El Instituto Nacional de Estadística (INE) publicará este lunes el dato de inflación correspondiente a setiembre, luego de que agosto supusiera la novedad de un Índice de Precios al Consumidor (IPC) por encima de la meta por primera vez en más de un año, ¿qué esperan analistas y expertos para el noveno mes del 2026?
La inflación de setiembre se proyecta sin sorpresas, pero puede ser clave de cara al último trimestre
Analistas prevén un aumento mensual por encima del 0,3% en otro mes sin aumento en los combustibles, pero el dato puede empujar hacia una suba en las tasas.
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La inflación de setiembre se proyecta sin sorpresas, pero puede ser clave de cara al último trimestre.
Agosto vino con un dato elevado de inflación que se mantuvo alineado con las expectativas: el IPC se ubicó en el 4,55% interanual —por encima del centro del rango meta tras 12 meses consecutivos debajo del 4,5%—, incluso cuando rubros que vienen siendo determinantes para la presión sobre los precios, como los combustibles, sin cambios significativos. En ese sentido, la cifra se explicó más en un ajuste de salarios en rubros como Salud, Educación, Transporte y Servicios Financieros, que fueron los que impulsaron el guarismo a nivel general.
Ahora, la atención está puesta en el dato de setiembre, un mes que se caracterizó por haber mantenido sin cambios los precios en naftas y gasoil pese al aumento de los precios internacionales del petróleo que se utilizan como referencia para el mercado interno.
Un aumento de la inflación en setiembre que eleva las expectativas anuales
Según la última Encuestas de Expectativas Económicas (EEE) del Banco Central del Uruguay (BCU), los analistas esperan que el IPC haya registrado un avance del 0,35% durante setiembre, mayor al 0,24% que varió en agosto —cuando el mercado apuntaba a un 0,27%. Este comportamiento mensual, sumado a lo que suceda en el último trimestre del año —con el adicional del primer aumento de combustibles en cinco meses, que indudablemente se verá reflejado en los precios de octubre—, llevó la proyección para el cierre del 2026 a 4,71%, por encima de los niveles actuales.
Por su parte, las estimaciones del Centro de Investigaciones Económicas (Cinve) señalan una inflación mensual del 0,33%, muy similar al escenario planteado por los analistas consultados por el BCU; aunque el acumulado anual quedaría algo más elevado, en el 4,8%.
Más allá de estas pequeñas diferencias, el panorama apunta a un IPC ligeramente por encima de la meta de inflación, aunque todavía ubicado cómodamente dentro del rango de tolerancia (3% - 6%). De todos modos, estas proyecciones señalan también que se espera que la presión sobre los precios locales sigua surgiendo efecto, sobre todo con un escenario internacional que se mantiene incierto y volátil, y considerando el gradualismo del gobierno respecto de trasladar las subas internacionales al mercado interno.
Los empresarios, por su parte —según lo recabado en la Encuesta de Expectativas Empresariales (EEE) del INE, con resultados que, generalmente, quedan por encima de las cifras efectivas— prevén un fin de año con mayor inflación, ubicando al IPC en 5,1%.
Combustibles y tasas, dos factores que serán clave para el último trimestre
El dato de setiembre, en tanto, puede ser relevante para el último trimestre, principalmente, por la influencia que tenga sobre la decisión de política monetaria del BCU que, el próximo jueves, resolverá sobre las tasas de interés.
En ese sentido, las presiones para las autoridades monetarias vienen desde distintos frentes: por un lado, la reciente suba por parte de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos, la primera desde 2023; por el otro, el mercado elevando la tasa de corte para las Letras de Regulación Monetaria (LRM), lo que ya sugiere un alza de 25 puntos básicos. A esto se le suma, claro, las expectativas de inflación de los diferentes agentes, que prevén un IPC más cerca del 5% que del 4,5%; y a que octubre ya puede venir con un mayor incremento de los precios, de la mano de la suba de combustibles que empezó a regir desde este mes.
Este escenario de mayores presiones —que parte, además, de una instancia expansiva demasiado laxa—, parece empujar al BCU a que, en la inminente reunión del Comité de Política Económica (Copom), resuelva elevar las tasas e iniciar una camino gradual hacia una instancia más cercana a la neutralidad. Al respecto, quedará por verse cómo esta eventual decisión puede impactar tanto en las expectativas como en el dato efectivo de inflación de cara al cierre del año.

