El gobierno apuesta a lograr gestionar las tensiones entre Argentina y Brasil para avanzar en la apertura de nuevos mercados a nivel Mercosur, pero también busca dotar de mayor flexibilidad al bloque para lograr cerrar algunos convenios de forma bilateral.
Uruguay busca gestionar la tensión entre Argentina y Brasil para generar nuevas oportunidades en el Mercosur
El gobierno apunta a seguir flexibilizando el bloque y diversificar riesgos, con la mira puesta en no perder peso en Estados Unidos, China y la Unión Europea.
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Uruguay puso en marcha el acuerdo Mercosur-EFTA y se abren oportunidades en exportaciones e inversión
El ministro Gabriel Oddone llamó a "ser inteligentes" para aprovechar las oportunidades del Mercosur.
La relación diplomática entre los países vecinos se encuentra en su momento más frágil, con fuertes cruces entre el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva y su par argentino Javier Milei, quien no lo saludó por su victoria en el balotaje ante Flávio Bolsonaro e incluso la administración argentina está en la mira por la fuga del candidato opositor, que partió desde Misiones hacia Ecuador para luego llegar a Estados Unidos.
El escenario es particularmente inquietante a casi un mes de la próxima cumbre del Mercosur, que tendrá lugar en Montevideo en el marco de la presidencia pro témpore de Uruguay. Allí se espera la presencia de Lula y el desafío será traerlo a Milei, según coinciden fuentes de Torre Ejecutiva.
El Mercosur, entre tensiones y oportunidades
Ante esta coyuntura, el ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, admitió en diálogo con LN+ que el país “no estaba acostumbrado a una relación tensa” entre los Estados vecinos, al calificar que desde 1990 hasta la fecha fueron “las más armoniosas en muchos años”, por lo que llamó a “terminar de comprender cómo se van a manejar los gobiernos una vez que los periodos electorales se alejen”.
Para Oddone, las relaciones entre Milei y el estadounidense Donald Trump, junto con la cercanía de Lula con China y la Unión Europea (UE) “son una forma de diversificar riesgos”, por lo que indicó: “Si el bloque es inteligente, sin renunciar a ninguno de los países a sus principios, va a poder sacar una enorme oportunidad”.
En la misma línea, resaltó los recientes pactos comerciales con la UE y EFTA, que comenzó a regir este domingo entre el país con Noruega e Islandia. “Uruguay pretende tener un rol protagónico en que el Mercosur consiga nuevos acuerdos comerciales, pero también en habilitar mayores flexibilidades para que los países que tenemos otras condiciones de desarrollo podamos buscar nuestros propios acuerdos”, expresó el ministro.
Qué acuerdos individuales se abren para Uruguay
La flexibilización del bloque es una postura que ya venía manifestando la administración de Luis Lacalle Pou, ya que el Ejecutivo tiene varios acuerdos en la mira para gestionar de forma individual. En ese aspecto se cuenta la adhesión al Acuerdo Transpacífico (Cptpp), que está en evaluación y que podría convertir a Uruguay en el 13º país de un convenio que ya reúne a Australia, Brunei, Canadá, Chile, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur, Reino Unido y Vietnam.
En la misma línea, el viaje del presidente Yamandú Orsi a China a comienzos de año dejó dudas sobre la posibilidad de un Tratado de Libre Comercio (TLC) bilateral con el gigante asiático, aunque sí abrió la puerta a un ingreso a la Asociación Económica Integral Regional (RCEP), que además del gigante asiático integran Japón, Corea del Sur, Australia, Nueva Zelanda y los 10 miembros de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean).
Si bien esta postura más aperturista es compartida en principio por la administración de Milei y la de Santiago Peña en Paraguay, la decisión de Lula como aliado regional podría suponer un freno a estas aspiraciones.

