El secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, confirmó que la empresa Solaria prevé completar en 2029 la primera fase de su megaproyecto de inversión por 5.700 millones de dólares en Uruguay, aunque antes deberá presentar el proyecto definitivo y obtener las autorizaciones ambientales y fiscales necesarias para comenzar las obras.
El jerarca detalló el cronograma previsto para concretar la iniciativa, anunciada por el presidente Yamandú Orsi como la mayor inversión de la historia del país, y explicó que durante 2027 la compañía tendrá que avanzar en los trámites administrativos y regulatorios.
“Lo que tenemos es un cronograma muy general que implica que el proyecto, esta primera fase de 5.700 millones de dólares, va a incorporar trabajadores y trabajos para que en el 2029 esté pronto”, expresó Sánchez.
Los trámites que Solaria deberá completar antes de iniciar las obras
El primer paso previsto para 2027 será la presentación del proyecto definitivo ante las autoridades uruguayas, a partir del cual comenzarán las gestiones necesarias para habilitar su ejecución. Según explicó el secretario de Presidencia, la empresa deberá obtener la aprobación ambiental del Ministerio de Ambiente y tramitar ante el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) la autorización para operar bajo el régimen de zona franca.
“Una vez que tenga esos dos componentes, comenzará la inversión”, afirmó Sánchez, dejando en claro que el inicio de las obras estará condicionado al cumplimiento de ambos requisitos.
De esta manera, aunque el gobierno ya anunció los compromisos de inversión, todavía no existe una fecha específica para el comienzo de los trabajos. El objetivo de finalizar la primera etapa en 2029 dependerá del avance del proyecto definitivo, de las autorizaciones correspondientes y de la ejecución de las obras.
Florida, Canelones y San José: cómo avanza la definición de los terrenos
Otro de los aspectos que Sánchez precisó fue la ubicación de las instalaciones, que se distribuirán entre tres departamentos con funciones diferentes dentro del proyecto. En Florida se construirá el parque fotovoltaico, sobre terrenos que, según el jerarca, ya estaban previstos para emprendimientos de generación solar.
En Canelones y San José, en cambio, Solaria se encuentra negociando la compra de los predios donde se desarrollarán los centros de datos correspondientes a las distintas etapas de la iniciativa. “Eso ya no depende de nosotros, sino de lo que terminen negociando”, sostuvo Sánchez al referirse a las operaciones inmobiliarias que deberá concretar la empresa.
La distribución anunciada por el gobierno contempla que el primer centro de datos se instale en Canelones, mientras que San José reciba la infraestructura correspondiente a la segunda fase, cuya ejecución se extenderá más allá del actual período de gobierno.
Las claves de la mayor inversión anunciada por el gobierno
El proyecto presentado por Yamandú Orsi contempla una primera fase de 5.700 millones de dólares, destinada a construir centros de datos, parques fotovoltaicos y la infraestructura de redes necesaria para su funcionamiento. Según explicó la ministra de Industria, Energía y Minería, Fernanda Cardona, ese monto corresponde a obras físicas y no incluye todo el equipamiento que se instalará dentro de los centros de datos.
Durante esta etapa se proyecta instalar 200 megavatios de capacidad en centros de datos y 350 megavatios de generación solar. La segunda fase prevé incorporar otros 300 megavatios de demanda de centros de datos, aunque todavía no está definida la infraestructura energética que permitirá abastecerlos.
En materia de empleo, el gobierno estima que las obras generarán 3.100 puestos de trabajo, de los cuales 2.400 estarán vinculados con la construcción de los centros de datos y 700 con los parques fotovoltaicos. Además, se prevé la creación de 1.500 empleos permanentes para tareas tecnológicas, de operación y mantenimiento.
Cardona había señalado que la primera etapa podría quedar operativa entre 2029 y 2030, mientras que Sánchez precisó ahora que el cronograma general de la empresa apunta a tenerla pronta en 2029. La iniciativa también forma parte de la estrategia oficial para posicionar al país como un hub digital, aprovechando su matriz eléctrica renovable, la infraestructura de fibra óptica y la conectividad internacional. No obstante, su ejecución deberá superar primero las instancias de autorización y completar la adquisición de los terrenos previstos.