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23 de agosto 2026 - 17:11

El presidente de la Federación Rural advirtió por el atraso cambiario "galopante" y reclamó medidas para mejorar la competitividad

El sector agropecuario reclama un abordaje integral que no solo mire el dólar, sino también las tarifas energéticas y la desburocratización.

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El presidente de la Federación Rural calificó el escenario actual de "atraso cambiario galopante" y alertó por el impacto que sufre la rentabilidad del sector.

Foto: LaRepublica.pe

El presidente de la Federación Rural, Rafael Normey, cuestionó el nivel del tipo de cambio y advirtió por el impacto que tiene sobre la competitividad del sector agropecuario.

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En una entrevista con 970 Universal, calificó la situación como un "atraso cambiario galopante" y reclamó medidas que permitan reducir los costos que enfrenta la producción. Normey vinculó el problema cambiario con las dificultades que tienen los productores para mantener la rentabilidad y explicó que cuando los presupuestos de una actividad agropecuaria están ajustados, los productores comienzan a recortar gastos para poder sostenerse, lo que termina afectando decisiones de inversión.

El dirigente agropecuario sostuvo que el problema no pasa únicamente por el precio del dólar, sino por el conjunto de condiciones que determinan la competitividad del país. En ese sentido, señaló que Uruguay tiene una oportunidad importante porque existe una demanda internacional favorable para varios de sus productos, pero advirtió que es necesario generar condiciones internas que permitan aprovecharla.

Normey: "Tenemos un potencial de crecimiento enorme"

Normey planteó una mirada positiva sobre las posibilidades del agro uruguayo. "El mundo, sobre todo el mundo rico, está demandando todo lo que Uruguay produce", sostuvo, y afirmó que los mercados internacionales valoran la calidad y los procesos productivos del país.

Sin embargo, consideró que esa oportunidad puede verse limitada si los costos internos continúan afectando la competitividad. "Tenemos que potenciar" esas oportunidades, afirmó, al reclamar que se reduzcan las regulaciones y trabas que enfrenta el sector.

En ese marco, destacó la importancia de la ley de competitividad impulsada por el gobierno y consideró positivo que las autoridades hayan reconocido que existe un problema estructural en esta materia. Para Normey, el hecho de que el Poder Ejecutivo haya colocado la competitividad entre sus prioridades representa un cambio respecto de años anteriores. Por otro lado, valoró especialmente algunas de las propuestas incluidas en el proyecto, como la desburocratización, el silencio positivo y la posibilidad de tomar como referencia regulaciones vigentes en otros países. A su entender, estas medidas pueden contribuir a reducir costos y facilitar la actividad empresarial.

El dólar y los costos del sector agropecuario

Normey insistió en que el problema de competitividad debe analizarse de manera amplia y no únicamente desde la cotización del dólar. Entre los factores que considera relevantes mencionó también los costos energéticos, las relaciones laborales y las regulaciones que pesan sobre las empresas.

"Tenemos un problema de competitividad", resumió, al señalar que algunos de estos aspectos todavía no están contemplados de manera suficiente en la agenda oficial. Para el dirigente rural, mejorar la competitividad permitiría que el sector pueda aprovechar mejor la demanda internacional. Uruguay, sostuvo, tiene margen para aumentar tanto la cantidad como la calidad de su producción, pero necesita condiciones que permitan que esas inversiones sean rentables.

Además, remarcó el efecto que tiene la actividad agropecuaria sobre el resto de la economía. Según señaló, las cadenas vinculadas al agro generan alrededor de 270.000 empleos directos, además de aportar divisas y recursos fiscales.

Por eso, Normey rechazó la idea de que los reclamos del sector se reduzcan simplemente a pedidos de ayuda estatal. “No es llorar por llorar, es llorar para mejorar”, afirmó, al defender los planteos de las gremiales rurales para reducir las trabas y mejorar las condiciones de producción.

Reclamo para "aflojar la cincha"

En particular, el presidente de la Federación Rural pidió “aflojar la cincha” al sector productivo y permitir que las empresas puedan reinvertir y crecer. Según explicó, cuando un productor obtiene mejores resultados, buena parte de esos recursos vuelve al propio sector mediante nuevas inversiones, contratación de trabajadores, compra de maquinaria y aumento de la producción.

En esa línea, consideró que una mejora de la competitividad no beneficiaría solamente a los productores, sino que tendría un impacto sobre el conjunto de la economía uruguaya.

Normey también planteó que Uruguay debe aprovechar el contexto internacional para posicionarse en mercados como China, Estados Unidos y Europa, donde existe demanda por productos agropecuarios de mayor valor.

Pero para lograrlo, sostuvo, el país necesita reducir las desventajas que enfrenta frente a sus competidores. En ese punto ubicó al atraso cambiario como uno de los problemas que deben ser considerados dentro de una discusión más amplia sobre competitividad.

“Tenemos oportunidades”, insistió Normey, pero advirtió que Uruguay debe generar las condiciones necesarias para poder aprovecharlas y evitar que los costos internos terminen reduciendo el margen de los sectores exportadores.

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