El Banco Central del Uruguay (BCU) identificó tres factores de riesgo para la inflación a los que monitoreará especialmente para definir el rumbo de la política monetaria, tras la última decisión de mantener las tasas de interés en el 5,75%, un nivel que se mantiene desde marzo.
El BCU identifica tres riesgos para la inflación y no descarta una suba de tasas antes de fin de año
El Banco Central del Uruguay monitorea el dólar global, el conflicto en Medio Oriente y los eventuales efectos de El Niño, según la minuta del Copom.
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El Banco Central del Uruguay mantuvo la tasa de interés en 5,75%, con una inflación alineada con la meta
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La inflación se mantendrá por encima de la meta hasta el 2027
El Banco Central del Uruguay identificó tres riesgos para la inflación, sumando la coyuntura local y la global.
Los efectos climáticos que puede provocar el fenómeno climático de El Niño, que se espera especialmente intenso para este año en Uruguay, el debilitamiento global del dólar y el conflicto geopolítico asociado a la guerra en Medio Oriente fueron las principales luces amarillas que identificó el BCU, según surge tras la publicación de la minuta de la última reunión del Comité de Política Monetaria (Copom).
De todas maneras, las proyecciones de la autoridad monetaria anticipan un incremento del IPC que se ubicaría transitoriamente por encima de la meta, para luego volver a converger al 4,5% y estacionarse allí durante los próximos dos años.
El Niño puede afectar a la coyuntura local
Las autoridades se hicieron eco en la minuta del Copom de una actividad económica que perdió dinamismo durante el segundo trimestre, por cuestiones vinculadas a la sequía que afectó a los cultivos de verano durante la zafra 2025-2026.
El déficit hídrico quedó atrás y ahora lo que preocupa es la llegada de El Niño, que ya viene afectando a algunos sectores de país y sus consecuencias se podrían hacer sentir hasta mayo próximo, por lo que el gobierno nacional y los departamentales coordinan la mitigación de daños.
Para el BCU, los efectos del fenómeno climático “podrían generar mayores disrupciones a las esperadas”, por lo que lo evaluó como una de las situaciones a monitorear de cara a las próximas decisiones de política monetaria.
La mira sobre el dólar global y el conflicto en Medio Oriente
Por otra parte, el Copom puso el foco en las turbulencias en el mercado de bonos, donde recientemente hubo una venta masiva en Estados Unidos que arrastró a la baja al dólar global y mantiene en vilo a los mercados.
El índice dólar retrocedió en el último mes, aunque sigue por encima de los niveles de comienzos de año, pero el contexto le mete presión. Una trayectoria bajista podría generar “presiones deflacionarias”, sobre todo en los bienes transables, impactando en la misma línea al IPC.
Con respecto al conflicto en Medio Oriente, que lleva ya casi seis meses, el BCU consideró que agrega otro foco de incertidumbre, aunque admitió que “los precios de los commodities se han estabilizado y los mercados han mostrado mayor resiliencia”, de manera que parecen mitigarse.
Monitoreo y expectativas
En este escenario, el Copom optó por mantener las tasas en 5,75%, aunque continuando con el sesgo expansivo de la política monetaria. A futuro, se comprometió a monitorear estos riesgos y actuar si es necesario para asegurar que la inflación se mantenga en la meta.
Mientras tanto, el mercado apuesta a al menos una suba de la Tasa de Política Monetaria (TPM) para este año, según muestran las tasas de corte de las Letras de Regulación Monetaria (LRM) y las encuestas de analistas y operadores primarios que consulta el BCU, con los tipos cerrando 2026 en el 6%, aunque con buena parte de los actores que no descartan un incremento adicional y un nivel de 6,25% en diciembre.

