El sindicato de trabajadores de Terminal Cuenca del Plata (TCP) se declaró en asamblea permanente y evaluará en las próximas horas la posibilidad de retomar los paros en el puerto de Montevideo, luego de que la empresa comunicara el cierre de la negociación por un nuevo convenio colectivo.
La decisión se produjo después de la reunión tripartita celebrada este miércoles en el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), instancia en la que, según la versión sindical, TCP presentó su última propuesta y dio por agotadas las conversaciones.
El escenario vuelve a generar incertidumbre sobre la operativa portuaria después de las negociaciones de las últimas semanas, en las que las partes habían logrado acercamientos en algunos puntos, pero mantenían diferencias sobre reclamos que el gremio considera centrales.
El sindicato cuestionó la última propuesta de TCP
“Informamos a la población que en la reunión tripartita del día de hoy la empresa comunicó de manera unilateral el fin de la negociación, presentando su última propuesta”, señaló el sindicato en un comunicado.
El gremio sostuvo que realizó un “esfuerzo sin precedentes” para alcanzar un convenio colectivo y destacó especialmente el compromiso asumido respecto de las guardias gremiales, al asegurar que respaldó “el 100% de los planteos requeridos por la empresa”.
Sin embargo, consideró que esa postura no tuvo una respuesta equivalente de TCP. “Nuestro nivel de voluntad y compromiso no tuvo reciprocidad”, afirmó, y señaló que la compañía se negó a abordar dos de sus principales reivindicaciones: la estabilidad laboral y la regularización de las categorías adeudadas.
Los trabajadores también señalaron que el personal de la terminal no recibe un incremento salarial por encima de los mínimos establecidos por los Consejos de Salarios desde hace más de 20 años.
El gremio apunta a las ganancias y las inversiones
En medio del conflicto, el sindicato puso el foco además en la situación económica de TCP, sociedad en la que el operador privado posee el 80% de las acciones, mientras que el 20% restante pertenece a la Administración Nacional de Puertos (ANP).
Según el gremio, la compañía registró ganancias superiores a los 100 millones de dólares durante el año pasado y proyecta duplicar sus beneficios hacia 2028.
A su vez, cuestionó el ritmo de las inversiones y aseguró que TCP mantiene “severos retrasos” en las obras comprometidas para posicionar al puerto de Montevideo como un hub regional, algo que, según el sindicato, deriva en un deterioro del servicio y afecta el posicionamiento del país.
Frente al cierre de las negociaciones, los trabajadores resolvieron mantenerse en asamblea permanente, desde donde definirán los próximos pasos y la eventual adopción de nuevas medidas de fuerza.
“Lamentamos las eventuales afectaciones que este conflicto pueda generar en la actividad portuaria”, expresó el sindicato, que responsabilizó a la dirección de TCP por la posibilidad de destrabar el conflicto y alcanzar un acuerdo.