La incorporación de bioetanol en la mezcla de combustibles permite evitar la emisión de unas 120.000 toneladas de dióxido de carbono al año, según un informe presentado por la Administración Nacional de Combustibles, Alcohol y Portland (Ancap) y Alcoholes del Uruguay (ALUR), en el marco de una estrategia que combina objetivos ambientales, productivos y de soberanía energética.
El dato surge del estudio Análisis de Ciclo de Vida de los Biocombustibles en Uruguay, elaborado por el Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (Ciemat), que evaluó el impacto ambiental de estos combustibles a lo largo de todo su proceso productivo. El método utilizado permite medir no solo las emisiones directas, sino también aquellas asociadas a la producción de materias primas, transporte y transformación.
Según explicó el presidente de ALUR, Marcelo Sadres, la mezcla de un 10% de bioetanol en las gasolinas genera una reducción significativa de gases de efecto invernadero, equivalente a retirar de circulación unos 46.000 vehículos, lo que representa cerca del 6% de la flota total del país. Este aporte posiciona a los biocombustibles como una herramienta concreta para la descarbonización del transporte, uno de los sectores más difíciles de transformar.
El informe también detalla que el bioetanol producido en Bella Unión logra una reducción de emisiones superior al 73% respecto a los combustibles fósiles, mientras que en Paysandú el recorte alcanza el 72%. Además, se identifican oportunidades de mejora en la etapa agrícola y en el uso de insumos, lo que podría incrementar estos porcentajes en los próximos años e incluso habilitar escenarios de emisiones negativas mediante captura de carbono.
Ancap resalta el ahorro y la diversificación
La presidenta de Ancap, Cecilia San Román, destacó que la incorporación de biocombustibles forma parte de una política energética de largo plazo. “ALUR siempre está innovando, promoviendo el desarrollo de nuevos cultivos en Uruguay, pero sin competir con los alimentos. Es un motor de innovación y tecnología”, apuntó. En ese sentido, subrayó el rol de Administración en Bella Unión, donde genera alrededor de 3.000 empleos y dinamiza cadenas productivas vinculadas a oleaginosos, cereales y azúcar.
Las autoridades remarcaron que la producción de biocombustibles se basa en materias primas nacionales, lo que contribuye también al ahorro de divisas y a la diversificación de la matriz productiva. Además, señalaron que fomenta la innovación tecnológica y el desarrollo de nuevos cultivos, sin competir con la producción de alimentos.
De la presentación participaron también la ministra de Industria, Energía y Minería, Fernanda Cardona, y el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Alfredo Fratti, entre otras autoridades.
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