El sector agrícola dedicado a la producción de cítricos del Uruguay aguarda por un recorte anual gradual en los aranceles de sus productos a partir del acuerdo Mercosur-UE, mientras que detallaron que los mismos no están cuotificados en las colocaciones en Europa.
El sector citrícola espera una merma en los aranceles de las exportaciones a partir del acuerdo Mercosur-UE
Las empresas dedicadas a la citricultura esperan un recorte progresivo sobre un arancel del 16% que tienen sus productos.
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El sector citrícola aguarda por una baja en los aranceles a partir del acuerdo Mercosur-UE.
Actualmente las mandarinas tienen un arancel del 16% en las colocaciones al exterior. De acuerdo con el sector citrícola, y a partir de la entrada en vigencia provisoria del acuerdo Mercosur-UE, se llevará a cabo una merma anual del 1,6%. "Hoy las mandarinas tienen un arancel del 16% y año a año perderán un 1,6% anual; es algo que casi no se va a ver, pero es bienvenido”, señaló Martín Lanfranco, asesor de empresas dedicadas a la citricultura.
En ese sentido, el especialista señaló que las exportaciones a la Unión Europea no están cuotificadas. "Con Europa no toda la fruta que se produce puede ir para ahí, porque tenemos protocolos sanitarios para cumplir, y eso ya te limita en el volumen de fruta que puede ir para ahí”, aseguró en diálogo con Rurales de El País.
Por otro lado, explicó que el sector cuenta con otros mercados importantes como Brasil, Rusia y Estados Unidos, mientras que siguen en la búsqueda de ampliar oportunidades, como la misión a Indonesia, uno de los objetivos de las empresas critrícolas para sus exportaciones.
Uruguay peleará por las cuotas durante su presidencia pro tempore en el Mercosur
El titular del Ministerio de Relaciones Exteriores (MRREE), Mario Lubetkin, adelantó que Uruguay buscará impulsar y resolver la negociación por el reparto de las cuotas asignadas por la Unión Europea (UE) durante su presidencia pro tempore del bloque. Así lo aseguró el canciller durante su comparecencia ante la Comisión de Asuntos Internacionales de la Cámara de Diputados la semana pasada.
Durante su exposición ante los diputados, el canciller reconoció que en el actual funcionamiento del sistema de cuotas —que, frente a la falta de acuerdos internos, consiste en una lógica del "primero que llega"— es un "riesgo" para Uruguay ante la posibilidad de que los demás países —con mayor capacidad productiva, principalmente en los casos de Brasil y Argentina— "lleguen antes".
De todos modos, recordó que las cuotas que se habilitan no son "un paquete solo" para cada producto, sino que se van dividiendo: "Creo que en el sector carne o arroz, para poner ejemplo, hay una preparación fuerte de este país”, planteó, además. En el caso de la miel, otro rubro de importancia para el mercado local, la producción nacional no logró formar parte del primer tercio de los cupos habilitados en Europa.
Sobre la negociación de las cuotas comerciales en la interna del Mercosur, que no llegó a buen puerto en los plazos necesarios para que el reparto fuera efectivo desde el primer día de mayo, Lubetkin sostuvo que el principal problema entre los países fue la diferencia de "criterios" para la división de los cupos. En ese sentido, destacó la cercanía entre Uruguay y Argentina —que pretenden establecer las cuotas en base a un promedio de lo que vende cada país de cada producto a la UE— frente a las intenciones de Paraguay de dividir los cupos en cuatro partes iguales y las de Brasil, de hacerlo en función de la participación de cada país en el comercio mundial.
En ese sentido, el canciller afirmó que la intención del gobierno es "poner un impulso grande" a la negociación durante la presidencia pro tempore de Uruguay frente al bloque regional, la cual asumirá el próximo 30 de junio. El objetivo es "ordenar" la discusión bajo la gestión uruguaya, que ya ha cumplido un rol clave en la aprobación del tratado comercial; con la intención de poder iniciar el 2027 con un esquema de cuotas fijas.

