La inflación experimentó una suba en agosto respecto de julio, y se ubicó en 4,55% interanual, superando la meta del Banco Central del Uruguay (BCU) por primera vez en más de un año, aunque todavía con margen dentro del rango de tolerancia.
El IPC tuvo un avance del 0,24% mensual tras haberse mantenido estable en julio, y pese a que los combustibles no experimentaron aumentos el mes pasado.
La inflación alcanzó el 4,55% interanual y superó la meta por primera vez en más de un año.
La inflación experimentó una suba en agosto respecto de julio, y se ubicó en 4,55% interanual, superando la meta del Banco Central del Uruguay (BCU) por primera vez en más de un año, aunque todavía con margen dentro del rango de tolerancia.
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El Índice de Precios del Consumo (IPC) que elabora el Instituto Nacional de Estadística (INE) tuvo una variación mensual del 0,24% en agosto, y acumula un 3,65% en lo que va del año. Los analistas esperaban una suba del 0,27% en el mes, más altas que las proyectadas para el mes anterior (0,16%), pero todavía debajo del 0,5% que señalaron para junio; lo que da cuenta de una mejor asimilación de la incertidumbre y la volatilidad de la guerra en Medio Oriente, sobre todo por el mantenimiento en los precios locales de combustibles.
Sin embargo, la suba finalmente estuvo bastante alineada con lo esperado, incluso cuando las naftas y el gasoil no tuvieron variaciones durante agosto. Así, el guarismo interrumpió una racha de 12 meses consecutivos por debajo de la meta del 4,5%, aunque anotó otro mes —el número 39— dentro del rango de tolerancia del BCU.
En el análisis detallado de la variación de precios transables y no transables, en tanto, la inflación transable fue del 0,33% en agosto —similar al dato del mes previo—, llegando al 1,36% anual, casi sin cambios y muy por debajo del indicador general. El movimiento más fuerte, en tanto, lo protagonizó la no transable, que sumó una suba del 0,61% el mes pasado, y trepó hasta el 6,13% interanual, por encima del techo del rango de tolerancia.
Finalmente, la inflación subyacente (sin verduras, frutas y combustibles) quedó en 4,35% interanual, cifra que se redujo al 4,16% al quitar el efecto de precios administrados o regulados. Estos movimientos, junto con el indicador de la variación en los precios no transables, explican la suba del IPC general.
El análisis por divisiones mostró aumentos más o menos generalizados en la mayoría de los rubros. Así, el que presentó un mayor salto mensual fue Salud, con una variación del 0,92%. Este fue seguido por Equipamiento del hogar (0,87%) —por el aumento salarial en el trabajo doméstico—, Educación (0,8%), y Transporte (0,5%), incluso cuando los combustibles se mantuvieron sin cambios en agosto, principalmente por la actualización de precios en los pasajes de avión.
También aumentaron Seguros y servicios financieros (0,43%); Restaurantes y alojamiento (0,41%); Información y Comunicación (0,33%); Vivienda, agua y energía (0,31%); y Cuidado personal y bienes diversos (0,28%).
En tanto, Alimentos y bebidas no alcohólicas (0,01%) y Recreación y cultura (-0,05%) se mantuvieron prácticamente estables. Los únicos rubros que cayeron fueron Bebidas alcohólicas y tabaco (-0,32%) y Prendas de vestir y calzado, que retrocedió un 2,52% debido a la liquidación de temporada.
Mientras tanto, las expectativas de inflación de diferentes actores económicos y analistas siguen apuntando hacia mayores presiones en el escenario de precios internos. En ese sentido, la Encuesta de Expectativas del BCU señaló un IPC acumulado del 4,7% para fin de año, coincidiendo con la previsión generalizada de que el 2026 cerrará por encima de la meta.
Una lectura en ese sentido hizo el Centro de Investigaciones Económicas (Cinve), que proyectó una variación mensual del 0,34% para agosto y del 4,7% interanual. "La extensión en la duración de los conflictos geopolíticos que provocan el alza del precio del petróleo, con continuas aceleraciones y desaceleraciones, generan cambios no solo en las proyecciones de corto plazo sino también en la trayectoria prevista para la inflación a horizontes mayores", apuntó el centro de investigación. En esa línea, señaló particularmente el dato de julio —por encima del que habían proyectado— y la evolución prevista de un conjunto de variables que determinan la trayectoria de la inflación como argumentos detrás una corrección al alza en las expectativas.
Al respecto, cabe destacar que, si bien los combustibles —principal factor de presión inflacionaria en los últimos meses— vienen manteniendo sus valores, desde el Poder Ejecutivo ya advirtieron que los aumentos no podrán seguir conteniéndose, sobre todo en el caso del gasoil, que tiene un retraso de casi el 25% en su precio de venta al público. Por lo que es esperable que el IPC continúe presionado al alza hasta fin de año.
Así, el Cinve prevé que la inflación subirá hasta el 5% en diciembre, cerrando el año por encima del 4,5%, aunque dentro del rango de tolerancia oficial (3% - 6%). A partir de entonces retornaría a una trayectoria bajista que volvería a acercar los guarismos al centro del rango meta, pero recién en mayo caería por debajo del objetivo, donde se mantendría hasta fines del 2027.