La trayectoria de Maximiliano Leonardo Asturias quien falleció el pasado domingo 9 de agosto, conocido afectuosamente en el sector empresarial como "Don Max", representa una de las historias de emprendimiento e intuición comercial más sobresalientes del México moderno. Nacido en Guatemala en 1930, el joven Maximiliano ingresó a la Facultad de Medicina de la Universidad de San Carlos con la firme vocación de convertirse en médico.
Abandonó la carrera de medicina porque no podía pagarla pero fue un multimillonario dueño de una red de farmacias
Su experiencia en el territorio el permitió emprender un negocio que con el paso de los años se convertiría en un imperio millonario.
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Se graduó en la Anáhuac, fue director del IMSS y ahora preside una de las Federaciones más importantes
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Su esposo era el empresario más rico de Monterrey y heredó todo el imperio: hizo crecer la fortuna y en agosto 2026 es una de las mujeres más poderosas del país
Abandonó la carrera de medicina porque no podía pagarla pero fue un multimillonario dueño de una red de farmacias.
Sin embargo, la precaria situación económica de su familia y la inestabilidad política de su país natal lo obligaron a tomar una decisión drástica: abandonar los estudios universitarios al no poder costearlos.
A pesar de haber dejado las aulas, su pasión por la salud y la farmacéutica no se extinguió. En busca de mejores oportunidades, migró a México a finales de la década de 1950, donde comenzó desde abajo como representante médico para laboratorios farmacéuticos. Ese primer empleo no solo le otorgó el sustento diario, sino que le brindó un conocimiento profundo sobre la oferta de medicamentos, la logística de distribución y la urgencia que tenían las familias mexicanas de acceder a tratamientos a precios razonables.
De representante médico a la apertura de Farmacia Regia en Chiapas
Durante casi dos décadas, Leonardo Asturias consolidó su experiencia laboral trabajando para distintas empresas del ramo. Su visión comercial se perfeccionó al identificar un problema recurrente en el mercado de la época: la falta de inventario constante y los elevados costos de las medicinas en provincia, factores que obstaculizaban el cumplimiento integral de las prescripciones médicas.
Con los ahorros acumulados tras años de trabajo itinerante y un profundo conocimiento del mercado del sur del país, en 1976 decidió establecerse en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. En esa ciudad fundó su primer establecimiento propio: Farmacia Regia. Este pequeño local sirvió como laboratorio de pruebas para un modelo de atención caracterizado por el trato cercano, la variedad de productos y el ahorro directo al consumidor, sentando las bases de lo que años más tarde sería un imperio empresarial.
El nacimiento de Farmacias del Ahorro y la expansión nacional
En 1991, Maximiliano Leonardo Asturias dio el paso definitivo hacia la masificación del negocio al asociarse con su hijo, Antonio Leonardo Castañón. Juntos fundaron formalmente la marca Farmacias del Ahorro, introduciendo un concepto disruptivo en el sector al combinar venta de medicamentos con descuentos constantes, servicio a domicilio y, posteriormente, orientación médica gratuita adyacente a los locales.
El crecimiento de la compañía fue exponencial:
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Sólida cobertura: Pasó de ser un negocio regional en el sur a expandirse por todo el territorio mexicano.
Hito de mil sucursales: Para el año 2011, la red ya superaba los 1,000 establecimientos operativos.
Consolidación actual: La marca cuenta con más de 2,000 sucursales activas y da empleo a cerca de 19,000 colaboradores en todo el país.
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