A una semana de la próxima reunión del Comité de Política Monetaria (Copom), el mercado anticipa un escenario sin perspectivas de reducción de las tasas de interés del Banco Central del Uruguay (BCU), tras la pausa del ciclo bajista iniciada en abril, cuando se mantuvieron en 5,75%.
A una semana del Copom, crecen las señales de pausa para las tasas
El Banco Central del Uruguay definirá el martes, mientras el mercado descarta nuevas bajas e incluso espera una suba este año.
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Tras mantener las tasas, el BCU pone el foco en la inflación y en el debilitamiento del dólar global
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La inflación se aceleró por la suba de los combustibles y trepó hasta el 3,16%
El Banco Central del Uruguay define la semana próxima si mantiene el nivel de las tasas de interés.
En un contexto marcado por los impactos del conflicto en Medio Oriente y con una inflación local al alza, pero evolucionando hacia el objetivo del 4,5%, tanto analistas como el sector financiero parecen esperar que la Tasa de Política Monetaria (TPM) continúe en el mismo nivel este mes.
De hecho, el BCU se refirió en la minuta del Copom a “un contexto dinámico y volátil” por la guerra entre Estados Unidos, Irán e Israel, por lo que se comprometió a avanzar en un monitoreo permanente del entorno internacional y de sus implicancias para la evolución de la inflación y sus expectativas antes de tomar una nueva decisión.
Qué espera el mercado de las tasas
Las tasas de corte de las Letras de Regulación Monetaria (LRM) parecen convalidar un escenario de pausa, ya que desde la última cita del Copom se mantuvieron clavadas en 5,75% a un mes, un nivel inferior al de la previa de esa reunión.
A la espera de las licitaciones de esta semana, el mercado parece además descartar nuevas rebajas y, por el contrario, anticipa subas en el corto y mediano plazo. Al mirar las LRM, los instrumentos cortaron la última semana a 5,88% a 91 días, aunque bajando desde el 6% de licitaciones anteriores, nivel en el que cerraron los títulos a 175 días y a un año, lo que anticipa que la expectativa es de una única suba de los tipos de interés para el resto del año.
En tanto, los analistas anticiparon en su última proyección (de marzo) una eventual suba de 25 puntos básicos hasta diciembre, panorama similar al que observan los operadores primarios que consulta el BCU.
La mira puesta en la Reserva Federal
Otro factor importante será el rumbo que le imprima a las tasas la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), donde este viernes asumirá Kevin Warsh como nuevo presidente, tras la salida de un Jerome Powell enfrentado con el presidente de ese país, Donald Trump.
Warsh, más cercano al mandatario republicano, tendrá ante sí la presión que ejerce la Casa Blanca para bajar la tasa de referencia, aunque el mercado ya dejó de descontar rebajas e incluso empieza a anticipar la posibilidad de subas ante el repunte inflacionario por la guerra en Medio Oriente.
Los economistas anticipan que un eventual incremento de las tasas, hoy en 3,50/3,75%, no llegaría este año, sino en 2027, aunque es un cambio brusco respecto a las expectativas previas, que aguardaban al menos un recorte.
Los escenarios que imagina el BCU para la inflación
En su Informe de Política Monetaria (IPoM), el BCU admitió que interactúan presiones alcistas de corto plazo para la inflación y el efecto contractivo acumulado y rezagado de la política monetaria, aunque destacó que las expectativas de los agentes económicos se mantienen ancladas.
Entre los riesgos al alza para el IPC identificó la persistencia del shock energético internacional por la prolongación del conflicto bélico, que hoy sigue sin definir un acuerdo de paz y podría acentuar el encarecimiento de los commodities y derivar en una mayor volatilidad financiera, poniendo presión a los precios no transables. Por su parte un nuevo escenario de debilitamiento del dólar global podría reducir las presiones actuales sobre los bienes transables, moderando el avance de los precios.
De esta manera, la autoridad monetaria evaluará el avance de estas variables para definir si mantiene la política monetaria en la senda actual o si define un ajuste al alza ante la eventualidad de nuevos shocks.

