18 de abril 2026 - 10:46

Irán vuelve a cerrar el estrecho de Ormuz y escala nuevamente la tensión en Medio Oriente

Teherán confirmó un nuevo bloqueo en el pasaje marítimo clave, en respuesta a la negativa estadounidense de levantar las sanciones en los puertos iraníes.

Irán vuelve a cerrar el estrecho de Ormuz y escala nuevamente la tensión en Medio Oriente.

Irán vuelve a cerrar el estrecho de Ormuz y escala nuevamente la tensión en Medio Oriente.

Poco menos de 24 horas después de que el régimen islámico confirmara la reapertura del estrecho de Ormuz para el paso de los buques comerciales durante el período de alto el fuego y tras el cese temporal de hostilidades anunciado en el Líbano durante 10 días; Irán resolvió volver a bloquear el pasaje marítimo y la tensión vuelve a crecer en la región sacudida por la guerra desde fines de febrero.

La decisión llegó después de que Estados Unidos ratificara que no levantará el bloqueo sobre los puertos iraníes. En ese contexto, el mando militar conjunto de Teherán informó que “el control del estrecho de Ormuz volvió a su estado anterior, bajo una estricta gestión y control de las fuerzas armadas”, y advirtió que las limitaciones continuarán mientras se mantengan las sanciones sobre sus puertos.

Un respuesta a Estados Unidos y nuevas tensiones en Medio Oriente

La acción iraní responde a la ratificación por parte del presidente estadounidense Donald Trump sobre el bloqueo a los puertos iraníes, en medio de una jornada marcada por señales cruzadas en el Golfo y en el contexto de alta tensión geopolítica, incluso en medio de la posibilidad de retomar las negociaciones de paz en Medio Oriente.

De hecho, luego de celebrar la habilitación del corredor marítimo, el mandatario aclaró que la principal herramienta de presión de Washington no será retirada hasta alcanzar un entendimiento de fondo con Teherán, que incluya la extensión de su programa nuclear. “Hay muchas posibilidades de un acuerdo”, aseguró, en referencia a una nueva ronda de negociaciones prevista para este fin de semana que, ahora, parece menos probable.

El viernes, la breve flexibilización aplicada en el estrecho de Ormuz había sido interpretada como un intento de descomprimir tensiones sin resignar control estratégico. Sin embargo, nunca implicó una apertura total del paso, sino un esquema condicionado que ahora quedó sin efecto.

Ante el nuevo devenir de los acontecimientos, el impacto sobre los mercados energéticos vuelve a estar en el centro de la escena. El petróleo llegó a caer hasta un 10% tras la reapertura provisoria del pasaje marítimo, pero la normalización del mercado petrolero a corto plazo estaba descartada, debido a las afectaciones de la infraestructura energética de los países del Golfo. De todos modos, cualquier restricción adicional amenaza con recortar la oferta en un contexto ya sensible, por lo que la reacción podría ser significativa mientras crece la incertidumbre sobre el estatus operativo del estrecho.

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