14 de junio 2026 - 17:44

La OMC cuestionó la alta dolarización en Uruguay y advirtió que "afecta la competitividad" de las empresas

El examen de políticas comerciales apuntó contra el uso histórico del dólar para fijar precios y contratos.

El dictamen de la OMC respalda la agenda de desdolarización que intenta empujar el Banco Central del Uruguay para bajar las rigideces de la economía.

El dictamen de la OMC respalda la agenda de desdolarización que intenta empujar el Banco Central del Uruguay para bajar las rigideces de la economía.

El Sexto Examen de las Políticas Comerciales de Uruguay ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) valoró el salto de los servicios digitales y la resiliencia macroeconómica, pero señaló que los costos comerciales son 1,4 veces más altos que los de las principales economías y recomendó avanzar en la desdolarización que ya impulsa el Banco Central del Uruguay (BCU).

Entre el 10 y el 12 de junio se realizó en Ginebra, un mecanismo de revisión periódica al que se someten todos los países miembros y cuya edición anterior para Uruguay había sido en 2018.

La delegación uruguaya estuvo encabezada por la subsecretaria de Relaciones Exteriores, Valeria Csukasi, con representantes del Ministerio de Relaciones Exteriores (MRREE) y del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF). En esta edición, Uruguay recibió cerca de 500 preguntas de 30 países miembros. El examen se basa en dos documentos, uno elaborado por la Secretaría de la OMC y otro presentado por el propio gobierno uruguayo.

El elogio: estabilidad, servicios digitales y apertura comercial

La Secretaría de la OMC destacó que Uruguay mantiene una economía de altos ingresos, estabilidad macroeconómica y un régimen comercial "generalmente abierto", con un arancel promedio simple de 8,2% en 2025 y un uso limitado de restricciones comerciales. Los miembros del organismo valoraron especialmente el manejo prudente de la política económica y la resiliencia mostrada por el país frente a la pandemia, la sequía y un contexto internacional complejo.

El punto más destacado fue el crecimiento de los servicios, en particular los digitales, ya que, según el informe, los servicios financieros, empresariales, informáticos y de telecomunicaciones representan cerca de la mitad del comercio total de servicios de Uruguay, y el comercio de servicios digitales explicó alrededor del 50% del total de importaciones y exportaciones de servicios durante el período revisado.

Para la OMC, esta diversificación reduce la vulnerabilidad de Uruguay frente a las fluctuaciones de los precios agrícolas internacionales y al cambio climático, aunque la agricultura sigue siendo central para la economía y las exportaciones del país.

La advertencia central: la dolarización golpea la competitividad

La Secretaría de la OMC sostuvo que la elevada dolarización "puede conducir a precios más altos, lo que afecta la competitividad", y agregó que el fenómeno también impacta sobre la estabilidad financiera y limita la efectividad de la política monetaria.

El organismo calificó la alta utilización del dólar como un rasgo "históricamente asociado a la falta de confianza en la moneda nacional", que expone a hogares, empresas y al sistema financiero a riesgos cambiarios por el descalce entre ingresos en pesos y activos o pasivos en dólares. Como recomendación, la OMC planteó un mayor uso del peso en la fijación de precios y contratos, el fortalecimiento del mercado financiero en moneda nacional y la ampliación de instrumentos de ahorro e inversión en pesos, en línea con la agenda de desdolarización que ya impulsa el Banco Central del Uruguay.

Costos comerciales 40% más altos que el promedio global

Más allá del arancel bajo, la OMC señaló que los costos comerciales de Uruguay siguen siendo elevados: entre 2018 y 2023 fueron 1,4 veces superiores a los de las mayores economías del mundo.

Aunque reconoció que el país cumplió plenamente sus compromisos bajo el Acuerdo sobre Facilitación del Comercio y avanzó en digitalización de trámites, los miembros del organismo instaron a Uruguay a revisar el uso de tasas consulares y portuarias y el rol de los despachantes de aduana, por su impacto en los costos del comercio.

Otro de los ejes del examen fue la competencia interna. La Secretaría de la OMC señaló que esta sigue "limitada por la fuerte presencia de empresas estatales, la fragmentación normativa y algunos controles de precios", factores que, según los miembros del organismo, desalientan la entrada de nuevos competidores y limitan las ganancias de eficiencia. La recomendación fue fortalecer la neutralidad competitiva entre actores públicos y privados y mejorar la transparencia regulatoria.

La agenda externa y el guiño al proyecto de "competitividad"

En el plano de la inserción internacional, la delegación uruguaya destacó los avances del Mercosur: la entrada en vigor del TLC con Singapur, el acuerdo interino con la Unión Europea y la firma del acuerdo con la EFTA, además de los procesos de adhesión al CPTPP, al DEPA y la solicitud de ingreso al RCEP.

El gobierno también informó que remitirá próximamente al Parlamento un proyecto de ley sobre "competitividad y reducción del costo de vida", que el ministro del MEF, Gabriel Oddone, presentó como una herramienta para traer "menos rigideces y menos burocracia" estatal.

La respuesta de Uruguay

Csukasi remarcó durante la revisión que "Uruguay reafirma su compromiso de seguir defendiendo un comercio internacional abierto, inclusivo y basado en normas", y que el país seguirá trabajando de manera constructiva para reformar y fortalecer la OMC.

En su informe, el gobierno destacó haber atravesado la volatilidad internacional reciente manteniendo la estabilidad macroeconómica, un comercio exterior "saludable" y la conservación del grado inversor, con una estrategia de inserción internacional que definió como "pragmática, diversificada y orientada a generar oportunidades concretas".

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