Alejandro Gallegos asumió como gerente general de Sofitel Montevideo Casino Carrasco & Spa en noviembre de 2021 con una misión no menor: reabrir el icónico hotel de la capital uruguaya luego de 18 meses de inactividad por la pandemia de Covid-19.
Alejandro Gallegos, gerente general de Sofitel Montevideo Casino Carrasco & Spa.
Alejandro Gallegos asumió como gerente general de Sofitel Montevideo Casino Carrasco & Spa en noviembre de 2021 con una misión no menor: reabrir el icónico hotel de la capital uruguaya luego de 18 meses de inactividad por la pandemia de Covid-19.
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Luego del boom de visitas que facilitó la reapertura de fronteras a nivel regional, afronta ahora los desafíos surgidos de las nuevas formas de hacer negocios y de la diferencia cambiaria con Argentina.
“El 2022 a pesar de que pensamos que iba a ser un año de poco movimiento, nos sorprendió y fue un año muy positivo”, afirmó Gallegos a Ámbito, al recordar que el hotel pasó de estar cerrado un año y medio a lograr una ocupación del 100% por la final de la Copa Sudamericana. “Y este año, se ha comportado de forma más histórica a lo que fueron las ocupaciones del hotel desde el día de su apertura”, agregó.
Más allá de una buena perspectiva de cara al último cuatrimestre, cuando se incremente la conectividad aérea e inicie el período de cruceros por la temporada veraniega, el Sofitel Montevideo no está ajeno a un fenómeno que recorre a la economía del Uruguay: el impacto del desequilibrio económico en Argentina.
“Este año tiene una connotación particular. Normalmente nuestros dos principales mercados son Brasil y Argentina. Uno se ha comportado de forma normal, y el otro no. Eso afecta mucho nuestro flujo de reservaciones provenientes desde Argentina”, aseguró Gallegos, quien vivió 20 años en el vecino país y contó que le causa dolor ver la realidad que afronta actualmente.
Los cambios de tendencia en el consumo turístico argentino no solo se evidencian a nivel individual, sino a nivel corporativo, explicó, ya que las empresas redujeron sus viajes de negocios a Montevideo. “Es el año bisagra entre lo que fue la pandemia y lo que fue históricamente”, reflexionó.
A la cuestión de costos se suma, además, un cambio en la forma de comunicarse, heredada de la pandemia, donde las conferencias por videollamada fueron reemplazando los encuentros cara a cara, reconoció el gerente general del Sofitel Montevideo.
“Hemos tenido que redireccionar nuestros esfuerzos a otros mercados y competir también como destino. Montevideo compite para congresos con Buenos Aires, con Santiago, con Sao Paulo, con Lima, que han hecho mucho esfuerzo también para crecer y tener negocios corporativos”, relató Gallegos, quien si bien admitió que la ciudad “es chica” en comparación con sus rivales regionales, tiene varios atractivos que lo compensan.
“El hotel está a un costado de la avenida Arocena, que hoy tiene una vida muy rica en cuanto a servicios: bancos, restaurantes, tiendas de compras. Y eso lo valoran mucho nuestros huéspedes que pueden salir a caminar, a disfrutar”, señaló. “Uruguay te da tranquilidad para poder disfrutarlo, caminarlo, salir a correr en la Rambla. Eso en otros destinos no lo puedes hacer con la misma seguridad”, subrayó.
“Además, Uruguay tiene muy buena fama en comparación a otros países de Latinoamérica respecto a la no corrupción. Eso también suma, no solo al huésped que viene individualmente, sino a las empresas. Es la combinación de la estabilidad económica con la no corrupción las que dan un aspecto diferente”, afirmó.
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