Hace varios meses que se están registrando, casi semanalmente, noticias de problemas laborales en diversas empresas, en muchos casos industriales. El escenario laboral plantea interrogantes y a nivel de la industria se ha encendido una “luz amarilla”, como comentamos algunas semanas atrás.
Servicios y agro sostienen el empleo
Pese a problemas en varias empresas, el empleo se sostiene en niveles altos y el mercado de trabajo se mantiene positivo. El rol de los servicios y los agronegocios.
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El mercado laboral mantiene su dinamismo y la demanda de empleo se consolida en sus niveles más altos
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Bueno para el empleo: los puestos cotizantes al Banco de Previsión Social vuelven a subir
El sector Servicios y el agro sostienen los niveles de empleo ante el retroceso de otras áreas.
Sin embargo, en los datos globales del mercado de trabajo -divulgados por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) a partir de la Encuesta de Hogares- la tasa de empleo se mantiene alta y por arriba de su registro de un año atrás. En el último dato (octubre) llegó a un máximo de más de 10 años, alcanzando el 60%; esto implica que el 60% de las personas con más de 14 años está trabajando (unas 1.771.000 personas, unas 20.000 más que un año atrás).
De lo cual surge la interrogante acerca de los sectores en los cuales ese empleo se sostiene o crece. Esos datos están en el INE y muestran lo que compartimos en el cuadro adjunto (se presentan promedios trimestrales agosto-octubre).
Allí se muestra una leve caída en el empleo industrial, con unos 1.500 empleos menos. Más significativas son las caídas en la construcción y el transporte, con reducciones de casi 11.000 y de casi 9.000 empleos, respectivamente, en el último año. Pero el descenso más fuerte se da en el comercio, el principal sector de empleo, con la pérdida de más de 27.000 puestos de trabajo.
¿Cómo se compensan estas caídas? Principalmente con aumentos en los empleos de diversos sectores de servicios, además del sector agropecuario. En efecto, en el área de Administración y servicios (que incluye inmobiliarias, servicios de apoyo, administración, etc.) se estima que se agregaron casi 7.000 empleos en el último año. En el área de Finanzas se estiman casi 2.500 empleos más y en Comunicaciones más de 5.000.
Asimismo, en las áreas de Educación y Salud (dos de los principales sectores de empleo) se estima que el número de ocupados subió en casi 5.000 y algo más de 3.000, respectivamente, en el último año.
Más allá de estos sectores, los mayores aumentos interanuales se registraron en el área de servicios profesionales y en el sector agropecuario, en ambos casos con casi 11.000 empleos más en el último año. A su vez, hay un importante aumento en empleos “sin rama” específica, tal como lo define el INE. En esta área se registró un estimado de 40.000 empleos en el último trimestre, en una categoría que no marcaba empleos un año atrás. Esta categoría integra, precisamente, empleo sin categoría específica, lo que tiene fluctuaciones importantes mes a mes.
Esta categoría, y su aumento, podría estar asociada a la informalidad. Sin embargo, los propios datos del INE indican que este aspecto se ha mantenido estable en los últimos meses, con el “no registro” (sinónimo de informalidad, en tanto el ocupado declara no aportar a la seguridad social) a la seguridad social ubicándose en torno al 22%. Asimismo, el número de puestos cotizantes en el BPS sigue subiendo. En octubre se superaron 1.572.000 puestos, un máximo histórico. La tendencia al tomar los datos de personas cotizantes es similar, con una suba interanual de 1,4% (casi 1.346.000 personas cotizantes en octubre).
De todo esto resulta que, en el promedio trimestral y comparando con el mismo período del año pasado, el número de ocupados se incrementó en unos 23.200 (el promedio trimestral agosto-octubre 2025 fue 1.769.000 ocupados).
Tendencias
Agregando al análisis comparativo interanual, analizamos las tendencias de mediano plazo en todos los sectores y las mismas son -en general- coherentes con lo que sucedió en el último año, si bien hay fluctuaciones (no son evoluciones lineales). Desde fines de 2022 a la fecha la industria está con un retroceso en el número de empleos: en la construcción, el año arrancó firme, pero hubo un retroceso apreciable en los últimos meses. En el comercio el retroceso es en el último año y medio. En servicio doméstico (donde se perdieron unos 2.300 empleos en el último año) la tendencia a la baja viene desde mediados de 2023.
En cambio, en el sector de Restaurantes y Hoteles el avance del empleo es paulatino pero permanente en ya casi 2 años. En comunicación y servicios diversos hay incluso un mayor ritmo de generación de empleo en los últimos meses, en comparación con años anteriores, en una tendencia de crecimiento. En el agro, el avance es más reciente, pues en los años previos (con fluctuaciones) el empleo retrocedía; con el aumento del último año se vuelve a niveles del 2023.
De manera que -a pesar de indicios de desaceleración de la economía, como muestran algunos indicadores-, el mercado de trabajo sigue mostrando -en promedio- datos positivos. La temporada, la situación regional y la evolución del consumo en los próximos meses, serán claves para definir si el empleo puede sortear esa desaceleración y seguir mejorando.



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