Los dos refugios de ahorro más elegidos por los uruguayos, el dólar y la Unidad Indexada (UI), tuvieron un desempeño casi idéntico en los primeros seis meses de 2026, según los datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística (INE) y las cotizaciones de mercado relevadas por el Banco Central del Uruguay (BCU).
¿Qué inversión rindió más en el primer semestre: el dólar o los pesos atados a Unidades Indexadas?
Una primera mitad de año con bandas cambiarias acotadas congeló la brecha entre ambos instrumentos financieros.
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El dólar global cerró a la baja en una semana de debilidad
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El dólar subió levemente y se mantuvo por encima de los $ 40
El informe semestral revela que ninguno de los dos activos ofreció una cobertura extraordinaria frente a la inflación en lo que va del año.
Ninguno de los dos instrumentos le sacó una ventaja clara al otro, lo que confirma que, en un semestre de baja volatilidad cambiaria, la elección entre ahorrar en dólares o en UI dependió más del uso que se le fuera a dar al dinero que de una diferencia de rentabilidad significativa.
La UI, que ajusta diariamente según la inflación medida por el Índice de Precios al Consumo (IPC), pasó de valer 6,4237 pesos el 1° de enero de 2026 a 6,6011 el 30 de junio. Eso representa una suba de 2,76% en el semestre, una cifra que refleja de manera directa la inflación acumulada en esos seis meses, ya que la UI es, por definición, un espejo del IPC.
El dólar, por su parte, comenzó el año cotizando a 39,06 pesos y cerró el semestre en un rango de entre 40,10 pesos y 40,20 pesos, según las cotizaciones de mercado relevadas en los últimos días de junio, lo que implica una suba de entre 2,7% y 3,1% en los seis meses. La divisa estadounidense tuvo un semestre con más movimiento que la UI: llegó a un mínimo de 37,4 pesos en enero y a un máximo de 40,7 pesos el 21 de marzo, para luego oscilar en las semanas siguientes en una banda de entre 39,90 pesos y 40,55 pesos, antes de estabilizarse cerca de los 40 pesos hacia fines de junio.
Un empate que no favoreció a ninguno de los dos ahorros
En el primer semestre de 2026, tanto el dólar como la UI rindieron aproximadamente lo mismo, en el entorno del 2,7% al 3%. Esa cifra está por debajo de lo que rendiría un plazo fijo tradicional en pesos a tasas de mercado, pero también implica que ninguno de los dos instrumentos ofreció una cobertura extraordinaria frente a otras alternativas de ahorro durante el período.
La razón de fondo es que, a diferencia de otros semestres donde el dólar tuvo saltos bruscos por shocks externos o corridas cambiarias, en este primer semestre de 2026 la cotización de la divisa estadounidense se movió dentro de una banda relativamente acotada, sin una tendencia sostenida en un solo sentido: subió con fuerza hasta fines de marzo, retrocedió durante buena parte de abril y mayo, y volvió a subir en las últimas semanas de mayo y junio antes de estabilizarse.
La UI, en cambio, tuvo un comportamiento mucho más lineal y predecible, como corresponde a un instrumento que ajusta mecánicamente con la inflación mes a mes, sin sobresaltos.
Qué implica para quien tiene que elegir
La paridad entre ambos instrumentos reafirma una lógica que suelen remarcar los asesores financieros locales: la elección entre dólar y UI no debería basarse solo en la rentabilidad esperada, sino en el destino que se le vaya a dar al ahorro. Quien tenga gastos o deudas en dólares, un viaje, una compra en el exterior, un préstamo en esa moneda, encuentra en el billete verde una cobertura natural, mientras que quien tenga compromisos en pesos que se ajustan por inflación, como un alquiler o una cuota hipotecaria en UI, encuentra en esa unidad una protección más directa para ese fin específico.
En un semestre donde ambos instrumentos rindieron prácticamente lo mismo, la diferencia entre optar por uno u otro pasó menos por la rentabilidad y más por qué uso concreto se le planea dar a esos ahorros en el semestre que viene.

