La Administración Nacional de Usinas y Trasmisiones Eléctricas (UTE) recibió 10 ofertas de empresas nacionales y extranjeras para construir el parque solar fotovoltaico de Fray Bentos, una inversión estimada en 20 millones de dólares que tendrá una potencia de 30 MW y para la cual el ente proyecta conseguir el financiamiento entre noviembre y diciembre, con el objetivo de comenzar las obras durante los primeros meses de 2027.
El Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM) y UTE presentaron este martes los resultados del cierre de la licitación, cuya apertura de ofertas se realizó este lunes al mediodía. Ahora comenzará el análisis técnico y económico de las propuestas y la presidenta del ente, Andrea Cabrera, estimó que en alrededor de tres semanas podría estar listo el dictamen de la comisión asesora.
El proceso está regulado por el Texto Ordenado de Contabilidad y Administración Financiera (TOCAF) e incluye el orden de prelación de precios, los informes técnicos y de la comisión asesora, la notificación, adjudicación, intervención del Tribunal de Cuentas y el posterior perfeccionamiento del contrato. Si no se presentan recursos que demoren el procedimiento, la adjudicación está prevista para fines de este año. Cabrera señaló que entre los 10 interesados hay firmas uruguayas y extranjeras, aunque aclaró que todavía se deberá determinar cuáles de las propuestas cumplen con los requisitos de la licitación antes de establecer la adjudicataria.
Una planta de 30 MW frente a una demanda máxima de 20 MW
El proyecto estará ubicado en M'Bopicuá, próximo a Fray Bentos, y tendrá una potencia nominal de 30 MW, con 48.300 módulos distribuidos en 60 hectáreas. La dimensión adquiere especial relevancia al compararla con el consumo del departamento: la demanda de Río Negro alcanza un máximo de alrededor de 20 MW durante el verano.
“Si bien es una planta chica, su importancia no deja de ser relevante”, explicó Cabrera, quien señaló que la generación sería suficiente para abastecer la demanda departamental durante un día de máximo consumo y todavía disponer de aproximadamente 10 MW adicionales para aportar al sistema eléctrico.
La inversión prevista ronda los 20 millones de dólares y se estima que la construcción generará entre 80 y 100 puestos de trabajo, además de actividad para comercios y pequeñas y medianas empresas de la zona. El gobierno también apunta a que la obra contribuya a revitalizar el área industrial donde será instalada.
Uno de los objetivos centrales es que la incorporación de nueva capacidad renovable no implique un incremento del costo de abastecimiento de la demanda. “Es de esperar que esto contribuya a que no tengamos que aumentar el costo de abastecer la demanda”, afirmó la presidenta de UTE.
Cabrera explicó que la planta aportará energía de origen nacional y permitirá reducir la necesidad de recurrir, por el volumen de energía y potencia que incorpore, a las centrales térmicas. “Lo que siempre buscamos, al ser una oferta competitiva en precios, es aumentar la generación sin que nos aumente el costo de abastecer esa demanda”, sostuvo.
El financiamiento se buscará entre noviembre y diciembre
Una vez avanzado el procedimiento de adjudicación, UTE prevé recurrir al mercado de valores para financiar el proyecto. Cabrera estimó que esto podría ocurrir entre noviembre y diciembre, luego de completar las instancias correspondientes y avanzar en el contrato con la empresa que resulte seleccionada.
La intención es captar ahorro nacional, replicando un mecanismo utilizado anteriormente por el ente para financiar inversiones. Sin embargo, tanto Cabrera como la ministra de Industria, Energía y Minería, Fernanda Cardona, aclararon que la posibilidad de inversión para la ciudadanía se habilitará en una etapa posterior y será comunicada formalmente una vez cumplidos los pasos administrativos.
“Tenemos que en esa etapa también perfeccionar el contrato con quien va a realizar la obra, de manera que ellos puedan el año que viene, a principios del año que viene, ya iniciar las obras en el lugar”, explicó Cabrera.
El primer paso para incorporar 500 MW solares
El parque de Fray Bentos forma parte de una estrategia de expansión de la generación que prevé incorporar unos 500 MW de energía solar durante el actual quinquenio. El gobierno proyecta cuatro plantas fotovoltaicas distribuidas en Cerro Largo, Río Negro, Durazno y Salto, en lugar de concentrar toda la nueva capacidad en una única zona.
Cardona señaló que la primera planta, ubicada en Cerro Largo, ya está en desarrollo y destacó que la distribución territorial de las inversiones apunta a generar actividad y empleo también en el interior. “El objetivo es que la inversión pública, una vez más, sea tractor de desarrollo”, afirmó.
La ministra consideró además que la presentación de 10 ofertas constituye una señal favorable para el proyecto y para la empresa pública. “Significa que las empresas siguen confiando en UTE, siguen confiando en este proyecto de generación y de crecimiento de nuestro país”, sostuvo.
La estrategia forma parte de un plan director a 10 años para expandir tanto la generación como la transmisión eléctrica. Para Cardona, la incorporación de energía solar permitirá complementar las fuentes eólica e hidráulica, mientras que Cabrera señaló que los 500 MW previstos para el quinquenio ayudarán a responder al crecimiento futuro de la demanda, entre otros factores, por la expansión de la movilidad eléctrica.