El 201° aniversario de la Independencia se celebró también del otro lado del río, con una recepción en la Residencia del embajador de Uruguay en Argentina, Diego Cánepa. La buena sintonía entre ambos países se reflejó en la presencia de dos de los jerarcas más sobresalientes de la gestión de Javier Milei: el canciller Pablo Quirno y el jefe de Gabinete Diego Santilli, además del gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio.
Charlas de quincho: buena sintonía, el adiós a un grande y ¿grieta política?
La Independencia de Uruguay se celebró en Argentina en una verdadera velada de networking público-privado, mientras sigue la puja partidaria por Cardama. El país despidió al icónico Ruben Rada.
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Charlas de quincho: internas que no cierran, polémica parlamentaria y Montevideo como escenario regional
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El caso Cardama y las denuncias cruzadas ponen contra las cuerdas al sistema político uruguayo
La Independencia de Uruguay se celebró en Argentina, con una nutrida concurrencia de políticos, referentes del sector privado, académicos y diplomáticos.
Esto muestra que la relación histórica sigue firme, más allá de eventuales diferencias ideológicas con el gobierno de Yamandú Orsi, que dijo presente a través del secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez; el embajador Cánepa; y el presidente de OSE, Pablo Ferreri.
De hecho, la hermandad entre ambos pueblos fue el hilo conductor entre el discurso del anfitrión, que tras la presentación artística de un cuarteto de cuerdas y la entonación de himnos por parte del Coro del Teatro Colón culminó con un minuto de silencio por el fallecimiento del legendario músico uruguayo Ruben Rada, a quien definió como “un símbolo de la hermandad entre ambos pueblos”; y el de Quirno, quien citó a José Artigas y José de San Martín.
En una verdadera velada de networking, con fuerte presencia de analistas, economistas, diplomáticos y referentes del empresariado en ambas orillas, la aparición estelar provino de la cultura, con la asistencia de la icónica conductora argentina Mirtha Legrand.
En medio de charlas sobre oportunidades de negocio, el sector privado tanteó —sin exitismo—las situaciones de un lado y otro de la orilla. “La verdad que acá estamos como podemos”, se escuchó comentar a uno de los empresarios argentinos luego del discurso, mientras degustaba un langostino empanado y aguardaba por la opción del chivito uruguayo, cuyo olor impregnaba la residencia —y cautivaba a varios de los presentes—. “Por acá también, tranquilos y remándola”, le respondió su contraparte del país, mientras degustaba un fino vino uruguayo junto a una tostada con salmón.
Cardama
La puja política por Cardama continuará en la Justicia, con denuncias cruzadas entre el gobierno y la oposición. La Coalición Republicana (CR) puso la mira sobre la ministra Sandra Lazo y procederá con una acusación penal, mientras el Frente Amplio (FA) puso la mira directamente en el expresidente Luis Lacalle Pou y volvió a ponerlo en el centro de la escena por la firma del contrato por las patrullas oceánicas (OPV).
Si bien no hablan de una polarización marcada, los analistas sí visualizan un clima de hostilidad que se notó además en la Rendición de Cuentas y que amaga con marcar el ritmo de la relación entre oficialistas y opositores en lo que queda del gobierno. “Es un tema de defensa de la gestión”, marcó un avezado consultor tratando de interpretar la postura coalicionista, principalmente del Partido Nacional (PN). “Sí, pero están cuidando más los intereses de una empresa extranjera que los del Estado, ¿cómo se ve puede ver eso en campaña o una futura gestión?”, le replicó una analista.
Si bien está lejos de lo que ocurre en otros países, parece haberse formado una suerte de grieta, que podría ensancharse tras la mención directa del FA a Lacalle Pou por Cardama y la reciente negativa a la convocatoria de Orsi por los temas a tratar ante la ONU.
En el medio, la imagen del mandatario se mantiene en niveles bajos. “Hubo escándalos y una percepción de improvisación y falta de rumbo”, comentó una experta durante un desayuno organizado por la Cámara Oficial Española de Comercio, Industria y Navegación de Uruguay (Camacoes).
Otro prestigioso politólogo proyectó su visión de cara a 2029 y consideró que el Ejecutivo necesita “un salto muy marcado en su desempeño”, con hechos medibles para la gente. “A los gobiernos les cuesta muchísimo ser reelectos porque hay mucha impaciencia en la gente, Si no logra resultados más rápidos, perderá la próxima elección”, vaticinó. ¿Contra quién? Está por verse, aunque la figura de Lacalle Pou vuelve a cobrar relevancia en el escenario político.
Rada
“Se fue un grande a nivel mundial, hasta Mick Jagger lo buscó para conocerlo cuando estuvo en Montevideo”. Está claro que la frase, que se escuchó ayer en el Palacio Legislativo, hace alusión a Ruben Rada, el legendario músico uruguayo que falleció este miércoles a los 83 años, dejando conmovido no solo a todo el país, sino a los amantes de la música de todas las latitudes.
“El Negro” se supo ganar el afecto de la gente, pero también el respeto de sus colegas. Prueba de ello fueron las sentidas despedidas en diferentes ámbitos y la presencia de destacados músicos en su velorio, entre los que se contaron Natalia Oreiro y los argentinos Dante Spinetta, Ricardo Mollo y León Gieco. También desde España lo despidió Jorge Drexler, quien lo definió como “un cantante como el que no hemos tenido desde Gardel en Uruguay".
Su figura fue reconocida también por toda la política sin grietas. El presidente Orsi lo definió como “el más uruguayo de todos, pero con características inusuales” y llamó a “contagiarse un poco más” de su espíritu, mientras el exmandatario Julio María Sanguinetti lo definió como “un Artigas para mucha gente”.
Prueba de ese reconocimiento sin fisuras fue el hecho de que su último adiós reunió a dirigentes políticos de todo el espectro. Desde el presidente del Frente Amplio (FA), Fernando Pereira; su par del directorio del Partido Nacional (PN), Álvaro Delgado; y el secretario general del Partido Colorado (PC), Andrés Ojeda.
Su familia agradeció las muestras de cariño y destacó que “luchó como un gladiador hasta el último día”. "Siento que tenemos una familia más grande ahora, que es todo un país”, admitió y por eso pidió “que sea un papá para todo el Uruguay para siempre”. Y sí, fue una despedida “muriendo de plena”.

