La primera Rendición de Cuentas del gobierno del Frente Amplio (FA) es, cada vez más, el centro de atención en el oficialismo y la oposición, a medida que se acerca la fecha límite para la entrega del proyecto de ley y que la posibilidad de se trate de una iniciativa de "gasto cero" comience a generar rispideces entre los aliados.
La situación económica del mundo no es, precisamente, una buena noticia para un Uruguay ya presionado por sus propias condiciones internas. Ciertamente, tampoco lo es para el gobierno, que observa como el 30 de junio, fecha límite para enviar el proyecto de ley de Rendición de Cuentas al Parlamento —el primero de la actual administración—, está cada vez más cerca; aunque no así las respuestas que permitan dejar a todos contentos. El elevado déficit fiscal y el bajo crecimiento de la economía son los principales obstáculos para ello, y los dos factores centrales con los que debe lidiar el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).
Pese a este contexto —y con varios comentarios desde el Poder Ejecutivo que ya han adelantado el poco margen con el que se cuenta para poder llevar a cabo lo que se espera de una gestión frenteamplista—, el gobierno intenta "armonizar" el proyecto con las prioridades de la administración —infancia, seguridad y la problemática de personas en situación de calle— con la realidad de tener que "encontrar unos recursos más" para ello, como admitió el presidente Yamandú Orsi.
Lineamientos que se orientan al "gasto cero"
El objetivo principal del gobierno es poder alcanzar un escenario de déficit controlado, pese a que, actualmente, está algo lejos. Así lo confirmó el subsecretario del MEF, Martín Vallcorba, en un comité de base del FA, según consignó la diaria. La ley de Presupuesto quinquenal implica una estrategia de consolidación de la situación fiscal, pero sin un "ajuste por el lado del gasto" que, dada la compleja coyuntura internacional, se hace ahora inevitable.
Este escenario se observó en lo "lineamientos para la elaboración del proyecto de ley de Rendición de Cuentas 2026", establecidos por el gobierno en un documento interno y firmado por la contadora general de la Nación, Adriana Arosteguiberry. Allí, el aspecto central señalado para la revisión presupuestario es la "coherencia con los compromisos del programa de gobierno y la evolución del contexto económico y social”.
La eficiencia del uso de recursos y la reasignación presupuestaria son las principales herramientas señaladas del documento que, a la vez, establece que la Rendición de Cuentas "no prevé incrementos netos en el nivel de crédito presupuestal", de modo que tampoco habrá un mayor endeudamiento —que repercute, asimismo, en menores pagos de intereses futuros.
Yendo un paso más allá, incluso se detalla que los incisos, es decir, las diferentes carteras y entidades del Estado, deberán presentar su propuesta “bajo el criterio de costo cero, financiándose mediante la reducción, eliminación o reformulación de otros gastos dentro del propio inciso”; y ordenado las iniciativas según su prioridad estratégica en función de su contribución directa al cumplimiento de la política pública.
¿La calma que antecede la tormenta en el Frente Amplio?
El Consejo de Ministros convocado por Orsi para este miércoles es el primer espacio de intercambio en el gabinete tras la publicación de los lineamientos, y si bien la reunión no tenía una agenda definida, la discusión por la Rendición de Cuentas será, indefectiblemente, uno de los temas centrales en Torre Ejecutiva.
En la previa, sin embargo, el ministro de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), Juan Castillo, buscó quitarle dramatismo a la situación y negó haber escuchado que el proyecto de ley sea de gasto cero. De todos modos, reconoció que sí tendrá "alguna restricción en cuanto al crecimiento del gasto".
En ese sentido, sostuvo que hay un "mecanismo intermedio" que es la distribución del gasto: "¿Cuáles de todos los compromisos que ha asumido el gobierno adquieren prioridad? Si tuviera que elegir uno para mí todo lo que tiene que ver con el Diálogo Social es una de las cuestiones centrales", afirmó, y agregó que las expectativas apuntan a que la Rendición de Cuentas "no sea con contracción". "Seguramente vamos a tener que hacer bien los números, la lista de pedidos es larga", expresó.
Críticas desde el sector sindical
Quienes no pusieron paños fríos fueron los sectores sindicales que, desde el PIT-CNT, vienen cuestionando duramente la gestión económica del gobierno: no solo adelantaron sus críticas a la Rendición de Cuentas durante el acto del 1° de mayo, sino que será eje del paro general del 10 de junio.
En ese sentido, la Confederación de Organizaciones de Funcionarios del Estado (COFE) fue la primera en responder a los lineamientos de gesto cero en la revisión presupuestaria y, a través de un comunicado, advirtió que “el objetivo del gobierno no parece ser fortalecer las políticas públicas ni mejorar la atención a la población”, sino más bien que “sus números cierren a cualquier costo”.
Al respecto, el secretario general de COFE, Joselo López, apuntó a Radio Sarandí que, además del costo cero establecido, también se dejó asentado en el documento oficial que "el marco para la ejecución del gasto de este año va a ser lo ejecutado en el 2025".
"¿Qué significa esto? Que si el crédito asignado en el Presupuesto es 100 pero en el 2025 se gastaron 70 porque no dio el tiempo para la aplicación de una política pública, para adelante solo se van a tener en cuenta esos 70 y lo otro se va a a tomar como un ahorro para el Estado", señaló, y advirtió que ese "ahorro" implicará la imposibilidad de llevar a cabo ciertas iniciativas del gobierno.
Para el dirigente sindical, la Rendición de Cuentas con esos lineamientos "establece claramente un ajuste a la baja con el objetivo de equilibrar los números a cualquier costo", y aseguró que se trata de un ajuste fiscal velado tras la "excusa" de la situación económica.
"Por lo cual estamos muy preocupados, porque lo que estamos viendo es que el presupuesto de este gobierno para muchas políticas, que no era de ajuste como el del gobierno anterior, incluso cuando tenía un incremente presupuesta que para nosotros era insuficiente; ahora tiene un ajuste sobre el ajuste", consideró López.