30 de marzo 2026 - 08:04

OSE activa un plan de emergencia en Minas con una inversión de u$s 4 millones y 8 kilómetros de tubería

La empresa estatal hizo varios anuncios, entre ellos, obras de emergencia en Lavalleja, mientras el déficit hídrico aprieta en el sur del país.

OSE comenzó la colocación de 8 kilómetros de tuberías para extraer agua de una cantera de Ancap que nunca había sido utilizada como fuente hídrica.

OSE comenzó la colocación de 8 kilómetros de tuberías para extraer agua de una cantera de Ancap que nunca había sido utilizada como fuente hídrica.

Foto: Presidencia

Ante la agudización de la sequía en Minas y la zona metropolitana, el presidente de OSE, Pablo Ferreri, presentó una hoja de ruta de infraestructura técnica para asegurar la continuidad del servicio de agua potable.

El presidente de OSE,Pablo Ferreri, anunció en diálogo con radio Monte Carlo que colocarán 8 kilómetros de tuberías en Minas para extraer agua de una cantera de Ancap y conducirla hasta el embalse de la represa de Maggiolo, con una inversión de 4 millones de dólares y obras que comenzarían la próxima semana, con plazo de finalización previsto para después de Semana de Turismo.

La cifra y el plazo dicen todo sobre la urgencia. No es una obra planificada con años de antelación. Es una respuesta de emergencia a una situación que se viene deteriorando desde hace meses. "El lugar donde más fuerte se ha dado esta crisis hídrica ha sido en Minas", reconoció Ferreri, y agregó que el embalse de la represa Maggiolo se encuentra hoy más bajo incluso que durante la crisis hídrica de 2023. A pesar de ello, aseguró que "no se ha resentido el servicio" y que se ha seguido "brindando agua potable a la población".

"Más allá de las buenas lluvias, OSE no para de trabajar en los lugares que presentan mayor déficit hídrico para asegurar el servicio de agua potable a la población", destacó el jerarca a través de su cuenta de X.

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Minas, el punto más crítico del país

La capital de Lavalleja es, según las propias autoridades, el punto más complicado del país en materia hídrica. La ciudad cuenta con dos fuentes de suministro: el arroyo San Francisco, que tiene un embalse "muy venido a menos", y usinas sobre el río Santa Lucía que se están utilizando como complemento ante la caída del primero.

Las lluvias de las últimas semanas no alcanzaron. "Lamentablemente no fue suficiente como para mejorar la situación", reconoció el teniente coronel Héctor Márquez, jefe del Batallón de Infantería N° 11, que desde febrero coordina con OSE un operativo sobre el terreno.

El rol del Ejército

Desde febrero, efectivos militares trabajan en coordinación con OSE y el Comité de Emergencia Departamental para mejorar el escurrimiento del agua hacia los embalses, con dos equipos de 12 efectivos que trabajan todos los días en los cursos de agua, además de personal que opera generadores para el bombeo en distintos puntos.

Las condiciones del terreno hacen que en varios tramos el trabajo sea manual y dentro del propio cauce. "En algunas zonas no se pudo ingresar con maquinaria porque el terreno no lo permite, entonces el trabajo se hace de forma manual, con personal dentro del agua", detalló Márquez. Las jornadas van de 7 a 19 horas, sin interrupciones.

Tuberías, canteras y 4 millones de dólares

"Estas obras no se van a detener como no se han detenido este fin de semana ni en el resto de la Semana de Turismo", afirmó Ferreri y, además señaló que la cantera de Ancap "no la han utilizado hasta ahora" y que puede ser "una fuente importante de agua para sobrellevar estos días complicados".

En ese marco, Ferrari destacó que se realizaron algunas modificaciones en la infraestructura "para aprovechar mejor el agua bajo un protocolo que antes no existía", elaborado luego de la sequía de 2023.

Por otro lado, el jerarca anunció además que después de esta semana comenzarán obras para la construcción de un dique en la zona de Belastiquí, aguas abajo de Aguas Corrientes, con una inversión de 4 millones de dólares. El objetivo es embalsar un mayor volumen de agua para el sistema metropolitano. "En todos los lugares donde estamos teniendo problemas, OSE está trabajando fuertemente manejando todas las variables posibles", afirmó.

Montevideo también está bajo alerta

La situación en Minas no es un fenómeno aislado. El sistema metropolitano de abastecimiento de agua ingresó en la segunda etapa de excepcionalidad del protocolo de sequía, lo que implica una reducción gradual de las presiones de bombeo en la red.

Las reservas de Paso Severino y Canelón Grande, las principales fuentes para Montevideo y el área metropolitana, están al 50% de su capacidad. OSE está reacondicionando perforaciones para la extracción de agua subterránea, con el objetivo de contar con fuentes alternativas si el déficit se agrava.

La directora nacional de Aguas, Mariana Sastre, transmitió cautela: hay instalaciones listas para usar en caso de empeoramiento, pero confía en que para mayo el panorama empiece a revertirse. "Se prevé que para mayo pueda estar revirtiendo", dijo, aunque aclaró que Inumet no está haciendo pronósticos a largo plazo porque el país está en fase neutra, sin La Niña ni El Niño condicionando el clima.

El problema de fondo que no cierra

Uruguay llegó a 2026 en un contexto de vulnerabilidad hídrica estructural. El gobierno había anunciado en diciembre el cierre de la renegociación del proyecto Arazatí, reorientado hacia la cuenca del Santa Lucía, con una nueva planta potabilizadora de 200.000 metros cúbicos diarios cerca de Aguas Corrientes y una inversión inicial de alrededor de 212 millones de dólares. Esa obra tardaría tres años en construirse. Hasta entonces, el margen de maniobra depende de la lluvia y de soluciones de emergencia como las tuberías que Ferreri anunció esta semana.

Lo que el episodio deja en evidencia es una tensión que el país no terminó de resolver: las grandes obras de infraestructura hídrica avanzan lento, mientras los eventos de déficit se repiten con una frecuencia que el sistema actual parece no estar diseñado para absorber.

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