Uruguay regresó este miércoles al mercado internacional con varias operaciones entre ellas el lanzamiento de un nuevo bono en unidades indexadas (UI) con vencimiento en 2045 y la reapertura del bono 2033 en pesos nominales.
Uruguay volvió al mercado global con un nuevo bono en unidades indexadas
El instrumento es con vencimiento en 2045. El MEF reabrió además el bono 2033 en pesos.
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Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) del Uruguay.
Como anticipó Ámbito el día lunes, el gobierno a través del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) había modificado su reporte anual, conocido como 18-K, ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC), paso previo a una nueva colocación en los mercados internacionales.
El nuevo bono en UI será pagadero en dólares y atiende a la coyuntura para una colocación a largo plazo, como habían señalado varios analistas en la víspera. Hasta hoy, el instrumento de mayo plazo en unidades indexadas era a 2040, mientras que se contaba con un bono 2045 pero en dólares. Las operaciones se realizarán a través de los bancos HSBC, Itaú, Santander y BBVA.
Además de la reapertura del bono 2033, el MEF ofreció la recompra del bono global en UI 2027 y el bono global UI 2028. Mientras que en el mercado local, se realizará una operación de recompra de Notas de Tesoro y Letras de Regulación Monetaria (LRM) en coordinación con los servicios del Banco Central del Uruguay (BCU).
El regreso de Uruguay al mercado internacional ocurre en un escenario de varias variables positivas en el país que fomentarían una buena respuesta de los inversores como el índice Riesgo País en mínimos históricos y la mejor calificación crediticia en la historia. Es, además, clave para mejorar las cuentas en un momento de elevado déficit público.
Hace poco más de dos meses, Moody's Ratings mejoró a Baa1 (equivalente a BBB+) la nota de grado inversor del país al destacar el desarrollo de “reformas estructurales”, junto al cumplimiento continuo de los marcos de política fiscal y monetaria.
A ello se suma la caída de las tasas en pesos en UI tras la decisión del BCU de llevar a 8,50% la Tasa de Política Monetaria (TPM); y la reciente alza del tipo de cambio que, en abril, acumuló una recuperación del 2,04%, impulsado tanto por un menor rendimiento de las colocaciones en pesos como, asimismo, por la fortaleza del dólar a nivel internacional.
Esto es importante ya que los inversores externos, que observan el retorno en dólares, consideran particularmente cuál es la evolución esperada del tipo de cambio. Igualmente, y en este sentido, un impacto positivo de la baja de tasas en la corrección del atraso cambiario contribuye a ampliar la “ventana de oportunidad” para una colocación exitosa de bonos globales en pesos o UI, justamente por ese rendimiento en dólares mejorado en relación con la moneda local.
La última vez que el MEF colocó bonos globales fue el 6 de noviembre pasado, cuando reabrió el Bono Indexado a Indicadores de Cambio Climático (BICC) con vencimiento a 2034 por 700 millones de dólares y un cupón del 5,75%. El BIICC 2034 quedó rindiendo 5,6%, levemente por debajo del valor del último día hábil previo a la colocación que fue de 5,7%. La alta demanda recibida (3,9 veces mayor a lo que se adjudicó), permitió "comprimir el spread".


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