La demanda laboral cayó un 7,5% interanual en mayo y marcó su cuarto mes consecutivo en descenso, de acuerdo con el Monitor Laboral de Advice, y se encienden las alarmas sobre una desaceleración en el ritmo de las oportunidades de empleo en el Uruguay.
Durante mayo se publicaron un total de 6.419 oportunidades laborales, lo que representó una baja mensual del 2,1% y una interanual del 7,5%. De esta manera, mayo se transformó en el mes de demanda más baja desde el inicio del año; a pesar de que febrero haya tenido un menor porcentaje, se debe tener en cuenta que tiene tres días menos.
De acuerdo con el informe, esto confirma el panorama de deterioro laboral respecto a un año atrás, que se produce no en forma de shock —ya que las variaciones han sido relativamente moderadas— sino por un efecto acumulativo, que se proyecta que continúe en la segunda mitad del año.
El balance anual hasta el momento
Desde el inicio del año hasta mayo, se publicaron un total de 32.846 oportunidades de empleo, 2.087 menos que el mismo período del año anterior, cuando se publicaron 34.933 vacantes. Esto representa una variación interanual negativa del 6%, y se proyecta que se amplíe a un -6,5% entre enero y junio.
De esta forma, este va a ser el primer semestre de caída de la demanda laboral luego de dos años de crecimiento. De acuerdo con el informe, esto se relaciona con el bajo dinamismo de la economía nacional que, según datos del Banco Central del Uruguay (BCU), tuvo un crecimiento muy moderado durante el primer tramo del año (un 0,9%), una gran diferencia con el 3,4% de crecimiento que se estaba teniendo en 2025.
Baja la desocupación, pero crece la informalidad
El último informe del Instituto Nacional de Estadística (INE) asegura que la tasa de desocupación se ubicó en 7,5%, por debajo del 8,2% de 2024, mientras que la medida compuesta de subutilización de la fuerza de trabajo (SU4), que incluye desocupados, subocupados y personas disponibles para trabajar pero fuera del mercado laboral, alcanzó el 17,3%.
Sin embargo, la informalidad continúa afectando a más de uno de cada cinco trabajadores y presenta importantes diferencias según el territorio, el tipo de ocupación y la inserción laboral. De esta manera, en 2025 alcanzó el 22,8% de las personas ocupadas.
Si bien la tasa de desempleo descendió de 8,2% a 7,5% entre 2024 y 2025, otros indicadores muestran que una parte importante de la población continúa enfrentando dificultades para acceder a empleos de calidad o con suficiente carga horaria.
La tasa combinada de subocupación y desocupación se ubicó en 16,1%, mientras que la fuerza de trabajo potencial alcanzó el 1,5%. Según el INE, la situación refleja que, además del desempleo abierto, existe un conjunto de trabajadores que desearían trabajar más horas o que permanecen al margen del mercado laboral pese a estar disponibles para incorporarse, lo que evidencia desafíos persistentes para la calidad y utilización plena de la fuerza de trabajo.