En un escenario internacional marcado por el aumento de los conflictos armados, las tensiones geopolíticas y una creciente incertidumbre global, Uruguay volvió a destacarse en uno de los principales indicadores internacionales que miden los niveles de paz y seguridad.
Así surge de la edición 2026 del Índice de Paz Global (Global Peace Index, GPI), elaborado por el Institute for Economics and Peace (IEP), que analiza la situación de 163 países y territorios, representando el 99,7% de la población mundial. El informe ubica a Uruguay en el puesto 43 del ranking global, una posición que le permite conservar el liderazgo en América Latina y mantenerse entre las naciones con mejores condiciones de estabilidad institucional, baja conflictividad y niveles relativamente elevados de seguridad ciudadana.
La clasificación se construye a partir de 23 indicadores que evalúan variables vinculadas a la seguridad interna, la participación en conflictos nacionales e internacionales y el grado de militarización de cada país. El resultado final ofrece una fotografía comparativa sobre el nivel de paz existente en cada territorio y es utilizado como referencia por organismos internacionales, gobiernos e inversores para analizar riesgos y condiciones de gobernabilidad.
Época de alta conflictividad
Según el IEP, el mundo atraviesa uno de los períodos más complejos de las últimas décadas. El informe señala que actualmente existe el mayor número de conflictos activos desde el final de la Segunda Guerra Mundial, impulsado por guerras interestatales, crisis humanitarias y un aumento de las tensiones diplomáticas entre potencias. Como consecuencia, los niveles globales de paz continúan deteriorándose por duodécimo año en los últimos diecisiete.
En ese contexto, la posición alcanzada por Uruguay adquiere una relevancia particular. Si bien el país descendió un lugar respecto a la edición anterior, logró conservar una ventaja significativa sobre el resto de América Latina y consolidar una trayectoria de estabilidad que lo distingue dentro de la región.
Los países más seguros y los menos seguros del mundo
Por decimoséptimo año consecutivo, Islandia se ubicó como el país más pacífico del planeta. El podio lo completaron Nueva Zelanda y Suiza, mientras que Eslovenia e Irlanda cerraron los cinco primeros puestos del ranking.
En el extremo opuesto aparecen los países con mayores niveles de conflictividad y violencia, liderados por Malí, Siria y Yemen en los primeros tres puestos. Mientras que Rusia quedó en la última posición de la clasificación, precedida por Sudán, la República Democrática del Congo y Ucrania, naciones afectadas por guerras, conflictos internos o crisis humanitarias de gran magnitud.
El informe también destaca que Europa Occidental continúa siendo la región más pacífica del mundo, mientras que Medio Oriente y el Norte de África siguen registrando los peores indicadores de seguridad.
Para Uruguay, el resultado representa una nueva validación internacional de factores como la fortaleza institucional, la estabilidad democrática y la previsibilidad política, elementos que suelen ser señalados como ventajas competitivas tanto para la atracción de inversiones como para el desarrollo económico de largo plazo.