18 de septiembre 2026 - 13:17

Financiamiento, deuda e inversión: cómo impacta en Uruguay la suba de tasas de la Fed

La Reserva Federal endurece el escenario financiero y plantea nuevos desafíos, mientras el bajo riesgo país puede amortiguar el impacto.

ver más

La suba de tasas de la Fed desafía a Uruguay en materia de financiamiento, inversión y deuda.

Foto: Freepik

La suba de tasas de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) y la perspectiva de una política monetaria más restrictiva en el banco central del país norteamericano impactarán en Uruguay a través del endurecimiento de las condiciones financieras internacionales.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

La Fed incrementó la tasa de referencia después de más de tres años y la llevó al 3,75%-4%, un movimiento que plantea interrogantes a nivel local sobre el costo del financiamiento, la sostenibilidad de la deuda pública y la atracción de inversiones.

La Fed y una decisión que tensiona el escenario global

La decisión de la institución conducida por Kevin Warsh se da en un contexto de inflación persistentemente elevada en Estados Unidos y una economía que mantiene un ritmo sólido de crecimiento. Al respecto, el economista gerente de Exante, Mathías Consolandich, estimó que podría darse otro incremento de 25 puntos básicos (p.b.) este año e incluso el mercado proyecta un aumento de 50 p.b. en 2027.

“El panorama muestra que las tasas permanecerán en niveles altos por más tiempo y el balance de riesgos está sesgado hacia niveles todavía mayores”, sostuvo en diálogo con Ámbito y recordó que los tipos de la Reserva Federal funcionan como “un termómetro de las condiciones de liquidez global, relevante para la formación de precios de los commodities, la evolución de las paridades cambiarias y otras dimensiones que hacen al contexto económico y financiero externo que enfrenta Uruguay”.

“No debemos perder de vista que también observamos aumentos importantes en los rendimientos de los bonos con vencimientos más largos en Estados Unidos y en el resto del mundo”, advirtió Consolandich y graficó: “El rendimiento del Bono del Tesoro de Estados Unidos a 10 años está en 5%”.

“Esto no se dio por cambios en las expectativas de inflación, sino que recoge casi enteramente un incremento en el componente real de las tasas de interés”, precisó e identificó como posibles factores el deterioro fiscal en EEUU y la mayor demanda de inversión por Inteligencia Artificial (IA).

La Fed de Kevin Warsh subió las tasas por primera vez en más de tres años.

El impacto en la sostenibilidad de la deuda pública

A su turno, el exgerente de Política Monetaria y Programación Macroeconómica del Banco Central del Uruguay (BCU), José Antonio Licandro, analizó el impacto de esta situación a nivel local y puso el foco en la sostenibilidad de la deuda y las advertencias del Consejo Fiscal Autónomo (CFA). “Ya está tensionada porque la dinámica de la deuda es perversa cuando la tasa de interés real de la deuda es mayor que la tasa de crecimiento potencial del PIB. Y eso está ocurriendo”, observó en declaraciones a Ámbito.

En esa línea, consideró que el crecimiento de las tasas largas y la instancia monetaria de la Fed más restrictiva por más tiempo “no hacen más que exacerbar esa tensión” y se refirió al eventual impacto de la política de desdolarización que impulsa el BCU: “No modifica ese hecho, porque a nivel de mercados las tasas en distintas monedas siempre arbitran. Si las que son en dólares suben, también va a suceder con las tasas en pesos”.

Cómo afecta el acceso de Uruguay a los mercados internacionales

A la vez, Consolandich recogió que la suba de los tipos “toma a Uruguay con un nivel abultado de déficit fiscal y con dudas respecto a la posibilidad de procesar un ajuste en los próximos años, en un contexto de escaso crecimiento económico”, lo que eventualmente podría dificultar el acceso a los mercados internacionales.

Si bien destacó que la deuda del gobierno central en dólares pasó del 52% del total en 2016 al 38% en la actualidad, admitió que “la suba de tasas incidirá en ese costo marginal de las nuevas emisiones”, más allá del amortiguador que supone el bajo nivel de riesgo país.

El socio director de Gastón Bengochea y CIA – Corredor de Bolsa, Diego Rodríguez, llamó a mirar el diferencial de rendimiento y, si bien reconoció que Uruguay “va a pagar una tasa algo mayor a la de los últimos años”, destacó que Uruguay “se beneficia por tener un diferencial muy razonable”, valorando el riesgo país más bajo de la región.

Para Rodríguez, esta menor percepción de riesgo hace que el país pueda acceder a los mercados financieros “en términos y condiciones muy favorables”, mientras recordó que el gobierno ya cubrió el financiamiento para este año, de manera que “no se ve afectado de forma inmediata”.

En contrapartida, a nivel de inversores, Rodríguez consideró que “el escenario es más atractivo y más favorable que el de hace unos años para quienes están buscando alternativas de inversión en renta fija en dólares”.

¿El escenario de tasas altas puede afectar la llegada de inversiones?

Ante la consulta de si la nueva coyuntura puede enfriar la llegada de inversiones, Licandro fue tajante al señalar que “si las tasas de interés reales suben, la inversión real se complica ”.

En este sentido, razonó: “Por un lado, porque las inversiones financieras compiten en la captación de fondos, por lo que habrá menos fondos disponibles. Por otro, porque el aumento de tasas implicará que menos proyectos de inversión lucirán rentables, ya que las tasas de interés fungen como el piso del costo de capital”.

En paralelo, Rodríguez coincidió en que el endurecimiento del costo financiero “se traduce en mayores tasas de interés, con lo cual los proyectos de inversión demandan una tasa de retorno requerida más alta para que tengan un valor presente positivo”.

De la misma manera, Consolandich advirtió que estas condiciones “no contribuyen a dinamizar la inversión y le puede restar atractivo relativo a los activos de mercados emergentes”. Sin embargo, aclaró que no explica el problema estructural. “El imperativo de lograr mayores niveles de inversión de manera sostenida pasa por recomponer la rentabilidad empresarial y mejorar su competitividad, no por cómo cambia el contexto financiero externo”, resumió.

La competitividad, otro frente para amortiguar el shock externo

Si bien el shock externo se hará sentir, algunos factores internos pueden contribuir a mitigar la situación. Para Licandro, el escenario “genera incentivos para tratar de enfocarse en aspectos idiosincrásicos que dificultan la rentabilidad de los negocios”, poniendo el foco en el costo país, las rigideces del mercado laboral, la infraestructura logística y la carga impositiva.

También destacó la ley de Competitividad y disminución del costo de vida que impulsa el gobierno como un ejemplo en ese sentido, aunque sostuvo que “luce insuficiente como para mover la aguja” en un escenario de bajo crecimiento.

Uruguay podría no seguir a la Fed con las tasas

Consolandich puso el foco en la Tasa de Política Monetaria (TPM) del BCU y descartó movimientos bruscos en sintonía con la Fed en la próxima reunión del Comité de Política Monetaria (Copom), que tendrá lugar el 8 de octubre.

“Con la economía hace 18 meses sin crecimiento relevante y expectativas de inflación relativamente ancladas a la meta, es razonable que la autoridad monetaria sostenga una política monetaria relativamente laxa”, razonó.

Las más leídas

Últimas noticias

Te puede interesar