ganancias por unos 320 millones de dólares.

Sobre esa base, respaldó la posibilidad de establecer un impuesto al sector y sostuvo que una parte de esa rentabilidad debería regresar a la sociedad mediante inversiones y políticas vinculadas a la educación financiera, la ciberseguridad y el empleo. “La banca internacional debe aportar”, afirmó.

“Negociar no es informar”

Uno de los principales cuestionamientos políticos estuvo dirigido al proceso de elaboración de la Rendición de Cuentas. Ford sostuvo que el movimiento sindical había solicitado al gobierno conocer y discutir el articulado antes de su presentación ante el Parlamento, algo que, según afirmó, finalmente no ocurrió.

“Negociar no es informar, negociar es proponer, negociar es discutir, negociar es buscar las diferencias y los acuerdos”, afirmó. El planteo vuelve a colocar la relación entre el gobierno del Frente Amplio y el PIT-CNT bajo una lógica de tensión, pese a la cercanía histórica entre la central sindical y la fuerza política oficialista.

Reducción de la jornada: presión sobre las cámaras empresariales

La central sindical también profundizó su reclamo por la reducción de la jornada laboral. Ford cuestionó a las cámaras empresariales que no participaron del ámbito convocado por el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social para discutir el tema. “La reducción de la jornada laboral no es una utopía”, afirmó.

El argumento sindical se apoya en el impacto de la tecnología y la inteligencia artificial sobre la productividad. Para AEBU, si las nuevas tecnologías permiten producir más en menos tiempo, parte de ese beneficio debe trasladarse a los trabajadores mediante mejores salarios, condiciones laborales y más tiempo disponible para la vida personal.

El debate se da mientras Uruguay avanza hacia una discusión más amplia sobre la reducción del tiempo de trabajo y sobre cómo distribuir los beneficios derivados de los aumentos de productividad.

Otro de los ejes del acto fue el cuestionamiento al modelo económico basado en la atracción de inversión extranjera como principal herramienta de crecimiento. Sommaruga sostuvo que ese paradigma “fracasó” y vinculó esa situación con los niveles de bajos salarios, déficit habitacional y dificultades presupuestales en áreas como educación y salud. Ford planteó, en paralelo, que el Estado y las empresas públicas deben asumir un papel central en la planificación estratégica de la economía.

La central sindical reclamó una estrategia basada en empleo de calidad, mayor valor agregado, desarrollo científico y tecnológico y utilización de las compras públicas para estimular a las empresas nacionales. También planteó que los acuerdos comerciales internacionales deben estar subordinados a esa estrategia y no al revés.

Seguridad social: el PIT-CNT exige cumplir los acuerdos

La seguridad social fue otro de los capítulos centrales del acto. Laura Martínez cuestionó el peso de los intereses empresariales y financieros en el sistema previsional y defendió una mayor participación pública en la administración de los fondos de ahorro individual.

La dirigente criticó las comisiones que cobran las AFAP y planteó interrogantes sobre las inversiones realizadas en el exterior y el retorno que reciben los trabajadores. También reclamó al gobierno que cumpliera los acuerdos alcanzados en el diálogo social sobre seguridad social y advirtió sobre cualquier modificación que pueda implicar un retroceso respecto de lo acordado. El PIT-CNT volvió a defender una seguridad social “universal” y “solidaria”, sin fines de lucro.

Los cinco reclamos que concentran la agenda sindical

La reforma tributaria aparece como uno de los principales reclamos del PIT-CNT, con el objetivo de aumentar la contribución de los sectores de mayores ingresos. La central sindical plantea, entre otras medidas, una sobretasa de 1% sobre el patrimonio del 1% más rico de la población y reclama un combate más firme contra la evasión y la elusión fiscal.

El segundo eje está vinculado a las exoneraciones tributarias. El movimiento sindical cuestiona el volumen de recursos que el Estado deja de recaudar mediante distintos beneficios fiscales y plantea revisar cuáles deben mantenerse y cuáles deberían eliminarse, particularmente cuando existen restricciones presupuestales para financiar políticas sociales.

La banca también quedó en el centro de los reclamos. AEBU defendió la posibilidad de establecer un impuesto al sistema financiero y sostuvo que parte de las ganancias generadas en Uruguay debería retornar a la sociedad mediante inversiones en áreas como educación financiera, ciberseguridad y generación de empleo de calidad.

La reducción de la jornada laboral constituye otro de los puntos prioritarios. El PIT-CNT cuestiona la negativa de algunas cámaras empresariales a participar en el ámbito de diálogo convocado por el Ministerio de Trabajo y sostiene que el aumento de la productividad derivado de la tecnología y la inteligencia artificial debe traducirse también en mejores salarios, condiciones laborales y mayor tiempo libre para los trabajadores.

Finalmente, la seguridad social continúa siendo un frente de disputa. La central sindical reclama que se cumplan los acuerdos alcanzados durante el diálogo social y defiende un sistema universal, solidario y sin fines de lucro, al tiempo que cuestiona las comisiones de las AFAP y reclama mayores garantías sobre el destino y la rentabilidad de los fondos de ahorro individual.

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