El sistema financiero uruguayo se muestra estable y resiliente más allá de los desafíos que asoman en el frente externo, según la última evaluación realizada por el Comité de Estabilidad Financiera, que integran el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), el Banco Central del Uruguay (BCU), la Superintendencia de Servicios Financieros (SSF) y la Corporación de Protección del Ahorro Bancario (Copab).
El informe analizó cuáles son los riesgos existentes e identificó los potenciales desafíos, junto con las vulnerabilidades y la capacidad para mitigarlas, para luego concluir que el sistema puede seguir apuntalando el desempeño de la economía, respaldado por “adecuados niveles de solvencia, liquidez y capacidad de absorción de shocks adversos".
Frente al escenario actual, el Comité ratificó su decisión de mantener la política de monitoreo continuo de los riesgos identificados y seguir coordinando las acciones que sean necesarias con el objetivo de preservar la estabilidad financiera.
Cuáles son los riesgos para el sistema financiero
Al comparar la situación global, el relevamiento puso el foco en las tensiones geopolíticas persistentes, con la escalada del conflicto en Medio Oriente como foco y atendiendo su impacto en los precios de la energía, el transporte y las cadenas globales de suministro.
Otros ejes a nivel internacional fueron la fragmentación del comercio global y las condiciones financieras más restrictivas, luego de lo que fue la disputa comercial entre Estados Unidos y China, así como la continuidad de la guerra entre Rusia y Ucrania.
El Comité evaluó además que persisten desafíos macroeconómicos en los países relevantes de la región y observó aspectos asociados al cambio climático, junto con la posible ocurrencia de un evento de El Niño de alta intensidad y el desarrollo de nuevas tecnologías financieras.
Por último, se enfocó en el plano local, donde destacó que la evolución del crédito muestra un crecimiento moderado, mientras el sistema financiero mantiene niveles de solvencia y liquidez adecuados y los ratios de morosidad permanecen reducidos desde una perspectiva histórica.
“Las pruebas de tensión realizadas indican que el sistema se encuentra bien preparado para absorber escenarios adversos hipotéticos”, concluyó el organismo integrado por el MEF, el BCU, la SSF y la Copab.