El Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió que el impuso del crecimiento potencial se presenta como el principal desafío político para Uruguay, y destacó la agenda de reformas que lleva a cabo el gobierno para mejorar los niveles de productividad, competitividad e inversión en el país.
El organismo financiero internacional publicó el informe final correspondiente a la consulta del Artículo IV de 2026, que llevó a cabo en setiembre. En el mismo, señaló como principales algunas de las cuestiones que ya había adelantado al término de la misión encabezada por Raphael Espinoza: entre ellas, la proyección de crecimiento en 1,3% del Producto Interno Bruto (PIB) y la resiliencia del país a shocks externos. Pero, también, advirtió cuál se presenta como un desafío político clave en el corto y mediano plazo.
En ese sentido, el documento sostuvo que el principal reto para el gobierno, en un escenario de estabilidad macroeconómica preservada, será impulsar el crecimiento potencial. Sobre todo, considerando que, más allá de que el dinamismo se moderó al 1,8% en 2025 debido a la menor producción agrícola y manufacturera, a partir de los efectos de la sequía —que se encadenan a un 2026 también modesto, presionado por las condiciones geopolíticas—; "el resto de la economía crece cerca de su potencial, impulsado principalmente por el consumo privado, ya que la menor inflación elevó los salarios reales".
Un visto bueno a la agenda de reformas por la competitividad
Alineado con esta recomendación de prioridades, el FMI destacó la "agenda de reformas de la oferta" que impulsa el gobierno "para aumentar la productividad y acelerar la convergencia hacia los niveles de ingresos de las economías avanzadas". Una de las medidas mencionadas es la ley de Competitividad que ya cuenta con media sanción en el Senado y que podría verse aprobada antes de fin de año, según pretende el oficialismo —aunque, posiblemente, vuelva a la Cámara alta tras modificaciones en Diputados.
Esta iniciativa, junto con Uruguay Innova, fueron destacadas como un buen paso para la mejora del entorno empresarial, el fomento de la inversión y el apoyo de la innovación.
"Otras reformas de las empresas estatales, incluyendo una mejor alineación de los salarios con la productividad y precios que reflejen los costos, ayudarían a reducir los costos de producción y fortalecer la competitividad", agregó el organismo internacional, que también apuntó a ampliar la oferta laboral y fortalecer al capital humano como medidas clave para sostener el crecimiento en medio de las presiones demográficas que experimenta el país. "Los esfuerzos deben centrarse en reducir las brechas de género en la participación laboral, atraer trabajadores calificados y alinear más estrechamente la educación y la capacitación con las necesidades del mercado laboral", enfatizó el informe.
Estabilización de la deuda y reformas del marco fiscal
Por otra parte, el FMI señaló entre sus conclusiones que, tanto el Presupuesto como la Rendición de Cuentas apuntan a reducir el déficit fiscal mediante el aumento de los ingresos y la estabilización de la deuda pública a mediano plazo.
"En el contexto de una brecha de producción negativa, la decisión de las autoridades de mantener los objetivos del presupuesto a mediano plazo es encomiable", destacó el organismo. En ese sentido, sostuvo que los esfuerzos adicionales para llevar el saldo primario del Gobierno Central y Banco de Previsión Social (GC-BPS) al 0,5% del PIB para 2029 podrían contribuir a reducir la relación deuda/PIB, así como generar reservas que podrían utilizarse si las condiciones financieras mundiales se endurecen o si una crisis importante requiere medidas fiscales.
Asimismo, celebró las reformas del marco fiscal: "Su implementación efectiva, así como los esfuerzos por mejorar la transparencia fiscal, fortalecerán la credibilidad y fomentarán la sostenibilidad de la deuda. Una gestión sólida de la deuda, que incluye la desdolarización progresiva, está mitigando los riesgos de refinanciación, de tipos de interés y de tipo de cambio".