El ministro de Trabajo, Juan Castillo, no las tuvo fáciles en el Desayuno de Consulta organizado por la Cámara Oficial Española de Comercio, Industria y Navegación de Uruguay. Ante una amplia concurrencia en la sede empresarial, y de muy elegante traje y corbata, el ministro fue invitado como orador principal.
Charlas de quincho: la pesca, la ganadería y los dos Sánchez
Semana para el olvido para el gobierno con polémicas que se acumulan, la conflictividad laboral en ascenso y la paciencia empresaria hallando límites.
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"Nos dijo que está abierta" la exportación, señaló el agro tras reunión con Gabriel Oddone
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"No hemos logrado que los actores se sienten a conversar", admitió Juan Castillo sobre el conflicto de la pesca
Juan Castillo, Yamandú Orsi, Alejandro Sánchez y Gabriel Oddone.
Si bien el ambiente inicial fue muy estimulante, con presentaciones de empresarios jóvenes al ministro y reencuentros con los más veteranos (Castillo tiene una larga trayectoria como gobernante y dirigente sindical) al momento de las disertaciones el clima se puso un poco más tenso. Es que la conflictividad ha aumentado notoriamente en las últimas semanas en la economía uruguaya. En el sector lácteo la situación es compleja -en las últimas horas parece haber tregua en Conaprole, pero la pequeña industria Claldy de Young denunció un bloqueo sindical-; en el sector cárnico hay también una situación difícil y en la pesca el escenario es crítico. A esto se agregan conflictos puntuales que -si bien en su mayoría no trascienden tanto- complican a los empresarios que lo sufren.
En este contexto, el discurso de apertura del presidente de la Cámara española, el banquero Alberto Cherro (BBVA), se centró en una defensa enfática de las virtudes del libre mercado y el libre comercio, del respeto a los contratos y de la necesidad de mejorar el clima de negocios; justo los puntos críticos por los que se señalan las dificultades de gestión que está teniendo el Ministerio de Trabajo conducido por Castillo.
En el momento final de las preguntas -y como era esperable- irrumpió el tema del conflicto en el sector pesquero, sector en el que hay importantes empresas españolas trabajando hace muchos años en Uruguay, con intereses relevantes y actividad importante. El sector viene transitando un conflicto histórico, con la pesca casi totalmente parada desde hace ya varias semanas. Ante los planteos, el propio ministro Castillo reconoció que no ha avanzado sustancialmente en las negociaciones; agregó que está encontrando dificultades para acercar a las partes (alguno en la audiencia leyeron esto como cierto pedido de ayuda).
Mientras Castillo desarrollaba su respuesta el Presidente de la Cámara lo interrumpió informalmente y luego directamente tomó el micrófono, para plantear -con llamativo énfasis para un evento de este tipo- que, en realidad, las empresas estaban cumpliendo estrictamente el convenio colectivo de trabajo y que la parte que no cumplía era el sindicato. Y reclamó que el Ministerio intervenga para hacer respetar el contrato firmado.
El tono fue respetuoso pero firme; no fue un momento sencillo para Castillo. Y no sería de extrañar que el asunto también se plantee en el contexto de la visita del presidente español, Pedro Sánchez, la semana próxima a nuestro país. La visita genera mucha expectativa por el histórico vínculo con España y porque -además- Sánchez enfrenta una situación particularmente complicada en su país. Llegará con una amplia delegación de importantes empresarios españoles, con un encuentro de alto nivel en Punta del Este.
El “Pacha”
Mientras se espera la llegada del Sánchez español, al Sánchez local no le falta trabajo. Es que en varios de los conflictos que se han generado en el plano laboral, pero también -y sobre todo- a nivel del gobierno, el rol de Alejandro “Pacha” Sánchez es de creciente relevancia. “Le está dando una mano a Castillo, más allá de que provienen de sectores distintos del Frente Amplio… Orsi lo necesita de manera permanente; también en el diálogo con la oposición”, comentó un allegado al jerarca, que lo conoce desde la joven militancia.
Sánchez, además, es clave para apuntalar a Gabriel Oddone en su rol de ministro de Economía. Especialmente ahora que se viene la discusión presupuestal. “Gabriel está muy firme en su visión de que el Presupuesto es la ‘prueba de fuego’ de la política económica y la estabilidad, pretende que sea clave para todo el período de gobierno”, comentó un economista que lo conoce desde la juventud. “Pero eso se logra con respaldo político y allí no solo es clave el presidente Orsi, obviamente, sino también Pacha, en su rol articulador”, explicó. “Fijate que Gabriel está advirtiendo que hay limitaciones incluso para seguir ejecutando los niveles de gasto actuales… ni hablar entonces de aumentos. Habrá que ver cómo gestiona esto políticamente el FA”, dijo con cierta preocupación.
Agro
Hablando de Oddone, el ministro de Economía tuvo un encuentro ameno, abierto y franco con los representantes del agro nucleados en Campo Unido. Pero más allá de la buena relación, no se eludieron las críticas. “Llámenlo como quieran, pero se llama ‘atraso cambiario’“, dijo sin ambages uno de los gremialistas rurales al ministro, luego de que Oddone explicara la política económica. El ministro se sonrió y no entró en el juego; prefirió enfatizar en el objetivo clave que ha explicitado y lo desvela: reafirmar la caída de la inflación y para eso, desindexar la economía.
Otro de los dirigentes rurales que asistió, respaldó al ministro en esa idea, pero advirtió que las negociaciones salariales tienen que ser coherentes con ese objetivo. “Si los aumentos no van de la mano con mayor productividad, pueden ser inflacionarios”, comentó, sin achicarse y metiéndose en temas que el ministro conoce bien.
Pero el asunto que centraba la mayor expectativa era la visión de Oddone sobre la reciente decisión del ministerio de Ganadería, encabezado por Alfredo Fratti, de suspender las exportaciones de ganado en pie para faena próxima, que generó un “mini crisis” en el gobierno. El ministro de Economía ya había anticipado que la medida fue inconveniente y el presidente Orsi dialogó con Fratti sobre el asunto y -con suavidad, pero con claridad- también le planteó su discrepancia. A los rurales, Oddone les dijo que no había inconvenientes y que, en las condiciones actuales, no hay trabas a la exportación en pie.
Pero a los gremialistas del campo les quedaron dudas. “Ahora las solicitudes de exportación pasan al MEF y a Presidencia; se generó una situación irregular, porque el que debería definir es el MGAP por sí mismo, y dejar abierta claramente la exportación en pie como hasta ahora”, opinó un dirigente. “Si bien nos queda claro que Oddone y Orsi no van a obstruir nada, se generó un enredo innecesario por parte de Fratti”, agregó.



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