El presidente Yamandú Orsi volvió a verificar un deterioro en la visión de los uruguayos sobre su gestión, al punto que solo dos de cada diez la validan y casi dos tercios la desaprueban, alcanzando el menor nivel para un mandatario desde la crisis de 2002.
El último dato surge de la encuesta realizada por Cifra, realizada a 800 personas por vía telefónica entre el 1 y el 17 de este mes, de manera que recoge íntegramente el impacto en la ciudadanía de la polémica generada por el episodio de la compra de la camioneta Hyundai Santa Fe, que el jefe de Estado adquirió con un descuento de 25.000 dólares.
Concretamente, a un año y tres meses de su asunción, Orsi mantiene una aprobación de apenas el 20%, frente a un 65% que la desaprueba, con un 12% que no hace ni una ni otra cosa y apenas un 3% que prefiere no opinar.
El desempeño de la administración tampoco está bien valorado dentro del Frente Amplio (FA), con un saldo levemente positivo. El 41% aprueba, pero el 34% rechaza el rumbo. La cifra escala en gran proporción entre los menos politizados (9% que valida y 73% que rechaza) y principalmente entre los votantes de la Coalición Republicana (CR), donde un 94% cuestiona el rumbo y apenas un 1% lo apaña.
Yamandú Orsi y un deterioro sostenido de su imagen
El deterioro detrás de la imagen presidencial puede explicarse al analizar la visión de la ciudadanía en los últimos 15 meses. Desde su asunción hasta setiembre, su aprobación iba en aumentó y pasó de 37% a 43%. Desde entonces, cayó sostenidamente y perdió 23 puntos porcentuales en nueve meses.
Al mismo tiempo, la desaprobación de su gestión creció en forma sostenida. Desde el 15% inicial, se incrementó sistemáticamente y sumó 50 puntos en poco más de un año para llegar a su nivel actual.
Algo similar ocurre con su popularidad, ya que hoy un 34% simpatiza con él, pero un 52% siente antipatía, ambos en sus niveles máximos de la serie, lo que le da un saldo negativo de 18 puntos.
Imagen presidentes
Los niveles actuales de aprobación sólo son más altos que los de Jorge Batlle tras la crisis de 2002.
Un dato que lo pone sólo por encima de Jorge Batlle tras la crisis de 2002
En la comparación histórica con otros líderes, Orsi exhibe niveles críticos. En la serie corta, puede verse que continúa una caída que se sostiene desde mediados del gobierno de Luis Lacalle Pou, que en su pico máximo llegó a gozar de una aprobación del 63%, solo superada por el inicio de la primera gestión de Tabaré Vázquez, con 64%.
Con los niveles actuales, el mandatario superó la peor valoración de un gobierno frenteamplista, que fue del 29% en 2018, en el segundo mandato de Vázquez, ubicándose también muy por debajo de los mínimos de su primera administración (51%) y de la de José Mujica (41%).
De hecho, para alcanzar una cifra más baja hay que retroceder hasta 2002, cuando el estallido de la crisis terminó de derrumbar la imagen de Jorge Batlle, que osciló entre el 8 y el 10% entre 2002 y 2004.
De todos modos, Cifra consideró que existe la posibilidad de que este sea el punto más bajo a partir del cual Orsi remonte. Es cierto que, al comparar las series de los demás presidentes, se observa un retroceso promediando el mediado de su mandato, aunque en este caso el retroceso se produjo en forma más rápida.