El gobierno argentino de Alberto Fernández anunció el pasado 20 de abril la licitación para el dragado del canal Magdalena del Río de la Plata, una decisión que significará de forma indirecta una pérdida de 150 millones de dólares para Uruguay.
Puerto de Montevideo, Uruguay.
El gobierno argentino de Alberto Fernández anunció el pasado 20 de abril la licitación para el dragado del canal Magdalena del Río de la Plata, una decisión que significará de forma indirecta una pérdida de 150 millones de dólares para Uruguay.
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Con la decisión de las autoridades del país vecino, los puertos argentinos dejarán de depender de Uruguay y los efectos se verán en el Puerto de Montevideo, para donde recientemente se anunció el proyecto final de ampliación a cargo de la Terminal Cuenca del Plata (TCP).
Hasta ahora, si un buque con destino a puertos fluviales argentinos como los de los ríos De la Plata, Paraná y Uruguay se demoraba, debía esperar en una zona ubicada en aguas de uso común de ambos países.
Muchas veces, estas embarcaciones esperan en las costas uruguayas y durante esos días reciben servicios como asistencia médica, mecánica, combustible, lubricantes o comida, algo que para el país significa un ingreso de 150 millones de dólares al año, según comentó en reiteradas oportunidades el presidente del puerto argentino de La Plata, José María Lojo.
Según un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) “el beneficio económico (para Argentina) de un potencial traslado de servicios para buques que utilicen el Canal Magdalena se estima en US$ 154 millones en el escenario más optimista y U$S 60 millones, por año, en el caso más moderado”.
De esta manera, al dragar el canal Magdalena –y corregir su nivel de profundidad–, los buques con destino a Argentina podrán acceder a los puertos fluviales de ese país a través de infraestructura propia.
En tanto, además de reducir costos, los puertos del otro lado del Río de la Plata podrán ofrecer los servicios que hoy brinda Uruguay, lo que produciría que esos ingresos para el país se vean fuertemente afectados, además de posibles pérdidas de puestos de trabajo por las mismas razones.
Además, con el dragado, se prevé que muchas embarcaciones dejen de utilizar el canal Punta Indio, ubicado del lado uruguayo. Esto también impactará en Uruguay, dado que el país deberá afrontar todo el gasto de mantenimiento.
El subsecretario de Transporte y Obras Públicas, Juan José Olaizola, manifestó meses atrás que el Punta Indio “es fundamental para los intereses portuarios nacionales y existe voluntad de asumir el costo del dragado si las circunstancia así lo determinan”. Sin embargo, algunos creen que la nueva ruta no implicará que se deje de utilizar la de Punta Indio, algo que quedará por verse.
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