El Tipo de Cambio Real (TCR) de Uruguay respecto de sus socios comerciales extrarregionales —es decir, sin contar a Argentina y a Brasil— registró una mejor del 5,2% interanual en el trimestre febrero-abril, lo que es una buena señal para la competitividad uruguaya, sobre todo consideran la relación negativa que viene experimentando el indicador frente a estos países.
La competitividad viene siendo un tema central del debate público y político, y una preocupación que abarca a todo el sistema productivo, empresarial y, ahora también, gubernamental. Más allá de cuestiones estructurales que se intentarán abordar con el proyecto de ley impulsado por el Poder Ejecutivo —y que recoge propuestas empresariales y académicas al respecto—, el escenario internacional y local viene dando algunas señales que, aunque lejos de cambiar significativamente el panorama, son buenas noticias para el país en relación a sus condiciones de intercambio.
En ese sentido, el TCR extrarregional tuvo una mejora del 5,2% entre febrero y abril, tal y como señaló el último Monitor de Coyuntura del Observatorio de Coyuntura Económica (UCU), dirigido por el economista Javier De Haedo.
Buenas señales para la competitividad uruguaya
Si bien esta mejora se debe, principalmente, a la depreciación del peso uruguayo —resultado, asimismo, de la flexibilización monetaria dispuesta a partir del 26 de enero y sólo en menor medida, del efecto de la guerra en Medio Oriente sobre el valor global del dólar—; no deja de ser una señal positiva en un ámbito estadístico en el que el país no venía desempeñándose de la mejor manera.
En ese sentido, los últimos datos del Banco Central del Uruguay (BCU) disponibles al respecto, que corresponden justamente a abril, registraron la tercera mejora consecutiva mensual del índice de TCR, con una suba también respecto de los socios comercial por fuera de la región. Si bien el avance fue bastante moderado —apenas un 0,18%, cuando el mes previo había sido del 3,45%—, da cuenta de un incipiente cambio de tendencia que tiene su correlato a nivel general.
Por su parte, la competitividad bilateral subió considerablemente más en la comparación con los socios regionales, pero por circunstancias propias internas tanto de Argentina como de Brasil, cuyas monedas se apreciaron frente al dólar; en el caso argentino, además, se le agrega una considerable inflación mensual. Así, en el trimestre febrero-abril, el TCR con Argentina mejoró entre 18% y 20% —respecto del tipo de cambio oficial y el libre, respectivamente—; mientras que con Brasil, la mejora fue del 12%.
Esa mejoría, en tanto, se interrumpió en mayo en el caso extrarregional, ya que el indicador cayó entre medio y un punto porcentual; y se moderó respecto de los países vecinos, en tanto avanzó menos del 1%.