26 de septiembre 2026 - 13:09

Restaurantes con historia: dónde comer en espacios emblemáticos

Una recorrida por lugares que forman parte de edificios y espacios históricos de Buenos Aires.

ver más

Visita espacios históricos de Buenos Aires, mezclando buena gastronomía. 

Estos son los mejores restaurantes de Buenos Aires, acompañados de historia de una de las ciudades más importantes del mundo:

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

RESTAURANT MUSEO EVITA

En la esquina de Lafinur y Juan María Gutiérrez se encuentra una de las construcciones históricas de Palermo. La llamada Casa Carabassa fue construida en 1923 por el arquitecto Estanislao Pirovano, con una arquitectura que combina elementos del Renacimiento español e italiano. En 1948, la propiedad fue adquirida por la Fundación de Ayuda Social Eva Perón y allí funcionó el Hogar de Tránsito Nº 2, destinado a brindar asistencia transitoria a mujeres en situación de vulnerabilidad. El edificio fue declarado Lugar Histórico Nacional, Sitio de Interés Cultural y, en 2007, Monumento Histórico Nacional.

Desde 2002 alberga al Museo Evita, que conserva y difunde parte de la historia vinculada con Eva Perón y su época. En la planta baja funciona el Restaurant Museo Evita, precisamente en el espacio donde originalmente estaba la cocina del antiguo hogar y en su salón y patio con piso de damero blanco y negro original y plantas. Hoy, ese sector propone una carta de cocina argentina con influencias mediterráneas, pastas caseras, carnes, pescados y pastelería, además de espacios que permiten disfrutar de la gastronomía, a lo largo del día, dentro de una construcción con más de un siglo de historia.

Dirección: Juan María Gutiérrez 3926, Palermo.

MONDONGO & COLIFLOR

En una emblemática esquina de Parque Chacabuco, donde desde 1920 funcionaron bares y restaurantes familiares, Mondongo & Coliflor encontró su lugar para revivir el alma gastronómica del barrio y honrar la tradición sin caer en la nostalgia. El espacio fue recuperado por cuatro amigos —Arnaldo Roperti, José Villar, Quique Yafuso y Cabito Massa Alcántara— apasionados por la cocina porteña, quienes respetaron la arquitectura original, desde los pisos hasta la barra, sumando apenas detalles de luminaria y diseño que renuevan la estética sin borrar el pasado.

Bajo la premisa de que “la belleza está en el sabor”, proponen una carta honesta y reconfortante con platos 100 % caseros, como guiso de mondongo, empanadas caseras, pastas con salsas clásicas, carnes a la parrilla y milanesas XL. Así, este local con más de 100 años de historia, que supo sobrevivir a décadas de transformaciones, desde hace tres años celebra lo mejor y más característico de la gastronomía nacional y familiar con identidad, calidez y un sabor bien de barrio.

Dirección: Del Barco Centenera 1698, Parque Chacabuco.

BILBO

Bilbo es una cafetería que encuentra en la arquitectura porteña un aliado perfecto para su identidad, y sus dos locales lo demuestran. En el Centro Cultural Recoleta, funciona dentro de uno de los edificios históricos más importantes de Buenos Aires: un antiguo convento del siglo XVIII que luego fue hospicio, asilo, escuela y finalmente centro cultural, donde sus patios y galerías coloniales conviven hoy con muestras, talleres y vida urbana.

En Saavedra, el encanto es distinto pero igual de potente: Bilbo ocupa gran parte de una casona colonial que originalmente alojaba la biblioteca del Museo Histórico Cornelio de Saavedra, un espacio que aún conserva más de 8000 libros y documentos dedicados a la historia del país y de la ciudad, rodeado por un jardín amplio y frondoso que invita a quedarse. En ambos locales, Bilbo despliega una propuesta que acompaña todos los momentos del día: café de especialidad con blend exclusivo, una carta con desayunos, brunch, almuerzos y cócteles, además de una pastelería y panadería artesanal que refuerzan su carácter cálido y su vocación por el buen sabor.

Direcciones: Crisólogo Larralde 6293, Saavedra; Centro Cultural Recoleta, Junín 1930, Recoleta.

SAIGÓN NOODLE BAR

Desde 1897 y durante seis décadas, La Coruña funcionó como bodegón español y luego como bar notable en el Mercado de San Telmo. Años después, a fines de 2016 el empresario gastronómico Matías McLurg tomó el espacio para instalar Saigón Noodle Bar. El local conserva distintos elementos de su historia, como las ventanas y aberturas originales, la boiserie, los tirantes de madera y parte del antiguo entrepiso, además de una antigua bóveda donde estaba oculta la caja fuerte.

Durante la remodelación también se abrió una pared que volvió a conectar el salón con el patio interior del Mercado y permitió recuperar una estructura de hierro de una añeja ventana. Hoy, el espacio propone street food vietnamita con cocina a la vista y una carta de Spring Rolls, Nems, Bo Luc Lac, Pho Bo y Pho Ga, además de curry, arroces y noodles. Además, ofrece opciones vegetarianas y veganas como el Bo Luc Lac de hongos, el Curry Amarillo de tofu y hongos y el Bun Xao Chay.

Dirección: Bolívar 986, San Telmo.

CASA BELLUCCI

En Parque Chacabuco, uno de los barrios residenciales de la ciudad de Buenos Aires, Casa Bellucci ocupa un local de casi 90 años que estuvo vinculado al mundo apícola. Parte de esa historia permanece en el edificio, que conserva elementos originales como el piso de damero y las antiguas estanterías de madera, mientras que la miel funciona como otro nexo con el pasado y aparece en distintas preparaciones de la carta.

Actualmente, el lugar reúne pastas artesanales, platitos y pizzas porteñas contemporáneas, estas últimas elaboradas con fermentaciones prolongadas y cocidas en horno a leña. Entre las opciones figuran la fainá frita con mortadela, rúcula y miel de naranja con ají y la lasaña con estofado de carne, salsa blanca, pomodoro y parmesano. La propuesta suma otra particularidad vinculada a la tradición gastronómica de Buenos Aires: Casa Bellucci es la única moscatería registrada de Argentina, con distintas expresiones de moscato para acompañar la comida.

Dirección: Del Barco Centenera 1699, Parque Chacabuco.

CROQUE MADAME PALACIO PAZ

Croque Madame en Palacio Paz combina historia, arquitectura y gastronomía en un entorno difícil de igualar. El Palacio, construido a comienzos del siglo XX por la familia Paz —fundadora del diario La Prensa—, es considerado el edificio privado más grande de Buenos Aires y uno de los máximos exponentes del academicismo francés en la ciudad. Sus salones ornamentados, escaleras monumentales y vistas al jardín interno conservan intacto el esplendor de época, y en ese marco Croque despliega una propuesta que acompaña cada momento del día: mesas en el elegante salón del segundo piso, donde la luz se filtra entre vitrales centenarios, y mesas en el jardín, un espacio verde ideal para disfrutar al aire libre.

Su carta abarca desayunos, brunch, almuerzos y cenas, además de dos menús por pasos —uno para el mediodía y otro para la noche— que ofrecen alternativas accesibles sin resignar calidad. A esto se suma su experiencia en eventos privados, donde Croque se encarga de la gastronomía, la ambientación y la coordinación integral en los distintos salones del Palacio, logrando celebraciones memorables en un escenario histórico verdaderamente único.

Dirección: Avenida Santa Fe 750, Retiro.

Las más leídas

Últimas noticias

Te puede interesar