El gobierno pretende que el movimiento cooperativo uruguayo tenga un papel relevante en las oportunidades comerciales y productivas que abrirá el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea (UE), en un escenario que plantea nuevas posibilidades de exportación, pero también mayores exigencias para las empresas nacionales.
El gobierno busca incorporar al cooperativismo en las oportunidades comerciales del acuerdo Mercosur-UE
El secretario de la Presidencia, Alejandro Sánchez, señaló que será necesaria una agenda interna de transformaciones para aprovechar los mejores aranceles.
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El gobierno busca incorporar al cooperativismo en las oportunidades comerciales del acuerdo Mercosur-UE.
Así lo expresó el secretario de la Presidencia, Alejandro Sánchez, durante el encuentro Cooperativas y Economía Social y Solidaria en el Acuerdo Mercosur-UE, organizado este miércoles por el Instituto Nacional del Cooperativismo (Inacoop) en la Torre Ejecutiva, en paralelo a la Reunión Especializada de Cooperativismo del Mercosur.
Sánchez destacó que el entendimiento comercial permitirá mejorar las condiciones arancelarias para acceder a un mercado de aproximadamente 700 millones de consumidores, que representa el 20% del producto bruto mundial. Sin embargo, advirtió que aprovechar ese potencial requerirá una agenda interna de transformaciones que permita identificar oportunidades, fortalecer las capacidades productivas y adecuarse a los estándares regulatorios del mercado europeo.
“Ese es un escenario de trabajo en el que no se puede discutir en el Uruguay sin el movimiento cooperativo, que debe estar en el centro de este debate por lo que representa”, sostuvo el jerarca, que también destacó que el acuerdo trasciende los aspectos estrictamente comerciales, al incorporar compromisos vinculados al multilateralismo, la democracia, los derechos humanos y la protección ambiental, en un contexto internacional marcado por la incertidumbre.
En paralelo, recordó que el Mercosur mantiene una agenda de inserción internacional que incluye el entendimiento con la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA) y negociaciones con otros mercados, como Singapur e India. “Tenemos una agenda relevante y exigente, que debe mirar más allá del presente”, afirmó Sánchez, quien consideró que Uruguay cuenta con capacidades institucionales, productivas y organizativas para avanzar hacia una nueva etapa de transformaciones.
Las exigencias europeas y los desafíos para las cooperativas
Por su parte, la presidenta del Inacoop, Graciela Fernández, puso el foco en los requisitos que deberán cumplir las cooperativas para aprovechar las oportunidades comerciales derivadas del acuerdo. En particular, señaló la importancia de conocer las reglas de origen y disponer de la documentación necesaria para acreditar que los productos cumplen con las condiciones establecidas.
“No alcanza con tener un producto competitivo, también se deberá contar con la información necesaria para demostrar que se cumple con las condiciones exigidas”, advirtió.
En la misma línea, la jerarca consideró que el movimiento cooperativo deberá prepararse para operar en un escenario de mayor competencia internacional, donde el cumplimiento de requisitos técnicos y comerciales será determinante para acceder a nuevos mercados.
Fernández también recordó que el presidente Yamandú Orsi, al asumir la presidencia pro tempore del Mercosur en julio, había destacado la necesidad de profundizar la cooperación regional, generar confianza y promover oportunidades que contribuyan a mejorar la calidad de vida de la población.
El cooperativismo como herramienta de desarrollo productivo
Durante la jornada, la vicepresidenta del Inacoop, Flavia Carretto, sostuvo que el acuerdo constituye “una ventana para la economía social y solidaria”, particularmente por la posibilidad de combinar la inserción internacional con políticas de desarrollo territorial.
Según explicó, el movimiento cooperativo puede realizar aportes en dos dimensiones centrales: la distribución de oportunidades económicas y el arraigo de las actividades productivas en los territorios. En esa línea, destacó la capacidad del sector para sostener fuentes de trabajo, promover la inclusión social y contribuir al desarrollo económico.
Carretto también consideró que las características del cooperativismo uruguayo pueden favorecer respuestas colectivas frente a las preocupaciones que generan las eventuales medidas proteccionistas y las nuevas condiciones de competencia.
El encuentro contó además con la participación de representantes de organizaciones cooperativas regionales e internacionales, entre ellos Giuseppe Guerini, presidente de Cooperatives Europe, y Pablo Gentili, director de Mecanismos de Integración de CAF-Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe.
Castillo planteó reducir la burocracia y capacitar a los trabajadores
En el cierre de la actividad, el ministro de Trabajo y Seguridad Social, Juan Castillo, reconoció que el acuerdo Mercosur-UE genera expectativas entre los sectores productivos e industriales, aunque también despierta incertidumbre sobre las condiciones de competencia que deberán enfrentar.
El jerarca sostuvo que el gobierno tiene la responsabilidad de generar condiciones para que la apertura comercial se traduzca en oportunidades concretas de desarrollo, empleo y mejora de los ingresos. “Tenemos una enorme responsabilidad como gobierno, estamos trabajando para que sea una oportunidad grande de desarrollo y mejorar la calidad de vida”, afirmó.
Castillo señaló, además, que entre las prioridades están la "necesidad de aprender, seguir formando y capacitando a los trabajadores y productores, de eliminar trabas burocráticas y agilizar procesos para tener resultados concretos con inmediatez”.



