La Cámara de Industrias Pesqueras del Uruguay (CIPU) emitió un comunicado dando las razones por las cuales no se llegó a un acuerdo luego de que se lleve a cabo una reunión tripartita este lunes en el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) de la cual no participaron; mientras, siguen pidiendo al gobierno soluciones y acusan de sentar precedente para una falta de credibilidad en el país.
El viernes por la noche el Sindicato Único Nacional de Trabajadores del Mar y Afines (Suntma) rechazó la propuesta del Poder Ejecutivo debido a que negociación tiene como punto de partido la incorporación de un tripulante más en las embarcaciones, esto se debe a que los trabajadores se niegan hacer la guardia de puente, una actitud que las cámaras catalogaron como "imposición y chantaje" en un comunicado en sus redes sociales.
"Las empresas no pueden aceptar la propuesta, ya que lo que se recomendó fue liberar solamente la salida de los barcos grandes. Aceptar eso sería aceptar la violación del convenio colectivo vigente, y además no se ofrece ninguna garantía respecto a que no vayan a mandar a volver a los barcos que salgan, como ya lo hicieron hace unos días, en un hecho inédito en la historia del sector, gravísimo e impune por parte del gobierno", aseguraron desde CIPU.
En ese sentido, piden al gobierno que pueda garantizar el cumplimiento del contrato de trabajo, haciendo referencia al artículo 32, el cual establece que las partes se comprometen a no promover acciones que contradigan lo pactado ni a aplicar medidas de fuerza que vayan en contra de ello. "El convenio refiere también a la buena fe que debe regir la relación y el convenio, cosa que claramente también no se está aplicando por parte de la dirigencia sindical", acusan.
La ausencia en la reunión y sus explicaciones
Para este lunes estaba pactada una reunión tripartita entre los gremios, la cámara y el Poder Ejecutivo. Un encuentro al que CIPU decidió no asistir luego de haber pasado un fin de semana entre idas y vueltas con el gobierno y su propuesta. "El viernes acordamos no realizar declaraciones públicas mientras la propuesta era considerada y se diera una respuesta", explicaron.
Posteriormente, aseguran que enviaron una el sábado al mediodía al al Secretario de la Presidencia, Alejandro Sánchez, al ministro de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), Juan Castillo, al Subsecretario del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), Matías Carámbula, y a la ministra de Industria, Energía y Minería (MIEM), Fernanda Cardona. A pesar del llamado tripartito, las empresas decidieron juntarse solamente con Cardona el lunes por la mañana y no cruzarse con los sindicatos.
"Aceptar la propuesta presentada por el Poder Ejecutivo, supone aceptar la violación del convenio y aceptar de hecho, que ningún convenio laboral ofrece garantías de paz a las partes. Alcanzaría con encontrar cualquier motivo que no haya quedado explicitado en el convenio para paralizar la actividad de un día para otro, como se hizo aquí", aseguraron.
Por otro lado, añadieron que la propuesta recibida el viernes por la noche tampoco tiene en cuenta "la situación de las más de 2.000 familias que dependen del trabajo de los barcos costeros, que seguirían parados si no se acepta que los marineros no hagan las guardias". Esto, para la CIPU "degrada la función del marinero, o se suba un tripulante más, cosa totalmente inviable e innecesaria".
Por último, el comunicado pide acción inmediata al gobierno ya que considera que "lo que está en juego" es mucho más que el sector pesquero, sino "la credibilidad del país para recibir y promover inversiones y apostar a su desarrollo y a la generación de empleo.
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