Las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) concentran el 99,6% de las compañías activas de Uruguay y generan más de 734.000 puestos de trabajo, equivalentes a dos de cada tres empleos en el sector privado. Sin embargo, su peso en la generación de valor y en las exportaciones continúa siendo sensiblemente menor, lo que plantea uno de los principales desafíos para ampliar su contribución al desarrollo económico.
Las mipymes representan casi el 100% de las empresas y generan dos de cada tres empleos privados
Su peso en la generación de valor y en las exportaciones sigue siendo el gran desafío para ampliar su contribución al desarrollo económico.
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Las mipymes tienen un gran peso en el empleo, aunque hay una brecha con el total exportado.
Los datos fueron destacados este jueves durante el evento organizado por la Agencia Nacional de Desarrollo (ANDE) con motivo del Día Nacional de las Mipymes, una jornada que reunió a autoridades para analizar el desempeño del sector y las políticas destinadas a fortalecer a las empresas de menor tamaño.
En total, Uruguay cuenta con más de 200.000 empresas activas que ocupan a poco más de 1,1 millones de personas. Pese a su enorme peso en cantidad y empleo, las mipymes generan alrededor del 25% del valor agregado bruto de la producción nacional.
La brecha también se observa en el comercio exterior. Cerca del 82% de las empresas exportadoras son mipymes, pero en conjunto representan menos del 6% del valor de las exportaciones uruguayas.
“El Uruguay es un mar de pymes”, expresó Sánchez
Durante el encuentro, el secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, destacó el peso de las pequeñas empresas en el mercado laboral y su presencia en todo el territorio nacional. “Generan la mayor cantidad de puestos de trabajo; dos terceras partes de los trabajadores y las trabajadoras del Uruguay dependen de mucho de lo que ustedes hacen”, afirmó.
Sánchez sostuvo que la presencia territorial de las mipymes debe ser un elemento central de la estrategia de desarrollo del país. “El Uruguay es un mar de pymes y tenemos que trabajar en eso”, señaló, al remarcar el impacto que las empresas de menor tamaño tienen en cada departamento y comunidad.
El jerarca también destacó la capacidad de innovación de los emprendimientos y su aporte a la economía circular y al desarrollo sostenible. Según explicó, las características de las mipymes las llevan a buscar permanentemente mejoras en sus procesos, aumentar su rentabilidad y aprovechar de manera más eficiente los recursos. “Necesitamos que tengan más y mejores herramientas para pensarse hacia el futuro. Tenemos que dar un salto todos juntos y ese salto lo necesitamos dar en conjunto el Estado y los privados”, sostuvo.
Para Sánchez, el principal desafío consiste en generar condiciones que permitan que las empresas pequeñas tengan mayores posibilidades de crecimiento.
“Generar mejores oportunidades para las empresas chicas es el desafío más grande que tenemos para el desarrollo nacional”, afirmó. El acceso al financiamiento fue señalado como uno de los principales obstáculos para las mipymes. Sánchez recordó que, históricamente, las características de este segmento dificultaron su atención por parte del sistema bancario.
En ese sentido, destacó las herramientas de microfinanzas desarrolladas por el Banco República (BROU) y consideró necesario continuar ampliando los instrumentos que permitan a los pequeños emprendimientos acceder a financiamiento, mientras también mencionó la creación de ANDE como parte de las políticas destinadas a fortalecer el ecosistema empresarial y facilitar el acceso de las mipymes a herramientas de apoyo.
Otro de los instrumentos destacados fue la reciente modificación de la Ley de Empleo Integral, que incorpora subsidios estatales para facilitar la contratación de trabajadores y establece una prioridad para el interior del país, las pequeñas localidades y las micro, pequeñas y medianas empresas.
Sánchez también llamó a fortalecer la asociatividad del sector, con el objetivo de contar con un interlocutor más claro y avanzar en una hoja de ruta común. Además, planteó la necesidad de que las empresas públicas desarrollen sistemas de proveedores nacionales que contemplen especialmente a las pequeñas empresas, proveedores locales, innovadores y emprendedores.
ANDE puso el foco en la dimensión social de las pymes
El presidente de ANDE, Juan Dorrego, puso el foco en la dimensión social que existe detrás de los números del sector. “Las mipymes son sustento, sueños y aspiraciones de personas, familias y comunidades enteras”, afirmó y sostuvo que detrás de cada empresa existe una historia de vida, familias que decidieron invertir sus ahorros y comunidades que encontraron en un emprendimiento una oportunidad de desarrollo.
“Cuando una pyme crece, no solo mejora un balance: crece un proyecto de vida, se fortalece un barrio, se desarrolla una ciudad y se amplían las oportunidades para muchas otras personas”, señaló Dorrego y agregó que, aunque las empresas enfrentan desafíos diferentes según su actividad y ubicación, existe un punto en común: la necesidad de desarrollar capacidades que les permitan crecer.
En ese marco, destacó el programa Centros Pymes, que calificó como una política de Estado. Actualmente existen 24 centros distribuidos en todo el país y está prevista la apertura de uno nuevo junto a la Intendencia de Montevideo, en Ciudad Vieja.
“Especializar de manera inclusiva exige sostener una oferta universal de política pública. Ahí está el programa Centros Pymes, que en estos años se convirtió en política de Estado”, afirmó.
Para Vallcorba, las mipymes son un actor clave de la economía
El subsecretario de Economía y Finanzas, Martín Vallcorba, destacó que las mipymes son “un actor clave” para la economía y cumplen un papel fundamental en el desarrollo social y productivo.
Entre las medidas implementadas, mencionó el reordenamiento del esquema de promoción de inversiones y la extensión de los beneficios del literal E, con el objetivo de ampliar el acceso de las empresas de menor tamaño a los incentivos destinados a la producción.
El desafío, en este escenario, pasa por reducir la distancia entre el enorme peso de las mipymes en cantidad de empresas y empleo y su menor participación en el valor agregado y las exportaciones.
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