El dólar global avanzó este miércoles luego de que nuevos datos económicos de Estados Unidos, especialmente una lectura de inflación superior a la prevista, reforzaran ligeramente las expectativas de que la Reserva Federal (Fed) pueda subir las tasas de interés en setiembre.
El dólar global subió tras una inflación mayor a la esperada y crecieron las apuestas por una suba de tasas de la Fed
La probabilidad de una suba de 25 puntos básicos en septiembre aumentó ligeramente y quedó en torno al 40%.
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Según el mercado, ¿a cuánto llegará el dólar a fin de año?
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El dólar global volvió a caer y sigue cerca de mínimos de varios meses
El dólar global recuperó terreno mientras los mercados recalibraron sus expectativas sobre las próximas decisiones de la Reserva Federal.
El índice dólar, que el desempeño del billete verde verde frente a una canasta de seis monedas principales, avanzó 0,24% hasta los 99,145 puntos y se encaminó a registrar su mayor ganancia diaria desde el 6 de agosto.
El movimiento marcó un cambio frente a las últimas jornadas, cuando la divisa se había mantenido cerca de mínimos de varios meses debido a las dudas sobre la deuda estadounidense, la estrategia del Tesoro para contener los rendimientos de los bonos y las perspectivas de una política monetaria más flexible.
La inflación sorprendió y volvió a poner el foco en la Fed
El dato clave de la jornada fue el índice de precios de los gastos de consumo personal (PCE), el indicador de inflación seguido especialmente de cerca por la Reserva Federal. El PCE aumentó 3,7% interanual en julio, manteniéndose en el mismo nivel de junio, pero por encima del 3,6% que esperaban los economistas consultados por Reuters.
En términos mensuales, el indicador subió 0,2%, frente al 0,1% previsto, después de haber caído 0,1% en junio. La lectura no representó un salto brusco de la inflación, pero sí mostró que las presiones sobre los precios continuaron siendo persistentes. Esto llevó a los mercados a incrementar ligeramente sus apuestas por un endurecimiento de la política monetaria.
La probabilidad de una suba de al menos 25 puntos básicos en setiembre pasó de 36% antes de conocerse el dato a 40,1%, según CME FedWatch. George Vessey, estratega principal de divisas y macroeconomía de Convera, consideró que los datos no fueron suficientemente fuertes como para cambiar de manera contundente el escenario. "Es difícil tener una convicción firme en cualquier dirección ahora mismo", señaló, al advertir que existen numerosas narrativas contrapuestas que afectan al mercado cambiario.
La economía mantuvo un ritmo moderado
Los datos conocidos durante la jornada también mostraron que la economía estadounidense creció 1,5% en el segundo trimestre, sin cambios respecto de la estimación inicial. En paralelo, los ingresos personales aumentaron 0,4% en julio, por encima del 0,2% previsto por los analistas.
El comportamiento del consumo fue menos dinámico. El gasto de los consumidores, que representa más de dos tercios de la actividad económica de Estados Unidos, se mantuvo sin cambios, luego de haber aumentado 0,3% en junio.
La combinación dejó un escenario mixto para la Reserva Federal: una inflación todavía elevada, ingresos que crecieron más de lo previsto y un consumo que mostró señales de menor dinamismo. Los próximos datos serán clave para determinar si la lectura de julio constituye un episodio aislado o si forma parte de una tendencia más persistente.
Warsh y Jackson Hole, la próxima gran prueba
Con el dato de inflación ya incorporado a los precios, la atención del mercado se concentró en el discurso que el presidente de la Fed, Kevin Warsh, dará el viernes en el simposio de Jackson Hole.
Será su primera participación en la conferencia anual y los inversores buscarán señales sobre el rumbo de las tasas, especialmente después de que los últimos indicadores hayan mantenido abierto el debate sobre una eventual suba. Sin embargo, los analistas no esperan necesariamente una orientación clara para la reunión de septiembre.
El economista jefe de Goldman Sachs para Estados Unidos, David Mericle, consideró que es poco probable que Warsh ofrezca una guía concreta sobre la política monetaria. La expectativa es que el presidente de la Fed reitere su compromiso con el objetivo de inflación de 2% y explique con mayor profundidad la estrategia de comunicación del banco central, además de referirse a cuestiones de largo plazo como la productividad y las perturbaciones que atraviesan a la economía mundial.
Una Fed dividida y un escenario todavía incierto
Las declaraciones de otros integrantes de la Reserva Federal también agregaron presión sobre el mercado. La presidenta de la Fed de Boston, Susan Collins, afirmó el martes que el banco central tendría que subir las tasas pronto si los próximos datos no mostraban una caída sostenida de la inflación.
Ese planteo contrasta con el escenario que había llevado al mercado a reducir las expectativas de nuevas subas, especialmente después de algunos datos laborales y de actividad que habían apuntado hacia una moderación de la economía estadounidense.
El problema para los inversores es que ambos conjuntos de señales siguen conviviendo. Por un lado, la inflación permanece por encima del objetivo y el crecimiento continúa siendo positivo. Por otro, existen indicadores que sugieren cierta desaceleración. Esa combinación hace que el mercado mantenga una posición prudente antes de la próxima reunión de política monetaria.
El Tesoro continúa condicionando al dólar
El comportamiento del dólar también estuvo determinado por la estrategia del Departamento del Tesoro estadounidense respecto del mercado de bonos. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, anunció días atrás que se duplicaría el volumen de las recompras trimestrales de deuda a largo plazo, una medida destinada a aliviar la presión sobre los rendimientos.
La decisión había generado preocupación entre algunos inversores debido a la posibilidad de que una intervención más directa del Tesoro para contener los costos de financiamiento terminara debilitando al dólar.
De hecho, la divisa había tropezado la semana pasada después del anuncio, mientras los mercados discutían si la política de recompras podía aumentar las expectativas de una eventual devaluación del billete verde. Ahora, sin embargo, la mayor probabilidad de una suba de tasas de la Fed aportó cierto respaldo a la moneda estadounidense.
El euro y otras monedas retrocedieron frente al dólar
El fortalecimiento del billete verde se reflejó en los principales mercados cambiarios. El euro cayó 0,18% hasta los 1,1653 dólares, mientras que el yen perdió 0,13%, hasta 159,37 unidades por dólar.
La libra esterlina también retrocedió con fuerza, 0,41%, hasta los 1,3593 dólares, y se encaminó a registrar su mayor caída diaria desde el 23 de julio. El escenario también estuvo condicionado por las perspectivas de otros bancos centrales. La integrante del Consejo del Banco Central Europeo, Isabel Schnabel, sostuvo que las tasas de interés de la zona euro deberían subir aún más ante los riesgos inflacionarios derivados del conflicto en Medio Oriente y la fortaleza de la economía regional. Así, el comportamiento relativo de las tasas entre Estados Unidos y Europa continuará siendo un factor clave para determinar la dirección del dólar.
Wall Street cerró casi estable antes de conocer los resultados de Nvidia
Las acciones estadounidenses reaccionaron con cautela al nuevo dato de inflación. El Dow Jones cayó 0,21%, el S&P 500 perdió 0,02% y el Nasdaq retrocedió 0,08%. Los inversores evitaron tomar grandes posiciones antes de conocer los resultados trimestrales de Nvidia, uno de los principales referentes del auge de la inteligencia artificial. Las acciones del fabricante de chips cayeron 1,6% durante la jornada. El mercado esperaba especialmente las perspectivas de la empresa sobre la demanda de infraestructura vinculada a la inteligencia artificial.
Cualquier señal de desaceleración podría renovar las dudas sobre las elevadas valuaciones del sector tecnológico. Entre otros movimientos destacados, CrowdStrike subió 2% antes de divulgar sus resultados, mientras que Moderna cayó 5,8% después del fuerte avance registrado en la jornada anterior. Apple y Meta avanzaron alrededor de 1,1%, mientras que Intuit retrocedió 3,2% tras presentar una proyección de ingresos anuales por debajo de las expectativas.
El dólar encontró respaldo, pero el escenario sigue abierto
El dato de inflación permitió al dólar recuperar terreno, pero no modificó completamente el panorama internacional. La moneda estadounidense continúa enfrentando presiones derivadas de la situación fiscal de Estados Unidos y de las dudas sobre las intervenciones del Tesoro en el mercado de bonos. Al mismo tiempo, una inflación que permanece elevada puede obligar a la Reserva Federal a mantener una política más restrictiva.
La nueva fotografía deja, por lo tanto, un dólar con dos fuerzas contrapuestas: los fundamentos monetarios comenzaron a favorecerlo ligeramente después del dato del PCE, mientras que las preocupaciones fiscales y las dudas sobre la estrategia del Tesoro continúan actuando en sentido contrario.
Por ahora, el mercado elevó apenas las probabilidades de una suba de tasas en septiembre y puso nuevamente el foco en la Fed. El próximo gran movimiento del dólar dependerá de si los siguientes datos confirman que la inflación estadounidense sigue siendo persistente y de qué señal termine dando Warsh en Jackson Hole.

