El Índice de Precios al Consumo (IPC) aumentó 0,24% en agosto, por debajo de lo que había proyectado el Centro de Investigaciones Económicas (Cinve) para el mes, por lo tanto, con este registro, la variación interanual del IPC se ubicó en 4,55% y volvió a superar levemente el objetivo puntual del Banco Central del Uruguay (BCU), de 4,5%, después de haberse mantenido por debajo de esa meta durante los últimos doce meses.
Según las estimaciones de Cinve, la inflación de setiembre se ubicará en 0,33% mensual con una variación interanual que rondará el 4,5% y, además, prevé que los precios cierren 2026 con una inflación interanual de 4,8%, y que recién durante 2027 la trayectoria comience a revertirse. Para diciembre de ese año, la proyección de Cinve es de 3,6% interanual, tras haberse corregido levemente a la baja respecto a informes anteriores, de todas formas, hasta marzo de 2027, el centro advierte que la inflación se mantendrá próxima al objetivo del BCU, pero por encima.
El informe atribuye buena parte de la incertidumbre sobre esa trayectoria a la extensión del conflicto bélico en Medio Oriente, que golpea el precio del petróleo con sucesivas aceleraciones y desaceleraciones. Según Cinve, durante los primeros meses del año la inflación interanual venía en caída sostenida, explicada en buena medida por la evolución del tipo de cambio, un proceso que se interrumpió por una nueva escalada del conflicto, que generó restricciones de oferta y fuertes subas en el precio del crudo.
El centro remarcó que, con los nuevos incrementos de los últimos días, "no es posible conjeturar con claridad el fin del conflicto", lo que obliga a un monitoreo y una actualización constantes de los supuestos de trabajo. El escenario base de Cinve asume que el conflicto es de carácter transitorio, pero que el precio del petróleo se mantendrá en niveles más altos que los previos al conflicto durante todo el horizonte de proyección, incluso con una trayectoria descendente hacia el final de 2027.
En cuanto al tipo de cambio, la hipótesis de trabajo de Cinve asume que su trayectoria sigue un camino aleatorio, en el que solo los shocks (positivos o negativos) modifican el valor respecto al mes anterior, y dado que esos shocks no son predecibles al momento de proyectar, se les asigna un valor de cero. El propio centro advierte que esa trayectoria proyectada "podrá sufrir mayores correcciones en tanto ocurran choques que modifiquen la trayectoria de la devaluación".
El detalle del dato de agosto
Dentro de los componentes del IPC, los bienes y servicios No Transables subieron 0,35% en el mes y acumulan una suba interanual de 5,3%, por encima del 3,8% que registraron los Transables, que en agosto subieron apenas 0,12%. El componente Subyacente, que excluye precios más volátiles o administrados, aumentó 0,32% mensual y 4,0% interanual, mientras que el Residual, integrado por alimentos no elaborados, combustibles, energía eléctrica y tarifas públicas, trepó 6,0% en los últimos doce meses pese a subir apenas 0,04% en el mes.
Las medidas de inflación subyacente que publica el Instituto Nacional de Estadística (INE) mostraron variaciones interanuales de 4,4% y 4,2%, según se excluyan solo frutas, verduras y combustibles, o también los precios tarifados y administrados centralmente.