El sector de transporte logístico y productivo alertó por el inevitable traslado a los costos del fuerte aumento en los combustibles que rige desde el viernes; otro factor que enciende alarmas en un contexto de incertidumbre y volatilidad que afecta aun más la competitividad de los productos uruguayos.
Desde el viernes pasado, los combustibles se venden a precios significativamente más altos que en abril: la nafta y el supergás se consiguen un 7% más caros, mientras que al aumento sobre el gasoil asciende hasta el 14%. Esta decisión del gobierno responde al volátil contexto internacional a partir de la guerra en Medio Oriente y, particularmente, a su impacto sobre el mercado internacional del petróleo, que llevó al crudo de referencia hasta valores máximos en cuatro años. Esto, además, en un contexto de escasísimo margen fiscal a nivel local.
"El aumento, no por esperado, deja de sorprender, sobre todo por la magnitud", consideró el presidente de la Intergremial de Transportes de Carga, Ignacio Asumendi, en diálogo con Radio Monte Carlo. Por ello, el sector ya advierte que habrá un impacto en las tarifas y que se verá afectada la estructura de costos de toda la cadena de consumo.
Combustibles más caros, mayores tarifas de transporte
Al respecto, Asumendi afirmó que el aumento del 14% sobre el gasoil "obviamente genera un impacto que hace que tengamos que ajustar rápidamente lo que son las tarifas del sector, porque el transporte no lo puede absorber". Esta presión de costos, agregó, se trasladará no solo a los sectores productivos y logísticos, sino que, eventualmente, impactará también en los precios finales de los productos y servicios para los consumidores. Si, además, se suman las dificultades en el abastecimiento de combustibles —a partir del recorte de oferta de petróleo a nivel global—, el impacto podría llegar a ser todavía mayor.
De todos modos, aclaro que el impacto en las tarifas será diferenciado: “Con un 14% de aumento a la larga distancia estamos hablando de un 5,5% o un 6% que se tiene que generar, y en la corta distancia entre un 3,5% y un 4%. Eso va a ser ineludible”.
Más allá de esto, el traslado será inmediato y que, de hecho, "hay cadenas que lo tienen automático y ya lo están aplicando", mientras que "hay otras que entre hoy y el lunes van a estar dando esos ajustes, que quizás sean retroactivos al 1° de mayo porque el transportista no puede asimilar una suba de esta magnitud". Asumendi recordó que, si bien el ajuste de mayo fue del 14%, si se considera el aumento que tuvo lugar el 1° de abril, se enfrentan a un incremento acumulado del 21% en el gasoil en apenas un mes.
Poco margen de planificación para el sector
Más allá de que el sector esperaba el aumento y lo entiende como consecuencia de una coyuntura internacional volátil y en respuesta a reglas de transparencia en el precio, la crítica apuntó a la falta de previsibilidad por parte del gobierno al momento de definir la suba.
“Era ineludible que iba a haber un aumento, eso ya lo sabíamos. Ya hemos tenido un aumento el mes pasado; lo que sí nos generó sorpresa fue que se tomara hasta último momento para definirlo, lo cual nos genera una serie de consecuencias en la cadena para poder generar los ajustes que inevitablemente van a llegar”, sostuvo el presidente de la intergremial. En ese sentido, apuntó que los factores por los cuales se debía ajustar, así como los porcentajes y los montos, "estaban claros algunos días antes".
"El aumento se podría haber planificado. Estamos en plena cosecha de soja, un momento vital para el Uruguay, y esperar hasta el último momento para comunicar el monto generó incertidumbre e impidió una mejor planificación de los actores", señaló.
La Intergremial de Transporte de Carga recomendó a los transportistas, asimismo prever cláusulas de ajuste. “Les estamos diciendo que lo incorporen a sus tarifas y que generen cláusulas gatillo para que, si esto sigue, puedan acompañar la situación dada la coyuntura internacional”, afirmó Asumendi.
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