La Dirección General Impositiva (DGI) comenzó a desplegar su red de inspectores en comercios con el objetivo de evitar la subvaluación de ventas y el uso indebido de regímenes para pequeños contribuyentes y controles aleatorios de inscripción y facturación, prosiguiendo con una serie de controles en todo el país.
En pos del objetivo de mejorar la eficiencia recaudatoria, la DGI comenzó a fines del mes pasado con acciones de gestión de cumplimiento, con el foco en los contribuyentes que desarrollan actividades dirigidas principalmente a consumidores finales.
Las inspecciones se definen a partir del análisis de riesgo de los contribuyentes, con base en la información disponible en el organismo, constituyendo uno de los tratamientos previstos para abordar situaciones con mayor probabilidad de incumplimiento.
La intensidad de las acciones puede ir desde comunicaciones preventivas y alertas, pasando por la intimación a corregir los desvíos detectados, hasta actuaciones de fiscalización para las situaciones de mayor riesgo, dependiendo del nivel de riesgo identificado en cada caso.
La DGI busca evitar la subvaluación de ventas y el uso indebido de regímenes
Con la mira puesta en aumentar la eficiencia, luego de dos meses de recaudación a la baja, la DGI seguirá casos como aquellos que presentan una alta probabilidad de subvaluación de ventas, "ya sea por declarar importes inferiores a los reales o por no documentar la totalidad de sus operaciones”, precisaron desde el organismo.
A la vez, abordan casos de uso indebido de los regímenes previstos para pequeños contribuyentes, donde “los niveles de actividad muestran que se trata de comercios cuyas ventas superan los límites establecidos para permanecer en dichos regímenes”, accediendo así a un tratamiento tributario más beneficioso que no les corresponde.
Al mismo tiempo, se llevan adelante controles aleatorios de inscripción y facturación. En todos los casos, los inspectores se identifican con su carné institucional.