Las marcas de jamones que no son jamones: las marcas que engañan y son las peores del mercado en 2025, según la Profeco
La Profeco volvió a encender las alertas en el mercado de alimentos procesados con su estudio más reciente sobre jamones y embutidos. A través de la Revista del Consumidor (julio 2025), la autoridad realizó un análisis detallado que dejó al descubierto un problema creciente: marcas que se promocionan como jamón sin cumplir con lo que exige la Norma Oficial Mexicana, y otras que, sin serlo, se colocan en el mismo anaquel para generar confusión.
Los hallazgos no solo muestran diferencias en ingredientes o calidad: también revelan productos que no deberían denominarse jamón y que presentan menos proteína de la que anuncian, exceso de sodio, aditivos arriba de los límites permitidos y etiquetas que inducen al error. Para el consumidor, esto significa pagar por algo distinto a lo que cree estar comprando.
En un mercado tan competido como el de los embutidos, donde cada peso cuenta y la seguridad alimentaria es clave, conocer esta información se vuelve fundamental. Por ello, expertos en consumo y nutrición consideran este informe como una guía indispensable para entender qué estamos comiendo realmente y cómo identificar los productos que no cumplen.
Profeco: las marcas de jamones que no son jamones
El estudio de Profeco encontró que, aunque todas las marcas analizadas cumplen con criterios sanitarios básicos, nueve reprobaron por inconsistencias nutrimentales, exceso de aditivos o declaraciones engañosas.
Profeco: esta es la marca de jamón más saludable del mercado
Exceso de nitritos
El Mexicano: Presenta 191 mg/kg de nitritos cuando el límite permitido es 156 mg/kg. Los nitritos se usan para conservar el color rosado del jamón y evitar el crecimiento bacteriano, pero en exceso representan riesgos para la salud.
Menos proteína de la declarada
Bafar Jamón de Pavo Virginia: Anuncia 12% de proteína, pero contiene 11.2%.
FUD Jamón de Pierna Horneado: Reporta 12%, pero solo aporta 11%.
Declaraciones de grasa incorrectas
Bafar Pavo Jamón Americano: Declara 9% de grasa y contiene únicamente 1.8%.
Bafar Jamón de Pavo Lunch: Declara 9% de grasa, pero realmente aporta 5.7%.
Más sodio del anunciado
Chimex Ibero Barcelona Jamón de Pavo: Anuncia 950 mg/100 g, pero presenta 1030 mg/100 g.
chimex jamon
Las marcas de jamones que no son jamones: las marcas que engañan y son las peores del mercado en 2025, según la Profeco
Nutri Deli Jamón de Pierna Horneado: Declara 780 mg/100 g, pero contiene 1198 mg/100 g.
Zwan Premium de Cerdo y Pavo: Declara 771 mg/100 g y tiene 915 mg/100 g.
Productos veganos que no cumplen
Benji Imitación de Jamón 100% Vegano: Declara 34% de proteína, pero solo llega a 28.6%; además, reporta un contenido de 295 mg/100 g de sodio, pero tiene 503 mg/100 g.
La Profeco también alertó sobre productos que se colocan en los mismos refrigeradores que los jamones, pero no son jamón. Se venden bajo nombres como “embutido cárnico”, “producto cárnico cocido” o “embutido cocido con pavo”, y su aporte nutrimental es menor.
Entre las 13 marcas observadas por inconsistencias en contenido neto, sodio, proteína o grasa se encuentran:
Alpino Tradicional
Aurrera (varias presentaciones)
Chimex Embutido cárnico
Kir Lunch y Kir Clásico
Nutri Deli Embutido cocido
San Antonio
Galicia Virginia
Tres Castillos
Galy Galicia
Bafar Clásico
Duby
Estas presentaciones pueden contener pollo, pastas cárnicas, soya, féculas o aditivos en cantidades variables, lo que reduce significativamente su calidad.
Profeco: recomendaciones al comprar jamón en México
Para evitar caer en productos engañosos, Profeco recomienda:
Verificar que sea jamón auténtico: Debe especificar “jamón de pavo” o “jamón de cerdo”.
Revisar ingredientes: Los jamones reales incluyen carne, agua, soya o féculas en proporciones moderadas.
Leer la etiqueta nutrimental: Especial atención al sodio; la OMS aconseja no superar 2 g al día.
Evitar productos con muchos sellos: Si muestra exceso de sodio o grasas, su consumo debe ser ocasional.
Mantener la cadena de frío y comprar en establecimientos fijos.
Consultar a un especialista si se tiene hipertensión o dieta restringida.
Con esta guía, el consumidor puede tomar decisiones más informadas y evitar productos que, aunque parecen jamón, en realidad no lo son.
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