Brasil llevó a cabo su primera vuelta electoral para decidir quién será el próximo presidente, y fue el opositor Flávio Bolsonaro quien se llevó el primer lugar sobre el actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, que queda mal parado para la reelección; una situación que llevó a varios políticos uruguayos a cuestionar el apoyo del oficialismo local al dirigente de izquierda.
"Aislamiento ideológico": la oposición cuestionó al gobierno tras el triunfo de Flávio Bolsonaro en Brasil
Varios dirigentes apuntaron contra Yamandú Orsi por su alineamiento con Lula da Silva, que enfrenta un escenario complejo para la reelección.
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La oposición cuestionó la política exterior del gobierno tras el triunfo de Flávio Bolsonaro en Brasil.
Con el 100% de los votos escrutados, el Tribunal Superior Electoral (TSE) confirmó la ventaja del senador e hijo del expresidente Jair Bolsonaro, Flávio Bolsonaro —candidato del Partido Liberal (PL)—, por casi dos puntos por sobre Lula da Silva, candidato del Partido de los Trabajadores (PT), actual mandatario y en busca de su cuarto período como jefe de Estado en Brasil. Los comicios arrojaron un total de 56.104.503 votos (47,03%) para el oposito frente a 53.879.538 sufragios (45,16%) para el oficialismo, que enfrenta un escenario adverso de cara a la segunda vuelta, el 25 de octubre.
Tras conocerse los resultados, Bolsonaro sostuvo que "es el fin de la era del PT": “Estoy muy contento con el voto de confianza. Son casi 56 millones de brasileños. Me alegra muchísimo ver que Brasil quiere un cambio. Estoy satisfecho con los resultados en todas las regiones”, expresó el actual referente de la ultra derecha brasileña.
Por su parte, Lula se mostró confiado de lograr una victoria en el balotaje y anunció que en la nueva fase de la campaña convencerá a los votantes sobre sus proyectos de tierras raras, minerales críticos, el petróleo y la nueva industria brasileña. “Queremos demostrar lo que hemos hecho por Brasil y vamos a seguir construyendo un país diferente, con trabajo, con inversiones, con estabilidad y mucho enfoque en lo social”, aseguró.
Una escenario electoral en Brasil que puso la mira en la política exterior de Uruguay
En tanto, el devenir electoral en Brasil no pasó desapercibido en Uruguay, no solo por la cercanía, sino también por las implicancias a nivel político y económico que puede tener un eventual cambio de gobierno —o no— en el país vecino. En ese sentido, varios dirigentes de la oposición cuestionaron el apoyo expresado por el Poder Ejecutivo y el Frente Amplio (FA) a Lula, así como el alineamiento de la política exterior con Brasil por razones "ideológicas".
"Lo advertimos hasta el cansancio, el casamiento del gobierno uruguayo con Lula y los presidentes salientes del bloque de izquierda fue un gran error desde el primer día. Seguiremos pagando las consecuencias", señaló el senador y secretario general del Partido Colorado (PC), Andrés Ojeda, al respecto; recordando también la cercanía de Yamandú Orsi con los exmandatarios de Chile, Gabriel Boric, y Colombia, Gustavo Petro.
También el colorado Robert Silva sostuvo que "la realidad de Brasil sorprende, dejando en evidencia a nuestro gobierno, que se vuelve a equivocar al manejar las relaciones internacionales en función de sus afinidades ideológicas".
Desde el Partido Nacional (PN), por su parte, el senador Javier García fue más directo con sus críticas y las apuntó al Movimiento de Participación Popular (MPP), donde varios integrantes manifestaron explícitamente su apoyo a la reelección del líder del PT. “Yo soy uruguayo, no soy brasilero. Que los brasileros elijan su gobierno, que nosotros elegimos el nuestro”, afirmó.
Su compañero de bancada, Sebastián Da Silva, fue mucho menos sutil y recordó haberse declarado como "admirador" de Jair Bolsonaro. "Hoy como ayer, como antes de ayer. La derecha trae progreso y prosperidad. En momentos donde el gobierno optó por el aislamiento ideológico, que cuenten con nosotros para acercar los intereses nacionales al cada día más probable gobierno de Brasil. Bolsonarazo”, celebró en sus redes sociales. También destacó que "algún día entenderán que el interés nacional está por encima de los amigotes ideológicos".
La postura del gobierno ante las elecciones en Brasil
Si bien no hubo declaraciones oficiales desde el gobierno, en la previa electoral, el canciller Mario Lubetkin relativizó la preocupación por una eventual derrota del principal aliado regional del gobierno uruguayo, e insistió en que se trata de una "relación Estado-Estado" que va a permanecer más allá de los resultados electorales.
"Nosotros no estamos solos", insistió ante un panorama que podría dejar a Uruguay como el único país sudamericano gobernado por una fuerza política de izquierda. "No solamente porque podemos tener visiones de pensamiento diferentes, sino porque en las Naciones Unidas convocamos a la reunión de la Celac para discutir dónde estamos y a dónde vamos, y participaron la mayoría de los ministros de América Latina y el Caribe; y señalamos claramente que tiene que haber instancias de articulación de todos, porque tiene que haber un mecanismo de protección de todos", expresó.
"Recuerden que hubo ocho elecciones en este período, hubo ocho cambios de gobierno y Uruguay estuvo en los ocho, y en un a buena parte estuvo el presidente de la República", insistió Lubetkin, que habló de "un nivel de confianza recíproca". "Esas son señales muy fuertes, de que por encima de todo se mantiene la estabilidad democrática más allá del signo de uno y otro en relación con el país", continuó, agregando que se están construyendo nuevas relaciones con los nuevos actores de cada país. "Esa es la forma: nadie solo se salva, ni con un color político ni con otro. Menos, cuando estamos hablando de seguridad, de estabilidad socioeconómica o crecimiento. Esa agenda está para todos nosotros", cerró el canciller.

