La Administración Nacional de Combustible, Alcohol y Portland (Ancap) ya trabaja en las reparaciones sobre el oleoducto dañado que generó un derrame de petróleo a la altura del kilómetro 56 de la Ruta Interbalnearia.
La petrolera estatal detectó una ruptura de aproximadamente 3 milímetros que generó el problema. Los arreglos estarían concluidos el viernes.
Ancap trabaja en las reparaciones del oleoducto dañado.
La Administración Nacional de Combustible, Alcohol y Portland (Ancap) ya trabaja en las reparaciones sobre el oleoducto dañado que generó un derrame de petróleo a la altura del kilómetro 56 de la Ruta Interbalnearia.
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La ruptura en el caño que transporta petróleo desde José Ignacio hasta la refinería de La Teja tiene aproximadamente 3 milímetros. Según comunicó Ancap, ya se están llevando a cabo las tareas de reparación, las cuales incluyeron la excavación de dos metros de suelo, en tanto el oleoducto estaba enterrado a esa profundidad.
Asimismo, fuentes de la petrolera estatal informaron a Canal 5 que se realizaron mediciones de espesores en un tramo de 6 metros del caño, obteniendo resultados satisfactorios en la mayoría del segmento analizado. A pesar de los más de 40 años de antigüedad del oleoducto, los espesores de pared se mantienen en las condiciones de fábrica en la mayoría del tramo evaluado. Sin embargo, en una sección de aproximadamente 80 centímetros, ubicada justo en el borde de la entrada y a la altura de un poste de hormigón, los análisis no arrojaron resultados óptimos.
Entre las hipótesis que expliquen la ruptura, se contemplan la corrosión, aunque desde Ancap indicaron que no había indicios de que el lugar tuviera riesgo de pérdida; una cuestión mecánica como, por ejemplo, rotura por una maquinaria pesada; o “una combinación de ambas en este caso, por el lugar en el que se sospecha está la rotura”.
La mejor forma de reparación en estos casos es la colocación de un sobre sano, un caño que se coloca por fuera para contener la parte del oleoducto dañada. Se espera que la totalidad de las tareas se concluyan el viernes.
Desde el Ministerio de Ambiente aseguraron que la pérdida en el oleoducto no contaminó cursos de agua cercanos.
Según la cartera dirigida por Robert Bouvier, "no se detectó hidrocarburo en forma líquida", aunque sí "se percibió un olor fuerte". Si bien el petróleo se canalizó hacia un “canal de pluviales”, Ancap colocó material absorbente para evitar que continuara el derrame.
"El canal de pluviales, de aproximadamente 400 metros de longitud, no desemboca en un curso de agua, sino que se pierde en el campo", afirmaron desde el Ministerio de Ambiente, que también inspeccionó el arroyo Sarandí, a unos 1,200 metros, "sin encontrar signos de contaminación".
"También se verificó la presencia de pozos de agua subterránea a cierta distancia del lugar afectado, notificando de inmediato a OSE", agrega el reporte oficial de la cartera, aunque señala en ese sentido que los pozos "no han mostrado afectación alguna".
A pesar de estas constataciones, Ambiente aseguró que "seguirá monitoreando" la situación "de cerca", junto a Ancap y otras instituciones para "mitigar el impacto ambiental" a nivel del suelo.
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