Ignacio Paz, gerente de la Asociación del Comercio Automotor del Uruguay (ACAU), planteó la necesidad de un plazo de adaptación frente a cualquier cambio en las reglas tributarias que rigen al sector.
La posible suba de impuestos a los vehículos eléctricos amenaza con disparar un boom de compras digitales anticipadas
Las concesionarias piden un año de prórroga para adaptarse, mientras los usuarios apuran las reservas en línea para congelar el beneficio.
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en el primer cuatrimestre de 2026, el 29% de los vehículos vendidos en Uruguay ya fueron eléctricos, impulsados por la oferta en plataformas de modelos de origen chino.
"Siempre que hay un cambio en la regla de juego, hay un tema de tiempo para poder adaptarse", señaló, y explicó que existe un timing estructural entre el momento en que una automotora hace el pedido a producción y la llegada efectiva del vehículo a Uruguay, atravesando fabricación, traslado y trámites burocráticos.
Paz pidió un año de plazo, aclarando que en otras situaciones el sector recibió hasta dos años cuando el cambio implicaba "reconfigurar el vehículo", es decir, modificaciones técnicas para adaptarse a una nueva normativa. En este caso, sostuvo, no haría falta reconfigurar nada, por lo que un año sería "lo necesario para poder adaptarse".
La otra cara: el optimismo por los autos europeos
En la misma entrevista, ACAU se mostró optimista respecto a la llegada de vehículos más baratos desde Europa, a partir del acuerdo comercial vigente entre el Mercosur y la Unión Europea, que entró en vigencia el 1° de mayo. Según Paz, los aranceles para vehículos europeos en Uruguay son del 23%, por lo que su reducción representa "un estímulo importante que naturalmente se trasladará al precio". El segmento europeo es hoy marginal: apenas 1.650 vehículos sobre un total de 71.000 vendidos el año pasado, pero desde la cámara esperan que el origen europeo se reactive con la nueva medida.
Desde 2022, el país mantiene un esquema de incentivos fiscales para promover la electromovilidad: Imesi 0% y exoneración de aranceles de importación para vehículos eléctricos, baterías y cargadores. El resultado fue un crecimiento explosivo, ya que en 2025 se comercializaron 71.442 vehículos 0 km, de los cuales cerca del 20% fueron eléctricos, y en el primer cuatrimestre de 2026 esa participación saltó al 29% del mercado. En términos absolutos, en el primer cuatrimestre de 2026 se vendieron 7.358 vehículos eléctricos, un 133% más que en igual período del año anterior, impulsados principalmente por modelos chinos más accesibles.
Un estudio de la Unión de Vendedores de Nafta del Uruguay (Unvenu), difundido por El País, calculó que el Estado resignó aproximadamente 439 millones de dólares entre 2020 y 2025 por los incentivos a los eléctricos, y proyectó que la renuncia fiscal podría superar los 1.400 millones de dólares entre 2026 y 2030 si se mantienen las exoneraciones actuales.
Frente a ese diagnóstico, el ministro de Economía y Finanzas (MEF), Gabriel Oddone, empezó a anticipar cambios y el 13 de mayo, en una exposición ante la Asociación de Dirigentes de Marketing, confirmó que avanzaría en la revisión del régimen de promoción, argumentando que "ya maduró". Oddone también remarcó que en el primer trimestre las ventas de eléctricos e híbridos superaron a las de combustión, y sostuvo que "no hay ninguna razón para estimular" la compra de vehículos eléctricos de lujo.
La idea que circula en el MEF es aplicar el Imesi de forma segmentada, ya que el gobierno analiza aplicar impuestos solo a vehículos eléctricos de alta gama para evitar afectar los modelos más económicos, que hoy lideran la expansión del mercado. Oddone confirmó que el cambio podría aplicarse a fines de 2026 y la idea apunta a retirar de forma gradual la exoneración del Imesi hacia fines de 2026.
A pesar del boom de ventas, los vehículos eléctricos representan apenas el 2% del parque automotor total, lo que para sectores del gobierno relativiza la urgencia de gravar. En paralelo, a fines de 2025 el gobierno ya había eliminado el reembolso en efectivo para compradores de eléctricos, reemplazándolo por cargadores portátiles, y desde el 1° de setiembre de 2025 los eléctricos dejaron de ser elegibles como inversión bajo el régimen de la Comap.
¿Qué dicen los estacioneros?
Según estimaciones de Unvenu, las exoneraciones a los eléctricos alcanzarían unos 1.600 millones de dólares durante el quinquenio, de los cuales unos 782 millones corresponderían al Imesi no cobrado, y el sector cuestionó que los beneficios fiscales terminen concentrados en sectores de mayores ingresos, dado que la mayor penetración de eléctricos se observa en zonas de alto poder adquisitivo de Montevideo.
ACAU, por su parte, sostiene una posición cautelosa, según Paz, todavía no hay "nada concreto" y el MEF se encuentra en una fase de recabar información para tomar la decisión. Pero el sector ya empieza a calcular el impacto de un posible cambio: la quita del Imesi 0% podría trasladarse directamente al precio para el consumidor, y al anunciarse un cambio con fecha límite hacia fines de 2026, se prevé un pico de demanda anticipada por parte de usuarios que buscarán congelar los beneficios vigentes antes de que termine el año.

