La Unión de Vendedores de Nafta del Uruguay (Unvenu) advirtió que algunas estaciones de servicio registran caídas de hasta el 20% en los despachos de combustible frente al mismo mes del año pasado, en un escenario marcado por el crecimiento de los vehículos eléctricos; ante esta situación, la gremial reclamó al gobierno que habilite su participación en el negocio de la recarga eléctrica para garantizar la reconversión de los establecimientos y proteger los más de 8.300 puestos de trabajo vinculados al sector.
El presidente de Unvenu, Daniel Sanguinetti, señaló que las estaciones buscan incorporarse a la transición energética impulsada por el gobierno, pero que todavía no han logrado alcanzar un acuerdo con UTE para instalar cargadores eléctricos en sus establecimientos. La principal dificultad, según explicó, radica en la falta de un margen comercial que permita a los privados participar como intermediarios en el suministro de energía.
El reclamo involucra a casi 500 estaciones de servicio distribuidas en todo el país, cuyos representantes advierten que el avance de la electromovilidad comienza a modificar el negocio tradicional de venta de combustibles. En ese contexto, la gremial considera necesario establecer condiciones que permitan diversificar sus actividades y sostener las fuentes laborales.
La caída de los despachos preocupa a las estaciones de servicio
En declaraciones a Subrayado, Sanguinetti advirtió que el sector necesita respuestas para planificar su futuro frente a la transformación del mercado automotor. "Somos casi 500 estaciones que brindamos más de 8.300 fuentes de trabajo. Queremos saber qué va a pasar con nosotros", expresó el dirigente.
La preocupación está vinculada con la disminución de los despachos de combustibles, que, según el representante empresarial, ya registran bajas del 20% en comparación con el mismo mes del año anterior. Sin embargo, no precisó si ese porcentaje corresponde al conjunto del sector o a determinados establecimientos.
La gremial advierte que la reducción de las ventas podría comprometer progresivamente la actividad de las estaciones y los puestos de trabajo que dependen de ellas, especialmente si no se habilitan nuevas oportunidades comerciales.
Unvenu reclama un acuerdo con UTE para instalar cargadores eléctricos
Uno de los principales obstáculos para la reconversión del sector es la falta de un acuerdo con UTE que permita incorporar puntos de carga para vehículos eléctricos en las estaciones de servicio. "No llegamos a un acuerdo con UTE", afirmó Sanguinetti, quien explicó que la gremial busca participar de la comercialización del servicio de recarga mediante un esquema que contemple la intervención de operadores privados.
"Hoy en día el problema es que no hay un margen para participar, por eso la venta de autos eléctricos se ha disparado, sin embargo la red de abastecimiento viene muy desde atrás", sostuvo. Desde Unvenu consideran que las estaciones cuentan con infraestructura y presencia territorial para contribuir a la expansión de la red de carga, pero necesitan condiciones comerciales que hagan viable la inversión.
El conflicto por la competencia y el futuro del empleo
El planteo se suma a los cuestionamientos que la gremial ya había trasladado al gobierno por las condiciones de competencia con UTE en el mercado de recarga eléctrica.
En una reunión anterior con el secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, los representantes de las estaciones manifestaron su preocupación por la instalación de cargadores del ente estatal en espacios públicos y las dificultades que, según sostienen, enfrentan los privados para desarrollar una actividad similar.
La organización considera que existe una situación de competencia desigual, debido a las diferencias regulatorias y comerciales entre la empresa pública y las estaciones de servicio.
En ese sentido, el sector insiste en que su objetivo no es frenar el avance de la electromovilidad, sino participar de la transición energética mediante un nuevo modelo de negocio que permita compensar la reducción de la demanda de combustibles tradicionales.
La discusión adquiere relevancia ante el crecimiento del parque automotor eléctrico y la necesidad de ampliar la infraestructura de recarga, mientras las estaciones reclaman certezas para planificar inversiones y preservar el empleo.