La primera interpelación a un ministro del gobierno de Yamandú Orsi terminó en una escena poco feliz para la política uruguaya: en medio de insultos entre los senadores Sebastián Da Silva del Partido Nacional (PN) y Nicolás Viera del Frente Amplio (FA), y un griterío generalizado, la sesión debió ser suspendida y podría haber denuncias al respecto.
Seguramente fueran pocos quienes esperaban un proceder pacífico en la Cámara de Senadores: no solo se trató de la primera interpelación a un ministro del actual gobierno —la cual fue calificada desde las filas frenteamplistas como "ideológica"—, sino que se dio en un contexto particular y con actores específicos que auguraban tensión en el recinto. Después de todo, el motivo del llamado a, nada menos, que al titular del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), Alfredo Fratti, —ya famoso por sus declaraciones polémicas— fue por la compra de la estancia María Dolores, en Florida, por parte del Instituto Nacional de Colonización (INC), que fuera anunciada de modo pasional por el secretario de la Presidencia, Alejandro Sánchez, en medio del cortejo fúnebre del expresidente José Mujica.
Quien llevó a cabo dicha interpelación tampoco es el más moderado de los blancos: Sebastián Da Silva es otro dirigente conocido ampliamente por sus planteos, sobre todo en redes sociales. La frutilla del postre fue el contexto de creciente tensión entre el oficialismo y la oposición, particularmente el Partido Nacional, con amenazas de "trancar proyectos" y señalamientos mutuos a las encarnizadas internas de cada partido.
Sin embargo, el final terminó sorprendiendo: entre gritos e insultos, la sesión que llevaba más de 13 horas debió ser suspendida. El conflicto lo protagonizaron Da Silva y Viera, cuando el último acusó al nacionalista de haber sido parte de la estafa de Conexión Ganadera.
Posibles denuncias del Frente Amplio y las "disculpas" de Da Silva
Los insultos incluyeron referencias homofóbicas y racistas, además de gestos de todo tipo y otros "improperios"; motivo por el cual, desde el Frente Amplio, no descartaron denunciar a Da Silva por homofobia y racismo. Según el material audiovisual resultante de la interpelación, así como lo atestiguado por otros senadores —como, por ejemplo, Blanca Rodríguez— el nacionalista se refirió a Viera como "puto de mierda", y a Felipe Carballo como "primate".
En ese sentido, Rodríguez dijo a la diaria que la bancada oficialista analiza plantear en el Parlamento que se discuta la suspensión de Da Silva por su comportamiento en el recinto.
Por su parte, en tanto, el senador blanco hizo un pedido de "disculpas" a través de su cuenta de X: “Lamento haber reaccionado ante estos agravios. Disculpas a los integrantes del cuerpo”, escribió, compartiendo un video de la intervención de Viera que desató el conflicto.
Este jueves, en tanto, se refirió a lo sucedido en la Cámara alta en diálogo con Canal 10: “Hace mucho tiempo he definido que no voy a cambiar. Las disculpas por las formas las dije anoche mismo, el resto es parte de un circo cancelatorio. Se atribuyen pedestales morales pero no tienen el menor reparo en enchastrar trayectorias, no tanto la mía sino la de mis viejos. Tuve que fumarme hoy a mis hijos preguntando qué fue lo que pasó, y ¿qué fue lo que pasó? Que un frentista acusó a tu padre de ser parte de Conexión Ganadera”, dijo Da Silva.