10 de mayo 2026 - 17:58

Uruguay se posiciona como el mayor recaudador de impuestos per cápita de América Latina

Pese a tener una presión fiscal del 27,2% del PIB, todavía existe margen para mejorar la eficiencia del IVA y reducir las exoneraciones que erosionan la base imponible.

Uruguay se ubica junto a Brasil y Argentina como los únicos de la región con niveles de presión tributaria comparables a los de economías de la OCDE. 

Uruguay se ubica junto a Brasil y Argentina como los únicos de la región con niveles de presión tributaria comparables a los de economías de la OCDE. 

Uruguay es, por recaudación tributaria per cápita, el país que más recursos fiscales genera por habitante en toda América Latina y el Caribe, de acuerdo al último informe de Estadísticas Tributarias en América Latina y el Caribe 2026, elaborado conjuntamente por la OCDE, la CEPAL, el CIAT y el BID.

En ese marco, Uruguay recauda impuestos por encima de los 9.000 dólares por persona, medida en paridad de poder adquisitivo, el registro más alto de la región y casi cinco veces superior al de Honduras, el país con la recaudación per cápita más baja, que no llega a los 2.000 dólares.

El informe señala expresamente que Uruguay, junto con Argentina, Barbados y Brasil, presenta coeficientes tributarios y niveles de renta "similares a los de algunos países de la OCDE", una distinción que solo esos cuatro países comparten en toda la región.

Presión fiscal: 27,2% del PIB y una estructura singular

En 2024, la presión tributaria total de Uruguay se ubicó en el 27,2% del PIB, por encima del promedio de América Latina y el Caribe, que fue del 21,7%. La estructura de esa recaudación tiene características particulares que distinguen al país del resto de la región.

El rubro más pesado es la seguridad social, que representa el 7,4% del PIB y el 27,1% de la recaudación total, el reflejo de un sistema de protección social mixto, público y privado, que el informe califica como modelo de "complementariedad". Uruguay, junto con Argentina y Brasil, apostó históricamente por ampliar la cobertura de la seguridad social a sectores excluidos, lo que explica en parte por qué su presión fiscal es estructuralmente más alta que la del promedio regional.

El impuesto a la renta y las ganancias representa el 6,9% del PIB y el 25,5% de la recaudación total. El impuesto al consumo, bienes y servicios, aporta el 10,6% del PIB, es decir el 39% del total recaudado, por debajo del promedio regional del 49,2%, lo que implica que Uruguay depende relativamente menos del IVA que sus vecinos para financiarse.

Una transformación tributaria de tres décadas

Uno de los datos más llamativos del informe es la evolución histórica del impuesto a la renta en Uruguay. En 1990, ese tributo representaba apenas el 0,9% del PIB y en 2024, llegó al 6,9%, lo que implica que se multiplicó casi por ocho en 34 años. La reforma tributaria de 2007, que introdujo el Impuesto a la Renta de las Personas Físicas (IRPF), fue el punto de inflexión más significativo de esa tendencia.

En comparación, el promedio de ALC pasó en el mismo período del 3,3% al 6,2% del PIB en impuestos a la renta, mientras que el promedio de la OCDE se mantiene estable en torno al 12,2%. Uruguay, que arrancó muy por debajo del promedio regional en 1990, hoy lo supera.

El IVA: eficiente pero con margen para mejorar

El informe también analiza la eficiencia del IVA a través de un indicador técnico llamado "ratio de recaudación del IVA", que mide cuánto se recauda efectivamente en relación con lo que debería recaudarse según la tasa legal. Uruguay registra un ratio de 0,43, con una tasa estándar del 22%, la más alta de América del Sur. Ese ratio indica que hay margen de mejora en la eficiencia recaudatoria, ya sea por evasión, exenciones o gastos tributarios que reducen la base imponible efectiva.

El promedio de ALC en ese indicador es de 0,61, y el de la OCDE de 0,58, lo que pone a Uruguay por debajo de ambos promedios a pesar de tener una de las tasas más altas de la región.

El contexto regional: reformas como motor de recaudación

El informe cubre 29 países de ALC y concluye que en 2024 la recaudación aumentó en 15 países y bajó en 13, con un promedio regional que creció apenas 0,2 puntos porcentuales del PIB hasta el 21,7%. Los mayores incrementos se dieron en países que implementaron reformas tributarias sustanciales: Cuba, Barbados, Brasil y Antigua y Barbuda encabezan ese ranking.

Para el conjunto de la región, el diagnóstico del informe es de un espacio fiscal estrecho: el servicio de la deuda como porcentaje de la recaudación llegó al 13,5% en 2023, frente al 9,8% de 2012, y la evasión y elusión tributaria le costaron a América Latina 433.000 millones de dólares en 2023, equivalente al 6,7% del PIB regional.

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