El senador del Partido Nacional (PN), Sergio Botana, cuestionó duramente el proyecto del gobierno que habilita la jubilación anticipada a los 60 años con 30 años de aportes y calificó la iniciativa como un "engaña pichanga", al considerar que los trabajadores de menores ingresos tendrán dificultades para acceder al beneficio y que aquellos que lo consigan sufrirán una reducción de sus prestaciones jubilatorias.
"Engaña pichanga", afirmó Botana al referirse a la propuesta que ingresará a la Cámara de Diputados durante la primera semana de noviembre. El legislador argumentó que la edad promedio a la que los trabajadores comienzan a aportar en Uruguay es de 19,8 años, mientras que la densidad de cotización de los sectores más vulnerables alcanza el 48% del tiempo en el decil de menores ingresos y el 55% en el siguiente.
"En esos 40 años que van entre los 20 y los 60, los deciles más bajos lo que aportan es 22 años", sostuvo el senador, quien aseguró que "nadie se va a poder jubilar con esta jubilación". Además, advirtió que quienes logren reunir los requisitos enfrentarán una reducción de sus ingresos jubilatorios que, según estimaciones a las que hizo referencia, podría ubicarse entre el 16% y el 20%.
Cuestionamientos por la competitividad y el empleo
El dirigente nacionalista también rechazó el argumento del Poder Ejecutivo de que la propuesta amplía la libertad de elección de los trabajadores. "¿Usted le quiere dar al pobre la posibilidad y la libertad de que sea más pobre, de que sufra más?", cuestionó, y agregó que la iniciativa "no mueve mucho la aguja de los números nacionales, le mueve la aguja a los pobres de este país, que los embroma y bien embromados".
En ese sentido, Botana defendió la reforma previsional aprobada durante el gobierno anterior y sostuvo que el nuevo proyecto reconoce los beneficios del régimen vigente. Sin embargo, alertó que la incorporación de una causal anticipada podría generar nuevas demandas de otros sectores para acceder a condiciones similares, pero manteniendo los beneficios de la legislación anterior. A su entender, ese escenario podría terminar anulando parte de los efectos de la reforma y provocar un incremento del déficit y del endeudamiento público, con consecuencias sobre la competitividad y el empleo nacional.
Consultado sobre la postura del Partido Nacional frente al tratamiento parlamentario, el legislador insistió en sus críticas y afirmó que su fuerza política tiene una posición sobre el tema. "El Partido Nacional quiere defender a la gente y defender al país, y esto es para embromar a la gente", sentenció, aunque no precisó cómo votará la bancada.
El Frente Amplio defendió el proyecto y buscará consensos con la oposición
En respuesta a los cuestionamientos, el presidente del Frente Amplio (FA), Fernando Pereira, defendió la iniciativa y aclaró que el objetivo del gobierno no es promover que todos los trabajadores se jubilen a los 60 años, sino habilitar una alternativa para quienes no puedan continuar trabajando hasta los 65 años.
"Estamos promoviendo que la gente se jubile a los 65 años con la mayor cantidad de derechos posibles, pero estamos generando una causal anticipada que permite a las personas jubilarse a los 60 años", explicó el dirigente, quien reconoció que la prestación será menor para quienes opten por el retiro anticipado.
Pereira también cuestionó la posición de la oposición y consideró que será difícil justificar un rechazo parlamentario. "Parto de la base de que es bravo votar en contra de este derecho", afirmó, y sostuvo que el costo fiscal de la medida sería muy bajo o incluso inexistente.
El presidente del FA expresó su confianza en que la iniciativa será aprobada y destacó que el oficialismo buscará acuerdos con los demás partidos políticos. "En esta ley nosotros vamos a tratar, como en todas las leyes, de construir el máximo acuerdo posible", aseguró, aunque anticipó que los cambios podrían ser menores debido al nivel de elaboración técnica del proyecto.
Lo que sigue en el proyecto
Por su parte, la diputada oficialista Sol Maneiro explicó que el proyecto ingresará formalmente a la Cámara de Diputados durante la primera semana de noviembre y que todavía se analiza si será tratado en una comisión especial o en alguna de las comisiones existentes.
La legisladora señaló que la intención es garantizar la participación de todos los partidos de la oposición durante el debate, especialmente porque el oficialismo no cuenta con mayoría propia en Diputados. "Yo creo que es un buen proyecto de ley y que aspiramos a que sea votado con amplios consensos en la Cámara de Diputados y no con una mayoría ajustada", expresó.
En respuesta directa a los cuestionamientos de Botana, Maneiro rechazó que la iniciativa implique desmantelar la reforma previsional aprobada durante el gobierno anterior. "No hay ningún artículo del proyecto de ley que baje algún artículo de la 20.130", aseguró, y explicó que el régimen general de jubilación a los 65 años continuará vigente.
"Son nuevas causales, son nuevas posibilidades, nuevas libertades para los trabajadores y trabajadoras", sostuvo, al remarcar que la propuesta busca ofrecer una alternativa a quienes no puedan permanecer en actividad hasta alcanzar la edad jubilatoria general.
Finalmente, la diputada indicó que el oficialismo pretende avanzar con la mayor celeridad posible en el tratamiento parlamentario, recibir a las organizaciones sociales y alcanzar una aprobación lo antes posible, aunque todavía no existe una fecha concreta para la votación.